lunes, 20 de enero de 2014

Elizabeth, la sexta pasajera

La incorporación de Elizabeth Morales García al primer círculo político veracruzano, con su próxima elección (ya anunciada) como dirigente estatal del PRI, ha sobrecalentado la caldera política y, de súbito, se ha puesto en línea de ataque para suceder al gobernador Javier Duarte de Ochoa en 2016.

Pero además en una posición de gran privilegio.

En efecto, ante las dificultades evidentes de prospectos como el titular de la Sedesol estatal, Alberto Silva Ramos; el secretario de Gobierno, Erick Lagos Hernández, y el secretario particular del gobernador, Jorge Carvallo Delfín, para levantar su imagen y ganarle la partida a los senadores Héctor Yunes Landa y José Francisco Yunes Zorrilla, pareciera que se ha prendido otra veladora en la persona de la exalcaldesa de Xalapa.

Y tendrá el mejor escaparate y la sartén por el mango como presidenta del comité estatal priista, para recorrer a placer el territorio veracruzano, dialogar con los grupos de poder, los sectores y organizaciones partidistas, renovar la estructura territorial y establecer alianzas abiertas o soterradas.

Todo ello, mientras los otros contendientes se entretienen en sus labores gubernamentales, unos, y legislativas, los otros.

Llama la atención su designación (aunque todo aparentará una elección hecha y derecha), cuando se sabe de su histórica alianza con el senador Héctor Yunes Landa, si bien en estas lides no existen fidelidades eternas y menos cuando se trata de aspirar a lo mismo.

Es cierto que la comunicadora ha tenido su principal bastión en la capital del estado, de donde surgió como diputada federal y recientemente como presidenta municipal. Pero las oportunidades se pintan solas.

Elizabeth Morales García estará al frente del PRI en una etapa relativamente tranquila en materia electoral. Salvo la elección de diputados federales en 2015, para la que muchos le señalan un camino que ya recorrió, pues fue diputada federal de la LX Legislatura del Congreso de la Unión (2006-2009), la exedil xalapeña podrá trabajar en su favor durante más de un año.

Mujer de armas tomar

Y eso tiene inquietos no solo a los aspirantes locales a la gubernatura en 2016. También a la clase política priista en general, la mayoría de cuyos integrantes ya hace equipo, sea con los locales o con los actuales senadores de la República.

Con una carrera política meteórica, esta mujer no es de las que tienen las manos atadas.

Fue impuesta por el exgobernador Fidel Herrera Beltrán en 2010 como candidata priista a la alcaldía xalapeña, cuando todos los indicios daban por hecho que sería Américo Zúñiga Martínez.

Elizabeth no se venció, se mantuvo mediáticamente como aspirante e invocó a padrinos y madrinas, como la reciente candidata al gobierno del Distrito Federal y exgobernadora de Tlaxcala, Beatriz Paredes, aunque ya prácticamente estaba a punto de ser registrado el hijo del profesor y licenciado Guillermo Héctor Zúñiga Martínez. Como quien dice, le dio para atrás cuando el ahora alcalde xalapeño estaba por registrarse, para mandarlo como candidato a diputado local.

Aunque tiene un mal antecedente como alcaldesa xalapeña, donde convirtió a la capital veracruzana en un verdadero caos urbano, lo cierto es que su paso por el palacio municipal fue muy bien aprovechado por esta sagaz política, porque destinó casi todo el presupuesto del ayuntamiento a fortalecer sus minas de votos en las colonias populares de la ciudad.

Cuando le criticaban por tener a la ciudad en graves aprietos por falta de obras y pésimos servicios públicos, ella respondía que decenas de kilómetros de calles se estaban construyendo donde no se veían, es decir, en colonias remotas.

Resistió los embates de la prensa y de sus enemigos políticos sin dejar de lado su proverbial alegría por la vida, y tan pronto ha salido del puesto edilicio se ha encontrado con una oportunidad que no dejará escapar por nada del mundo.

Y es que esa oportunidad le viene, además, por el apoyo no solo de Beatriz Paredes, ahora embajadora de México en Brasil, sino también del magnate de los medios y del deporte organizado, Mario Vázquez Raña.

Dos pájaros de cuenta

Y es que la caballada local ha estado perdiendo peso por falta de pastura. El principal postulante, Salvador Manzur Díaz, ha quedado en la orilla, golpeado inmisericordemente por el fuete panista y el desdén del gobierno federal, al que puso en riesgo de ver morir a su principal vástago, el Pacto por México, con el videoescándalo promovido por Miguel Ángel Yunes Linares.

Y ha sido el propio  Manzur Díaz el primero en apoyar la postulación de Elizabeth, de quien dijo que cuenta con todas las cartas credenciales. Lo mismo dijo otro boqueño, Raúl Zarrabal Ferat, vicecoordinador de la bancada priista en el Congreso local. Si los priistas tuvieran que valorar estos dichos por quienes provienen, en graves dificultades estaría Elizabeth, habida cuenta de que ambos boqueños tienen largas colas que les pisen.

Por su parte, el más aventajado en términos de capacidad de movimiento, es el titular de Sedesol, Alberto Silva Ramos, quien por desgracia tiene tras de sí una administración desastrosa en el ayuntamiento de Tuxpan, al que dejó endeudado hasta las cachas. Otro punto negativo son sus publicitados nexos cercanos con Francisco ‘Pancho’ Colorado Cessa, sentenciado en Estados Unidos a 20 años de prisión por lavado de dinero.

Ya hablaremos de Erick Lagos y Jorge Carvallo.

¿Cisne o chivo en cristalería?

Aunque se comporta como el señalado por el dedo de Dios y pregona sus cualidades rumbo a la selección del candidato priista a sustituir a Javier Duarte de Ochoa en 2016, el actual secretario estatal de Desarrollo Social, Alberto Silva Ramos, alias El Cisne, no podrá sepultar en el olvido el tremendo endeudamiento que enfrenta el ayuntamiento de Tuxpan.

Salvado por la campana, Silva Ramos pidió licencia como alcalde antes de concluir su periodo y se refugió en la Sedesol estatal, donde tiene manga ancha para recorrer el estado repartiendo dádivas y obras de remedio a la pobreza, sin que sufra señalamiento alguno por incumplimiento de programas.            

Pero los tuxpeños lo recuerdan con una mezcla de molestia y estupefacción.

De molestia, porque prácticamente hipotecó las finanzas municipales por décadas, y estupefactos porque, pese a la discrecionalidad en el manejo de los recursos públicos, no fue tocado siquiera por la sospecha en el análisis de la cuenta pública de 2012 hecha por el Órgano de Fiscalización Superior (Orfis), que en cambio involucra a 38 municipios.

Y es que, además de la enorme deuda que afecta participaciones federales, e incluye bursatilización y empréstitos con la banca de desarrollo y privada, el ayuntamiento tuxpeño enfrenta una deuda que frisa los 80 millones de pesos con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), lo que le ha valido la amenaza de embargo de bienes municipales, además de dejar desprotegidos a los trabajadores municipales.

Constructores y proveedores diversos están al borde de la quiebra por la falta de pago; incluso, los medios de comunicación en que ordenó publicar un impresionante despliegue de mensajes promocionales han debido quedar con las facturas pendientes por sumas millonarias.

Si así quiere gobernar a Veracruz, un enorme daño debemos esperar en su hipotética gestión.

Una deuda galopante

El creciente endeudamiento contratado por Alberto Silva Ramos en los dos años y siete meses en que estuvo en el ayuntamiento de Tuxpan llamó la atención incluso de la empresa calificadora Fitch Ratings.

En octubre de 2012, la empresa asignó a ese ayuntamiento la calificación crediticia “BB(mex)”, que equivale a un grado especulativo, al enfrentar una deuda cercana a los 500 millones de pesos. Simplemente, gastó más de lo que recibía por participaciones federales y recaudación propia.

Dicha suma estaba constituida, según el análisis de la calificadora, por un pasivo no bancario por 252.8 millones de pesos, deudas por financiamiento por 172.4 millones, más la deuda que ya sostenía con el IMSS, calculada hace 15 meses en 50 millones.

El economista Hilario Barcelata Chávez, en un análisis sobre la deuda pública de los municipios veracruzanos, publicado por el portal Al Calor Político en 2012, señalaba que de los 2 mil 840.8 millones de pesos que adeudaban los 212 municipios de la entidad, el 52 por ciento se concentraba en 18 ayuntamientos.

Tuxpan ocupaba el tercer lugar, debajo de Coatzacoalcos y Veracruz, al concentrar el 4.8 por ciento, con 135.8 millones de pesos, superando incluso la deuda de Xalapa. Y añadía que dicha deuda representaba el 36 por ciento de sus ingresos.

El ritmo impuesto por el actual titular de la Sedesol durante su régimen fue extraordinario, al multiplicarlo hasta cuatro veces. Así, mientras en 2010 ese municipio debía 34.8 millones, antes de concluir 2012 la deuda había crecido a 131.4 millones de pesos, según datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Pese a las evidencias, el Cisne, convertido en menos de tres años en un chivo en cristalería, se defiende argumentando que solo dejó un pasivo cercano a los 160 millones de pesos y que dichos recursos se justificaban pues fueron destinados a infraestructura. Respecto a la deuda con el IMSS, señala que esta le fue heredada por tres administraciones anteriores. Lo cierto es que no hizo nada por liquidarla.

En efecto, Silva Ramos aduce que los recursos con los que ha hipotecado por décadas al ayuntamiento porteño se destinaron a la construcción de puentes y calles, y se vanagloria de haber encabezado la administración municipal que más calles ha construido: de 13 a 300, según su decir.

¿Obras son amores o crasos errores?

¿Qué calidad tuvieron las obras de infraestructura impulsadas durante su gestión municipal? Para muestra, un botón.

El jueves pasado, los tuxpeños sufrieron su primer desencanto. Un puente en la calle Libertad, construido según los reportes periodísticos sin la calidad exigida, colapsó cuando lo cruzaba una camioneta de carga, la que cayó al fondo del canal de aguas negras.

Los constructores, en un simulacro en que el ayuntamiento hacía como que pagaba y ellos hacían como que construían con las especificaciones debidas, no le pusieron varillas a las vigas ni a la losa principal.

Por la mañana del jueves, la camioneta de 3.5 toneladas, cargada con garrafones de agua, quedó en medio del fallido puente, vencida por su peso y la mala calidad de la obra.  Por fortuna, relata la nota del periódico La Opinión, la estructura se desplomó en partes, lo que permitió que no hubiera víctimas mortales.

Gracias al desplome de dicho puente, que forma parte de las obras de las que se vanagloria el aspirante a gobernador, unas nueve colonias han quedado incomunicadas, lo que está generando la protesta de los afectados ante la actual autoridad municipal, quien les ha dicho que esperen al próximo año porque, claro, no hay dinero en las arcas municipales y el que cae debe ser destinado al pago de la enorme deuda.


Pero al Cisne, eso ya no le preocupa.

Comunicadores, hijos de Dios y del diablo

Anilú Ingram Vallines
Para bien o para mal, para la gloria o el escarnio, muchos comunicadores veracruzanos han pasado de testigos a protagonistas del escenario público en los últimos años, lo que tiene en salmuera a los políticos de carrera, desplazados irremediablemente en varios puntos de la entidad.

No ha habido etapa más propicia para pasar del medio al fin que ésta, cuando muchos periodistas o locutores, abanderados por diversos partidos políticos, pero principalmente por el Partido Revolucionario Institucional y sus satélites, han abandonado sus bártulos mediáticos para probar suerte en la política activa, tanto en municipios como en el poder ejecutivo y legislativo local e, incluso, en el federal.

Bien valdría la pena un estudio sociológico de este fenómeno que deja dudas sobre la salud de los políticos tradicionales o sobre la carencia de cuadros de mediana envergadura para ganar comicios, pese a que, al menos en Xalapa, uno de los primeros experimentos, con José Valencia Sánchez, exdirector de Diario de Xalapa, llevó al PRD a su más dura derrota cuando se lanzó como candidato a alcalde de Xalapa y dejó al Sol azteca en el tercer sitio, cuando Uriel Flores Aguayo aseguraba que su partido ganaría aún si llevara como candidato a un bovino.
José Valencia Sánchez

De víctimas a poderosos

Entre marzo de 2011 y abril de 2012, Veracruz vivió la peor pesadilla de violencia contra reporteros veracruzanos. La última víctima fue la corresponsal de la revista Proceso, Regina Martínez, cuyo caso se encuentra en un trance de oscuridad tras la liberación de quien había sido presentado como su asesino por la Procuraduría General de Justicia, gracias a la mano negra de un empresario de la comunicación, el magistrado Edel Álvarez Peña.

Luego de este crimen, las cosas han cambiado de color, y no precisamente porque los comunicadores estén a salvo; ha habido varios atropellos ahora protagonizados por la Secretaría de Seguridad Pública.  

Aunque ya ha habido antecedentes de comunicadores metidos a políticos, aprovechando su supuesta o real popularidad entre la población, ha sido en los últimos dos años cuando esta tendencia ha arreciado.

Frente a la caída de Pepe Valencia, ha habido otros derrotados en las lides electorales, como el destacado columnista Raymundo Jiménez, quien en dos ocasiones consecutivas (2004 y 2007) fue a la batalla por la alcaldía de Emiliano Zapata, sufriendo sendas derrotas y, en el reciente proceso electoral local, no pudo lograr siquiera la candidatura gracias a la desigual batalla que sostuvo con Shariffe Osman Flores, quien fue apoyada con todo desde el Ayuntamiento de Xalapa, lo que no le sirvió para ganar la elección definitiva.

Queda claro que los medios electrónicos son más poderosos que la prensa escrita, tal vez debido a la legendaria lejanía de los mexicanos respecto a los periódicos. Hay que recordar que en 1997, impulsada por el PRD, la popular conductora Socorro Aubry sí ganó la diputación federal de Veracruz y con una votación holgada.

Otro caso icónico es el de Elizabeth Morales, quien pese a su perfil profesional de administración de empresas, se ha dedicado fundamentalmente a los medios de comunicación. Fue conductora del programa de televisión “A quien corresponda Veracruz” de TV Azteca y articulista de Diario de Xalapa y Política. Inició el programa de radio “Solo Respuestas” como directora, productora y conductora de 2011-2004 y, de 2005 a 2008, fue productora y conductora del programa de televisión “Usted no está solo”. Hasta fungió como subdirectora de Radio Televisión de Veracruz (RTV).

A raíz de esto, fue diputada federal, acaba de terminar su infausta gestión como alcaldesa de Xalapa y, con el apoyo de don Mario Vázquez Raña, Presidente de la OEM, en febrero asumirá la Presidencia del Comité Directivo Estatal del PRI.

Otro caso exitoso en los medios es el actual diputado local por Poza Rica, Alfredo Gándara Andrade, luego de una desastrosa gestión como alcalde del mismo municipio petrolero, impulsado con todo por su padrino Fidel Herrera Beltrán.

Los nuevos mesías de la política

El poder de los medios, sea porque han extendido sus tentáculos en la política local o porque fueron sacados de la chistera para hacer contrapeso con otros partidos, particularmente el PAN, se vio como nunca en el reciente proceso electoral local, de donde no solo salió Gándara Andrade, sino también otros reporteros, conductores y empresarios de la comunicación.

Salta a la vista Eduardo Sánchez Macías, quien frustró sus aspiraciones de ser alcalde de Martínez de la Torre pero obtuvo la candidatura de la coalición encabezada por el PRI, bajo la bandera del Partido Nueva Alianza (Panal), para obtener la diputación local por el distrito VIII, con cabecera en la capital de los cítricos.
Eduardo Sánchez Macías

Propietario de seis medios impresos y diversas empresas de la construcción, Sánchez Macías obtuvo un triunfo arrollador en los comicios y hoy es líder de la fracción parlamentaria del Panal, pese a que su trayectoria política ha sido (y sigue siendo) en el PRI.

Si seguimos hablando del norte de Veracruz, tendremos que hablar de Gabriela Arango Gibb, familiar del asesinado propietario de La Opinión de Poza Rica, Raúl Gibb, y que ahora cobra sus dietas en el Congreso local como diputada por el distrito V de Tuxpan.

Pero la zona conurbada de Veracruz-Boca del Río es donde se dio la más fuerte batalla con comunicadores al frente de los más importantes partidos en contienda e, incluso, dos partidos menores que le apostaron por los populares lectores de noticias.

En el distrito estrella, Veracruz I, se confrontaron dos proyectos: el del PRI fidelista y el del PAN yunista, y ganó el primero. Los antecedentes de las dos contendientes más fuertes fue leer noticias en Telever, una, y en radio (además de articulista de Notiver), la otra.

En efecto, la actual presidenta de la mesa directiva de la legislatura, exconductora de Telever y de la televisora estatal, Ana Guadalupe (Anilú) Ingram Vallines, fue la ganadora en unos comicios en que enfrentó a Marijose Gamboa Torales, quien por cierto dijo haber sido víctima de represalias por su actitud crítica, antes de ser postulada por el PAN yunista; tras su derrota, ahora funge como directora del Instituto Municipal de las Mujeres en el ayuntamiento de Boca del Río, presidido por segunda ocasión por Miguel Ángel Yunes Márquez, hijo del peor enemigo de Fidel Herrera Beltrán.

Mientras esto sucedía en el distrito urbano, en el rural el exlector de noticias y exreportero de Telever (la empresa filial de Televisa) Tonatiuh Pola Estrada, hermano de otro diputado local, pero del Movimiento Ciudadano, Cuauhtémoc, se enfrentaba en una batalla muy desigual con su excompañero en la empresa Hugo Gallardo San Gabriel, postulado por Alternativa Veracruzana (AVE).

Hugo fue reportero policiaco de la empresa televisiva hasta que el crimen organizado le puso la mira y tuvo que exiliarse. La batalla la ganó Tonatiuh, quien hoy se desempeña en el Congreso como vocero de la fracción priista y, prácticamente, le tiene puesta la sombra a la encargada oficial de prensa de la Legislatura, Vicky Hernández.
                                   
Los poderes fácticos

Además de la diputada por Tuxpan. Gabriela Arango Gibb, ha llegado al Congreso local, bajo la bandera del Partido Verde Ecologista de México pero cobijada por la alianza Veracruz para Adelante que encabezó el PRI, la hija de José Pablo Robles Martínez (jefe del emporio que encabeza Diario del Istmo), la hoy diputada local Mónica Robles Barajas.

Esta pléyade de hijos de la comunicación, a la que se une Eduardo Sánchez Macías, controla una parte del poder real, pero provienen de los poderes fácticos.

Ellos triunfaron. Otros, no. Basta ver la lista de otros candidatos hasta donde la vista de este reportero alcanza: Adriana García Vargas, también de una empresa de los Robles, Imagen del Golfo, fue por la diputación por Boca del Río, auspiciada por el Partido del Trabajo (PT), y perdió.

En los mismos comicios locales, perdió Alejandra Rosas Borbonio, exconductora del Grupo ACIR, quien buscó ganar el ayuntamiento de Cotaxtla, la tierra del procurador Felipe Amadeo Flores Espinoza, por el partido Alternativa Veracruzana (AVE), pero no lo logró.

Para conocer la importancia de los comunicadores, basta ver cómo ahora son materia de columnas y trascendidos los nombramientos de los encargados de prensa del gobierno estatal, la legislatura y algunos ayuntamientos.


¿Será para bien?

Se puso bronco Tonatiuh

El exconductor de Televisa, el actual diputado local Tonatiuh Pola Estrada, se puso ayer el traje de luces para capotear los señalamientos hechos por los diputados panistas en torno a un presunto daño patrimonial hallado por el Orfis en la cuenta pública de 2012.

Habilitado por el profesor Juan Nicolás Callejas Arroyo como vocero de la fracción parlamentaria del PRI, Tonatiuh acusó a los panistas de salir a la opinión pública contra este presunto desfalco, pero se fue de lengua al considerar que fue una especie de cortina de humo que los blanquiazules utilizaron para esconder trapacerías similares, detectadas ese mismo año en ayuntamientos gobernados por el PAN.

Acostumbrado a leer noticias frente a las cámaras televisivas, el mozo de estoque del dirigente magisterial se puso en grave predicamento, pues luego de señalar que lo detectado merecía procedimentalmente la aclaración de los involucrados, dio por hecho que lo descubierto en los ayuntamientos sí estaba probado y la acusación de corrupción era firme.

Y lanzó una pregunta que tiene boomerang: “¿Por qué no le dicen a los ciudadanos que de los más de 409 millones de pesos observados por el Orfis en la cuenta pública 2012, la mayoría corresponde a 24 administraciones que fueron gobernadas por Acción Nacional?”

Con ello, Tonatiuh se embarcó en un tobogán que no tiene reversa. Si considera que lo observado por Orfis en ayuntamientos tiene sustento legal definitivo, prácticamente reconoce que lo que respecta al Ejecutivo estatal también está confirmado.

Y es que decir que los panistas, a través de sus ayuntamientos, son más corruptos porque, según su dicho, lo desfalcado es mayor, significa al mismo tiempo que también hay corrupción por parte de las dependencias gubernamentales, señaladamente la antigua Secretaría de Comunicaciones (Secom), hoy de Infraestructura y Obras Públicas (SIOP).

Vaya, es que Tona ni a unos ni a otros les reconoció lo que el Orfis sí considera como parte del procedimiento: que ocurra el período de aclaraciones para establecer si hay materia para seguir un proceso penal contra quienes resulten responsables o todo queda en fallas administrativas que pueden ser repuestas.

Cuentas y cuentos del fallido comunicador

A estas alturas, quien asesoró al joven e inexperto diputado debe estar pidiendo vacaciones, porque en lugar de echar atrás declaraciones que debieron ser sustancia en la tribuna legislativa, y que no se solventaron en esa instancia por el cerco de silencio impuesto por la mayoría priista, lo que ha hecho Tona es avivar la polémica y reconocer entre líneas que lo dicho por los panistas tiene algo de verdad.

Decir que el Ejecutivo estatal sí desfalcó pero poquito frente a lo que hicieron los alcaldes panistas suena verdaderamente kafkiano. Ni el gobierno estatal ni los gobiernos municipales pueden ser acusados en esta parte del procedimiento, previo a la presentación de pruebas y aclaraciones. Él no lo sabe porque no es abogado. Y si lo asesoró un abogado, pues habría que ver su boleta de calificaciones o la universidad en que estudió.

Recordemos este cuarteto del corrido de Rosita Alvírez: “La noche que la mataron / Rosita estaba de suerte: / de tres tiros que le dieron / nomás uno era de muerte”. Y así nos lo recordó Tonatiuh.

Dijo que, con base en la información del Orfis difundida por la Comisión de Vigilancia de la Legislatura, el gobierno estatal ejerció un presupuesto de 90 mil millones de pesos, y que lo único que está bajo observación es una suma de apenas 46 millones. Que me perdone el diputado pero mil pesos desviados es corrupción.

Para contrastar la ‘mísera’ suma (que puede servir para construir más de un puente), el vocero priista dijo que, en cambio, 24 de los 38 municipios con observaciones, es decir, ¡el 63 por ciento!, son de filiación panista.

Menuda defensa, la del comunicador venido a legislador.

Números ocultos, un túnel sumergido

Pero las cuentas de Tonatiuh realmente son parciales. Según el presidente de la comisión de Vigilancia, el diputado del partido estatal Alternativa Veracruzana, Francisco Garrido, el Órgano de Fiscalización Superior (Orfis) encontró en 2012 un presunto daño patrimonial en la entonces Secom y en fideicomisos vinculados a la inconclusa construcción del Túnel Sumergido en el río Coatzacoalcos por más de 277 millones de pesos.


Pero en el caso de la Secom se habla de una presunta desviación de fondos por 44 millones 606 mil 779 pesos, una cantidad cercana a la que maneja el diputado exprés, y en ella estaría involucrado o, al menos, sería el responsable de aclararlo, su compañero de bancada, Raúl Zarrabal Ferat, además del exalcalde de Coatzacoalcos, Marcos Theurel Cotero, ambos titulares de la Secom en el ejercicio de que se trata.

Futuro de la UV, a consulta

Se encuentra en marcha en la UV la consulta acordada en el Consejo Universitario General para elaborar el Programa de Trabajo Estratégico 2014-2017, periodo en que la rectora Sara Ladrón de Guevara cumplirá su primera gestión al frente de la máxima Casa de Estudios.

Como se estableció en la sesión celebrada el 16 de diciembre, a través del portal oficial de la UV en internet se ha abierto un espacio interesante para la participación no solo de los profesores, investigadores, funcionarios y estudiantes en activo, sino también quienes, habiendo egresado de sus aulas, están interesados en colaborar con sus ideas y propuestas. 

El proceso de consulta en línea estará abierto hasta el próximo 31 de enero, fecha en que las autoridades universitarias recabarán todas las aportaciones y le darán unidad y coherencia al documento que guiará el trabajo de los universitarios, aunque su cumplimiento deberá ser asegurado y vigilado por las autoridades centrales.

El documento que busca dar soporte al primer rectorado femenino (hay que recordar que tanto la rectora como quienes se hacen cargo de las secretarías académica y de administración y finanzas son mujeres) está bajo la responsabilidad de otra mujer, Laura Martínez Márquez, directora de Planeación Institucional de la UV.

Con una larga experiencia en materia de planeación y evaluación educativa, tanto en la UV como en la Secretaría de Educación de Veracruz, la académica xalapeña tiene maestría
 en Administración
Educativa
por
la
UV,  es
 egresada
 del
 Programa
 de
 Especialización
 en
 Gestión
 y
 Liderazgo Universitario
de
la
Organización
Universitaria
Interamericana (OUI), del
posgrado
en Negociación Estratégica impartido por la Universitat  Oberta de Catalunya (UOC) y de la especialidad en Política y Gestión Educativa por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso).

Laura conoce al equipo de planeación estratégica de la UV y, además, conoce a la UV, donde logró importantes financiamientos extraordinarios del gobierno federal gracias al trabajo que coordinó en años pasados.

Qué propone el programa universitario

Aunque las oraciones que señalan nortes de lo que debe ser el quehacer educativo generalmente son abstrusas, dada su generalidad, lo cierto es que constituyen rutas por las que busca transitar una institución y ayudan a propiciar la imaginación de quienes quieran proponer acciones que faciliten avances en ese sentido.

En el caso de la Universidad Veracruzana, el documento básico que se ha puesto a consulta de la comunidad universitaria y de aquellos que fueron parte de ella considera un decálogo de propósitos estratégicos.

¿Cuáles son? Ofrecer programas educativos que cumplan con los estándares nacionales e internacionales; consolidar la planta académica con calidad, atraer y retener estudiantes de calidad, producir investigación de calidad socialmente pertinente, reconocer al egresado como un medio para generar impacto, lograr reconocimiento e impacto en la sociedad, promover y fortalecer el respeto a la equidad de género y la interculturalidad, modernizar el gobierno y la gestión institucional, lograr la sostenibilidad financiera y optimizar la infraestructura física y el equipamiento con criterios de eficiencia y eficacia

Como rieles de estos propósitos, la UV propone cuatro dimensiones que deben tomarse en cuenta a la hora de proponer acciones: responsabilidad social, sustentabilidad, internacionalización y descentralización.

Con ello, la UV buscaría estaría en relación directa de su entorno social, sin afectar los débiles equilibrios que existen en la relación del ser humano con la naturaleza, pero además tomando como modelos de conocimiento no solo lo que ocurre en la institución o el país sino en el ámbito internacional. Todo ello, reconociendo las características locales de los núcleos urbanos en que brinda su oferta académica.

De esa manera, la UV buscaría avanzar en la innovación académica con calidad y lograr una mayor presencia de la casa de estudios en su entorno con acciones que, al mismo tiempo que tengan impacto social, sean pertinentes.

Todo ello podría ser posible mediante la definición de líneas de trabajo como normalmente se ha hecho, verticalmente, sin participación de la comunidad, haciendo un uso discrecional de los recursos financieros, humanos y materiales. Pero la visión de la rectora Sara Ladrón de Guevara es que uno de los ejes de su mandato sea que tanto el gobierno como la gestión sean responsables y se apliquen con transparencia.

Será interesante ver qué resulta de este proceso de consulta, lo que se manifestará en el documento que analice y apruebe el próximo Consejo Universitario General que, seguramente, será convocado en el mes de febrero.


Ayuntamientos, la herencia maldita

Aunque los pobladores siempre se imaginan los malos manejos administrativos de sus autoridades municipales, basta con que dejen el puesto a sus sucesores para que se hagan evidentes desde fallas e ineficiencias hasta verdaderas pillerías y simulaciones.

Por estas fechas, los nuevos alcaldes están abonando a que la opinión pública se dé cuenta de ello, porque lo que han recibido, en muchas ocasiones, no tiene ni pies ni cabeza.

Pese a que se maneja en los medios de comunicación que el traslado de poderes en los municipios veracruzanos ha sido tersa y apegada a la ley, lo cierto es que muchos presidentes municipales están pasando por problemas serios, desde laudos laborales que no cubrieron sus antecesores y que les han quedado como una herencia maldita hasta arcas vacías o, de plano, ningún documento de entrega-recepción.

El primero de enero pasado, muchos alcaldes fueron recibidos con las oficinas tomadas por trabajadores que no recibieron sus quincenas de diciembre ni su aguinaldo. Otros, como el caso de Alvarado, solo con las llaves del edificio en las manos. Hay quienes prefieren esperar a hacer una diligencia notarial para evitar cargar con el muerto.

Más de la mitad de los municipios actuaron con opacidad, se negaron a proporcionar la información que se les solicitó. Luis Ángel Bravo Contreras, consejero presidente del Instituto Veracruzano de Acceso a la Información (IVAI), asegura que autoridades de al menos 108 ayuntamientos podrían ser denunciados penalmente por incumplir con la Ley de Transparencia.

Y esa es otra herencia para los que comenzaron funciones el 1 de enero, porque la obligación perdura sin importar quién se encuentre al frente de la institución. Entre los ayuntamientos involucrados se encuentran los de Coatepec, Boca del Río y Coatzacoalcos.

Las arcas municipales como patrimonio personal

Es tradición que los alcaldes, una vez entronizados en la silla municipal, dispongan de los recursos humanos, materiales y financieros del ayuntamiento como si fueran propios.

Se convierten en los nuevos ricos del pueblo, ellos y su familia se pasean en vehículos de lujo comprados con recursos municipales, son transportados por choferes incrustados en la nómina, tras de ellos va un ejército de guaruras y tinterillos, los gastos domésticos se cargan a la tesorería y, en la mayoría de los casos, negocios personales son financiados a gasto perdido con dinero municipal.

Si eso pareciera un abuso, más lo constituye el hecho de que constituyan empresas fantasmas, registradas bajo prestanombres, para concursar la obra pública y, por supuesto, ganarla, sin correr el mínimo riesgo de ser supervisadas por ninguna autoridad

Cuando salen, son capaces de llevarse hasta el escritorio en el que trabajaron y, por supuesto, motores, llantas, mobiliario y vehículos que no pagaron con su chequera, y un ejemplo claro fue el que encontró esta semana el alcalde de Martínez de la Torre, Rolando Olivares Ahumada, en el parque de maquinaria heredado por José de la Torre Sánchez. Patrullas y camiones para recolección de basura parecían restos de criaturas prehistóricas, sin llantas, sin motor, sin asientos.

En Tlapacoyan y San Rafael, los trabajadores pusieron en menudo brete a los alcaldes entrantes. En el primero de los municipios, la exalcaldesa Nayeli Jarillo no entregó los recursos a los trabajadores despedidos, según laudo favorable, y se amparó con el cuento de que su tesorero se los había clavado antes de desaparecer como vil delincuente. En el segundo, el exalcalde Rogelio Capitaine dejó sin paga a sus trabajadores.

Pero apenas constituyen una milésima parte de los problemas que subsisten en la mayoría de los ayuntamientos veracruzanos.

Muchos han podido comenzar a tambor batiente, si bien con acciones que requieren financiamientos de poca monta. Han limpiado sus cabeceras municipales, han implantado programas de bacheo, recogido chatarra, arreglado parques y jardines. La gente siente la diferencia.

Otros, sin embargo, solo han acudido a actos públicos, se han tomado la foto en la fila para el pago del impuesto predial, han nombrado a su equipo en sesiones de cabildo, pero no han emprendido ninguna acción que haga la diferencia, como es el caso del alcalde de Xalapa, Américo Zúñiga. Muchos lo podrían justificar por el desastroso paso previo de Elizabeth Morales, pero la imaginación puede ayudar cuando faltan recursos.

En fin, que los ayuntamientos avanzan, unos como viejas locomotoras de vapor; otros, como modernos trenes eléctricos, pero los más se encuentran varados a la mitad de la nada. 

La del campo, ¿la próxima reforma?

A transformar el marco jurídico del sector agropecuario se comprometió el presidente Enrique Peña Nieto durante el acto en que se conmemoró el aniversario 99 de la promulgación de la primera ley agraria justamente en el Puerto de Veracruz, por el presidente Venustiano Carranza.

Desprovista de su espíritu justiciero, la legislación agraria actual dista mucho de la original. La reforma al artículo 27 constitucional impulsada por Carlos Salinas de Gortari durante su mandato puso en grave riesgo a millones de campesinos del país que, con el régimen ejidal, estaban impedidos para vender sus tierras y, con ello, se evitaba una reconcentración de los territorios rurales.

Hoy las parcelas ejidales son emporios inmobiliarios, nuevos latifundios, megaproyectos turísticos, obrajes mineros, en un esquema de profunda expoliación de la mano de obra que hoy aportan sus antiguos dueños.

Pero el presidente Enrique Peña Nieto habló en Boca del Río de una nueva reformulación de los preceptos jurídicos que norman el campo, al que quiere productivo y exitoso, lejos de rezagos y capaz de convertirse en una alternativa competitiva a nivel internacional.

Lo que no se sabe es si ese propósito incluye a los campesinos. Habla de impulsar esta reforma a través del diálogo con todas las organizaciones campesinas, pero hace mucho que estas agrupaciones ya ni simulan apoyar las más sentidas demandas de los labriegos mexicanos, quienes siguen soportando en sus espaldas la alimentación del país sin que se les pague algo cercano a lo justo.

Los dineros para el campo

Peña Nieto dijo en su discurso que en el presupuesto de este año, se destinarán al campo 82 mil 900 millones de pesos, es decir, 7 mil 500 millones de pesos más que en 2013. Se destinarán, es cierto, lo que no se sabe es cuánto recibirán los productores agropecuarios del país, luego de la tradicional rasurada que imponen miles de funcionarios corruptos altos, medianos y chicos.

Veamos la tradicional parrafada del señor presidente, traída de un desvelado poeta: es tiempo, dijo, de labrar la tierra y sembrar la semilla para que el día de mañana cosechemos buenos frutos. En Veracruz estamos acostumbrados a este tipo de frases que no dicen nada.

En cambio, dio la numeralia de la regularización de las tierras y los núcleos agrarios, y ya sabemos que eso ha hecho posible que los terrenos de los campesinos se conviertan en una mercancía barata. Dijo que en 2013 entregó títulos a 200 mil familias y se regularizaron 300 núcleos agrarios. Añadió que se atendieron más de 236 mil trámites con lo que se disminuyó el rezago en un 98 por ciento, y se liberaron unas 14 mil hectáreas en conflicto social, además de incorporar al patrimonio nacional 43 mil hectáreas.

Ya veremos qué resulta de estas promesas.

Nada para Veracruz

Siguiendo con una tradición que lleva ya un año, el presidente Enrique Peña Nieto evitó referirse en específico al estado de Veracruz. Mientras en otras entidades hace anuncios espectaculares de obras y acciones a favor de los pobladores locales, acá nos toca escucharle sus propósitos nacionales. Ya llevamos varios años ignorados por los dos sucesivos gobiernos federales. ¿Seremos culpables de ello todos los veracruzanos?


El camino de don Nicho

Aunque forma parte de los compromisos asumidos durante su campaña a su paso por Veracruz, el presidente Enrique Peña Nieto no viajó este lunes 6 de enero a inaugurar la primera parte del denominado libramiento de Coatepec.

Y es que, pese a que desde diciembre, la Secretaría de Infraestructura y Obras Públicas (SIOP), que dirige el exsecretario de Gobierno Gerardo Buganza Salmerón, ha trabajado a marchas forzadas para recomponer las maltrechas rayas de la autopista Xalapa-Coatepec, colocar la señalética y pintar los muros separadores, lo cierto es que la obrita poco servirá para desviar el tráfico que circula rumbo a Xico y Teocelo.

Los tres y medio kilómetros de carretera que, en su primera etapa requirió de 250 millones de pesos, la mayor parte destinados al puente sobre la autopista, apenas servirá para quienes se dirigen de Xalapa a poblaciones como El Grande y Mahuixtlán, en el municipio de Coatepec, porque quienes van a Xico tienen que retornar a Coatepec para cruzarlo por la avenida Libertad.

Eso quiere decir que, para su propósito, que es desviar el fuerte tráfico hacia las poblaciones localizadas entre los dos Pueblos Mágicos, faltará ciertamente que Peña Nieto y el gobierno federal cumplan con financiar la continuación del libramiento, construyendo un puente sobre la carretera Coatepec-Las Trancas, pues de otra manera solo servirá para las poblaciones localizadas a la vera de esta última rúa.

Muchos vecinos de El Grande, con sorna, aseguran que la carretera fue construida para facilitar el tránsito de su principal vecino, el exsecretario técnico de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, Dionisio Pérez Jácome, a quien le quedará de maravilla pues de la salida del libramiento a su casa median apenas unos cien metros.

Algo, por cierto, se deberá hacer para que quienes se dirijan rumbo a Xalapa no ocasionen accidentes viales en su incorporación a la autopista, porque el entronque no cuenta con carril de amortiguamiento, por lo que deberán hacer alto total antes de seguir su ruta a la capital del estado.


El presidente Enrique Peña Nieto, quien estuvo este lunes en el acto conmemorativo de la promulgación de la primera ley agraria, debió parecerle inocuo volar hasta Coatepec, luego de que la semana pasada, en su natal Atlacomulco, inauguró una supercarretera de 80 kilómetros, construida por su colega, el gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila.