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viernes, 14 de marzo de 2014

La trompicada reforma educativa

Al secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet Chemor, no le ha ido del todo bien con la reforma educativa, pese a la trascendencia de un cambio estructural en un sistema educativo que no avanza y, en la mayoría de los rubros, incluso retrocede a pasos agigantados.

Primero fue la intensa ola de protestas que llegaron a convertirse en focos de violencia, cuando los profesores de varios estados del país, liderados por el magisterio disidente de los estados de Oaxaca y Guerrero, pusieron a prueba la mesura tanto del Gobierno Federal como, en particular, la del gobierno de Miguel Ángel Mancera, cuando la Ciudad de México se convirtió en una sucursal del infierno. Aquí mismo en Xalapa, la movilización social colapsó por semanas la vida normal de los pobladores de la capital estatal.

Luego fue la crítica enconada de parte de varios investigadores educativos que enfocaron sus baterías contra el enfoque laboral de la reforma constitucional en materia de educación, pues su mayor radicalismo y transformación radicó justamente en recuperar el control sobre los maestros que hace años el propio gobierno federal le había ido cediendo al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

Tras múltiples horas de debate parlamentario, realizado bajo la vigilancia y el contante asedio del magisterio disidente y otras organizaciones sociales, se logró que la educativa fuera la primera gran reforma estructural promulgada por el presidente Enrique Peña Nieto el 25 de febrero de 2013, bajo los auspicios de los tres principales partidos (PRI, PAN y PRD) en el marco del Pacto por México.

Los tres ejes fundamentales de esta reforma son lograr que los alumnos sean educados por los mejores maestros (servicio profesional docente), hacer de la evaluación un mecanismo eficiente para mejorar la calidad de la enseñanza (sistema nacional de evaluación educativa) y mejorar las condiciones para la formación integral de los alumnos (escuelas de tiempo completo).

Pero la evaluación de los maestros ha sido el principal motivo de choque con los maestros. En la evaluación obligatoria, el magisterio ha visto el riesgo de ser despedidos por incompetentes, algo que nunca ha sucedido ni cuando se les demuestra la comisión de uno o varios delitos, graves incluso, pues la organización sindical invariablemente los ha mantenido en el puesto contra viento y marea.

El berrinche de Chuayffet

Tal vez por eso, el titular de la SEP, Emilio Chuayffet Chemor puso el grito en el cielo cuando descubrió que, en el caso de la recientemente aprobada Ley de Educación del Estado de Veracruz, con que se buscó armonizar las normas estatales con la reforma educativa nacional, la evaluación no tiene consecuencias laborales más allá de la reubicación de los profesores incompetentes a labores no docentes.

Efectivamente, la ley estatal, que consta de 22 capítulos, 190 artículos y 11 transitorios, y aprobada como de rayo por el Congreso local, señala que el personal que no alcance resultado suficiente incluso en la tercera evaluación no será despedido sino que será readscrito en otras tareas del servicio eductivo, manteniendo a salvo los derechos que hubiere adquirido durante el tiempo de su gestión.

De ahí el berrinche del titular de la SEP que, en entrevista televisiva, anunció que el gobierno federal se iría a controversia constitucional contra la ley veracruzana para que ese punto se armonizara con lo que establece la reforma estructural.

Por eso suena extraño que los maestros disidentes de Veracruz, sin tomar en cuenta este aspecto, en lugar de apoyar al gobierno de Javier Duarte de Ochoa, para defender ese punto, se hayan ido de bruces con actos violentos frente a la Legislatura, cuando lo lógico sería que hicieran alianza para mantener ese punto, independientemente de que Veracruz se convierta en isla.

Una isla, por lo demás, menos alejada que lo que han establecido los estados de Baja California Sur, Sinaloa y, sobre todo, Oaxaca, cuyos gobierno locales no lograron armonizar sus leyes educativas locales a lo que dicta la federal, en el plazo establecido del 13 de marzo de este año. En efecto, solo 28 gobiernos locales lograron una nueva ley educativa estatal.


Es claro que la cosa no ha concluido en este tenor. Habrá que analizar en los siguientes días cómo se maneja en los ámbitos nacional y estatal este tema en que hay, sin duda, una confrontación.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Aprobación de ley educativa, rauda e inflexible

Si días antes algunos diputados locales conminaban al gobernador Javier Duarte de Ochoa a que enviara pronto la iniciativa de Ley General de Educación para que hubiera tiempo de analizarla antes de que se venciera el término del 12 de marzo para armonizar la legislación local a la reforma educativa federal, ayer prácticamente quedaron estupefactos.

La rapidez con que se hizo el trámite fue meteórica. Apenas el domingo pasado, funcionarios del Gobierno del Estado estaban citados a las 9:00 horas en las oficinas de la Secretaría de Educación Pública (SEP) para analizar conjuntamente el texto de la nueva ley estatal, y el lunes ya estaba en manos de la diputada presidenta, Anilú Ingram Ballines.

Menos de 24 horas después, el martes antes de las 11 de la mañana, la nueva Ley de Educación había sido aprobada por 46 votos a favor, dos en contra y una abstención: 49 diputados en total ante la ausencia justificada del diputado priista José Ramón Gutiérrez de Velasco.

El denominado albazo carnestolendo había sido cumplido en una sesión extraordinaria, sin que el documento pasara por análisis y dictaminación de la comisión de Educación y Cultura que preside la priista Octavia Ortega Arteaga. Como nunca antes (y, tal vez, nunca después), los diputados locales acudieron al pleno legislativo a horas en que normalmente van despertando.

Antes que ellos, empleados de la SEV, dirigentes magisteriales encabezados por los líderes de las secciones 32 y 56 del SNTE, Juan Nicolás Callejas Roldán y Manuel Arellano; autoridades educativas encabezadas por el secretario de Educación Adolfo Mota Hernández; reporteros, fotógrafos y camarógrafos había colmado el salón de sesiones.

Un nada discreto operativo de seguridad, con que se implantaron filtros para contener el acceso al recinto legislativo y para enfrentar la posible presencia masiva de profesores del Movimiento Magisterial Popular de Veracruz, convirtió al edificio de la calle Encanto en un verdadero búnker que, pese a todo, fue infiltrado por varios maestros disidentes. Las pancartas y los gritos contra los diputados y su dirigente, el ‘líder moral’ del SNTE, Juan Nicolás Callejas Arroyo, dieron la nota discordante en una fiesta de la más pura democracia priista.

Al mediodía, la nueva ley estaba lista para ser promulgada y publicada en la Gaceta Oficial del gobierno de Veracruz.

Ocho días antes del plazo fatal

En efecto, Veracruz cumplió con el mandato del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto. Hasta el 28 de febrero, tres estados se le habían adelantado: primero fue el congreso de Quintana Roo; le siguieron los de Michoacán y Jalisco, todos ellos gobernados por el PRI.

El plazo fatal del 12 de marzo para que todos los estados hayan armonizado sus legislaciones locales fue establecido en el artículo tercero transitorio de la reforma a la Ley General de Educación, publicada el 11 de septiembre de 2013 en el Diario Oficial de la Federación, según el cual, a partir de la entrada en vigor del decreto, “las entidades federativas tendrán un plazo de seis meses para adecuar su legislación respectiva a lo previsto por dicho ordenamiento”.

Puebla y Campeche estaban en la misma sintonía que Veracruz, de manera que en estos días también habrán armonizado su legislación. De manera que 24 entidades más tienen solo ocho días para dar este paso, a excepción del Distrito Federal en que quien debe aprobarla es el Congreso de la Unión.

Aprobada por abrumadora mayoría

Llamó la atención la abrumadora mayoría con que se aprobó la nueva ley educativa. Casi el 94 por ciento de los diputados presentes votaron por la afirmativa, mientras que el 4% votó en contra, y la abstención apenas significó el 2 por ciento.


Independientemente de las reflexiones que maestros, actores políticos y periodistas hagamos en los siguientes días sobre el contenido de la iniciativa enviada por el gobernador Javier Duarte de Ochoa, y que hoy es ya la nueva Ley de Educación, lo cierto es que recibió el beneplácito de casi todos los diputados locales.

Si bien hubo señalamientos por la rapidez con que se buscó (y logró) realizar el trámite, lo cierto es que los diputados del PAN, PRI, Nueva Alianza, PVEM y AVE, estuvieron a favor, así como los diputados del PRD Ana María Condado Escamilla y Jesús Alberto Velázquez Flores, lo que da idea del intenso trabajo de cabildeo que permitió su venia y, según parece, la incorporación de sus propuestas.

El extraviado Mota

Cantinfleando como es su costumbre cuando quiere despistar u ocultar su ignorancia, el titular de la SEV, Adolfo Mota Hernández (a quien le corresponderá nombrar al director y a los consejeros del Instituto Veracruzano para el Desarrollo Profesional y la Evaluación Educativa), respecto a la sesión legislativa y sus resultados, dio cátedra:

“Creo que el debate que hoy hemos observado le da la oportunidad (a Veracruz) de observarse como una entidad federativa que se reconoce a sí misma como pluricultural, multiétnica, con muchos avances en lo que hace al tema de la evaluación, pero además en la formación profesional”.

Pues de cuál fumó a tan temprana hora, qué barbaridad. ¿Cuál debate? ¿A qué invocar la multiculturalidad y plurietnicidad de Veracruz?

Cuando los reporteros le preguntaron sobre el número de maestros dados de baja a raíz de su participación en marchas y plantones, abandonando sus tareas educativas, el joven secretario dejó a todos con los ojos cuadrados:

-Es variable –dijo. Matemáticas puras o puras mafufadas. Para desgracia de Veracruz, el personaje de marras no está incluido en la lista de cambios en el gabinete, según ha reconocido el gobernador Javier Duarte.


¿Por qué no se incluyó en la nueva ley educativa que los próximos aspirantes a secretarios de educación sean sometidos a evaluaciones y exámenes por oposición, que es lo que se aplicará a directores y supervisores escolares, para evitar a desvelados como el coatepecano?

viernes, 31 de enero de 2014

Adolfo Mota, en el limbo

No habría sido necesario el trago amargo del movimiento magisterial para darnos cuenta de la inoperancia del secretario de Educación, Adolfo Mota Hernández.

Su proverbial falta de oficio ya era motivo de comentarios en los pasillos de la dependencia desde que tomó posesión del cargo, opinión que habría de profundizarse con el tiempo y, sobre todo, durante las jornadas de protesta magisterial, en que todos operaron para resolverlo menos el devaluado jovenzuelo a quien los profesores lo tienen en la mira por preocuparse más por colocar en la nómina a sus parientes.

Nunca como en su gestión, el poder del SNTE se ha mostrado tan plenamente en la conducción de la educación pública de Veracruz, al controlar las áreas nodales en una dependencia que cuenta con el mayor presupuesto entre todas las secretarías estatales.

A los 34 años, luego de haber sido diputado local, diputado federal y dirigente del PRI veracruzano, Mota Hernández arribó a la SEV con apenas la experiencia de haber sido subsecretario de Desarrollo Educativo y Cultural, durante la gestión de Víctor Arredondo, aunque el puesto lo usó exclusivamente para promover su candidatura a la diputación federal por su natal Coatepec, lo que quiere decir que no aprendió ni la tabla del dos.

Figura malamente decorativa, todos apuestan a que le peleará a la secretaria de Protección Civil, Nohemí Guzmán Lagunes, la diputación federal por Coatepec, porque su paso por la SEV no ha sido gris, sino lo que sigue.

Carente de capacidad en el tema que gobierna, no supo prevenir el conflicto magisterial, que le explotó en las manos y mantuvo durante meses en graves problemas a la población de la entidad y a su gobierno, y tuvieron que intervenir otros actores políticos para someterlo.

Durante su comparecencia ante la Legislatura local, en ocasión de la glosa del tercer informe del gobernador Javier Duarte de Ochoa, en noviembre pasado, debió postergarse por horas su asistencia para lograr antes la desmovilización de los maestros que protestaban contra la reforma educativa, y su intervención fue señalada de extremadamente gris.

¿Qué le depara el futuro al bisoño secretario?

¿Regresará a lo que sí sabe hacer?

Adolfo Mota Hernández ha sobresalido por su carrera de militante priista. Antes de su infausta incursión en la administración pública, su currículo muestra solo puestos partidistas (dirigente estatal del Frente Juvenil Revolucionario, secretario general y presidente del CDE del PRI), además de la diputación local y la diputación federal.

Aunque con licenciaturas en Economía y Derecho Fiscal, Mota Hernández estaba más interesado en la grilla política y en sus beneficios. De hecho, pese a la oposición del entonces gobernador Fidel Herrera Beltrán, fue candidato y, con apoyos extra del partido, logró vencer a un casi invencible panismo que le había puesto el pie en la cabeza al priismo veracruzano en el noveno distrito.

No hubo día de su trabajo como subsecretario en Desarrollo Educativo y Cultural, uno de los puestos más inservibles en la SEV, que no usara para visitar las escuelas de los municipios que conforman ese distrito electoral federal para reunirse con los padres de familia, llevarles mobiliario, endulzarles el oído con su buena oratoria.

Ese trabajo constante, el apoyo desde la propia secretaría de Educación y, según las malas lenguas, el de su tío Jacinto Mota, el Chinto, originario de Plan de las Hayas y amigo de El Señor de los Cielos, le permitieron hacerse con la diputación federal, en cuyo cargo no hizo otra cosa más importante que lograr una amistad fuerte con el actual líder del Senado, Emilio Gamboa Patrón.

Como anécdota, una de sus pocas iniciativas, desechada por cierto y hoy retomada en el texto de la reforma político-electoral, fue que se reformaran los artículos 59 y 116 de la Constitución para permitir que los senadores pudieran ser reelectos por un periodo inmediato más y los diputados hasta por tres periodos consecutivos.

De manera que el trabajo de Adolfito debiera tener como vertiente la política a pie de piso, el trabajo electoral, la promoción partidista, que no ha dejado de hacer, y desocupar la oficina principal de la SEV a alguien que logre darle continuidad y lustre a la educación en Veracruz.

Y es que vienen momentos tan importantes como difíciles, como la implantación de la reforma educativa, en que se hace necesaria la presencia de un personaje que tenga no solo experiencia administrativa y de mando (que no la tiene Mota), sino además suficientes argumentos para negociar con tirios y troyanos.


Lo necesita el gobernador Javier Duarte de Ochoa y lo necesita el pueblo de Veracruz.

miércoles, 6 de febrero de 2013

En Martínez, los demonios andan sueltos

El registro de las dos coaliciones que participarán en los comicios del próximo 7 de julio no solo ha provocado que corra mucha tinta para hablar de una o de otra, a favor o en contra, sino que está poniendo en serios aprietos a los operadores políticos y a los aspirantes a las candidaturas a una alcaldía o a una diputación local... En el caso de Martínez de la Torre, la suma de partidos y agrupaciones políticas que se congregan en torno al Partido Revolucionario Institucional ha hecho que algunos operadores sin cartas credenciales naufraguen en sus intereses personales y alegren los ojos codiciosos de ciertos personajes que ya creíamos gozando de una merecida jubilación política, sea porque la Revolución les ha hecho suficiente justicia o porque la edad y sus achaques les aconsejan un reposo impostergable... Ante la ausencia de un procedimiento claro en manos del PRI estatal, ha entrado al quite el delegado regional de la subsecretaría de Gobierno, Guillermo Zorrilla Fernández, cuya necesaria tarea oficial, se supone, sería atender la conflictividad social en la región para traer cara a cara con la ciudadanía al gobierno estatal y, de paso, evitar que asuntos que puedan resolverse in situ sean motivo de desquiciamiento del ya de por sí endemoniado tráfico de Xalapa.... Pero quien fuera poderoso cacique político en la zona de Tecolutla y Gutiérrez Zamora, náufrago de banderas disímbolas como las del PRI y el PAN en sus años de intensidad política, ha hecho y deshecho no solo en Martínez de la Torre sino en todos los municipios que atiende. ¿Quién es la mano que mueve la cuna de Guillermo? ¡Oh, sorpresa!, nada menos que el imponderable Gonzalo Morgado Huesca... El tenebroso persdonaje, que ya veía el final de su cacicazgo por el enorme empuje de la figura del empresario Eduardo Sánchez Macías, ha puesto en serios aprietos al mismo dirigente estatal del PRI, Erick Lagos Hernández, al armar una planilla de abusados y perdedores, encabezados por el diputado local Ernesto Callejas Briones, muy conocido por los profesores de la sección 56 del SNTE, pues durante su gestión como secretario general nunca se apareció por sus oficinas de la calle de Pino Suárez, en Xalapa... Con una demanda de profesores por un serio desfalco en las finanzas de la sección magisterial, que el mismo SNTE vigiló para que no prosperara, el oriundo de Independencia verá con regocijo el regalo de los inconformes que poco han hecho por el PRI, en un municipio en que nació pero en el que solo pasa el tiempo suficiente para hacer ruido político, pues o vive en Xalapa o en su lujoso rancho cerca de Tuxpan, de donde salió en diciembre para ser atendido de un derrame cerebral del que no se repone... Por eso, tal vez, los maquiavélicos integrantes de la cofradía de Morgado Huesca han propuesto a Efraín Martínez Cossío (perdedor en la anterior contienda) como candidato suplente, a la espera de que los problemas de salud del profesor se acrecienten y entre uno de su equipo... Ya veremos cómo se dan las cosas en los próximos 10 días.

jueves, 2 de diciembre de 2010

SEV: Los nuevos rostros

Ya hemos dicho que Adolfo Mota Hernández, nuevo titular de la SEV deberá apuntalar su equipo cercano de colaboradores, con profesionistas capaces de dar golpes de timón en materia de innovación y calidad educativa, porque en los puestos formales de subsecretarios generalmente arriban personajes surgidos al calor de las negociaciones políticas.


Aunque al momento de escribir estas líneas no había confirmación oficial, prácticamente han sido definidos los funcionarios que estarán a cargo de las subsecretarías de la SEV.

En la subsecretaría de Educación Básica, era casi segura la incorporación del exdiputado local y exdirigente de la sección 32 del SNTE, profesor Fernando González Arroyo, quien había sido apuntalado para llegar al puesto que hoy ocupa quien durante su gestión como diputado federal propuso diversos puntos de acuerdo a favor de la educación en Veracruz.

Sin embargo, varios consideraban que era posible que se mantuviera en el puesto la maestra Xóchitl Osorio.

Para nadie en la SEV es un secreto que la de Educación Básica es la única subsecretaría que cuenta con poder y manejo presupuestal.

De ahí que las otras dos carteras constituyan meros escaparates políticos.


A la subsecretaría de Educación Media Superior y Superior, en sustitución de Rafael Ortiz Castañeda, arriba Denisse Uscanga Méndez, quien una vez en el cargo constatará que le iba mejor en su anterior puesto como directora general de Bachillerato, al menos en lo que a manejo presupuestal se refiere.

Lo mismo le sucederá a Nemesio Domínguez Domínguez, exdiputado federal con una larga trayectoria política en el PRI, y administrativa en el DIF estatal, quien sustituirá a Domingo Alberto Martínez Reséndiz en la subsecretaría de Desarrollo Educativo, donde poco podrá hacer si no negocia adecuadamente el destino de recursos a proyectos que tienen que ver con la labor editorial y cívica de la SEV.

En sustitución de Edgar Spinoso Carrera, quien se desempeñaba como Oficial Mayor de la SEV y ahora es subsecretario de la Secretaría de Finanzas y Planeación, ha empezado a operar Gabriel Deantes Ramos, un colaborador de muchos años del gobernador Javier Duarte.

Hasta donde sabemos, las tareas relacionadas con la difusión de las tareas que desarrolle la SEV estará en manos de un viejo conocido nuestro, el periodista Arturo Reyes Isidoro, con mucha experiencia en la brega de la comunicación, quien sustituye a Rogelio Marín, quien realizó un extraordinario trabajo al lado del exsecretario Víctor Arredondo.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Los retos de Adolfo Mota en educación

Adolfo Mota Hernández se ha convertido en el nuevo secretario de Educación de Veracruz.

Con el nombramiento hecho en su persona por el gobernador Javier Duarte de Ochoa se ha dejado a un lado el largo periodo de incertidumbre que significó la presión ejercida por el SNTE para nombrar en su lugar a uno de sus exdirigentes seccionales, si bien tendrá el murmullo persistente de la poderosa organización desde la trinchera más cercana, la subsecretaría de Educación Básica.

El ex diputado local y federal, quien a principios del gobierno saliente de Fidel Herrera se desempeñó por breve tiempo como subsecretario de Educación, ha pasado a una posición de relevancia, no sólo por la materia de que se hará cargo, la educación, sino también por manejar el mayor porcentaje del presupuesto estatal.

Aunque son datos previos a lo que apruebe el Congreso local, sumando las asignaciones a dependencias públicas, organismos públicos descentralizados, fideicomisos públicos e inversiones gubernamentales orientadas al tema, la educación dispondría en 2011 de recursos cercanos a los 33 mil millones de pesos, cerca del 43 por ciento del presupuesto total.

Y de esos 33 mil millones, la SEV administraría directamente cerca del 87 por ciento. Si además, excepción hecha de los casi 3,700 millones de pesos que se asignan a la Universidad Veracruzana, sumamos los que tendrá bajo su observación como cabeza de sector, ya podemos imaginar el enorme potencial que puede desplegar quien ya está al frente de la dependencia.

El diligente coatepecano tendrá como uno de sus mayores retos mantener e, incluso, elevar los niveles de aprovechamiento escolar que ha logrado el sistema educativo veracruzano en las evaluaciones que aplican organismos nacionales e internacionales.

En sus manos estará hacer que Veracruz ponga la pica más alta en el mapa educativo nacional.


Lo primero que se le presentará en la agenda será elegir a un buen grupo de mariscales de campo que le permita aprovechar al máximo las sinergias creadas; un grupo que permita establecer estrategias y programas innovadores que influyan positivamente en los programas normales.

Ya el gobernador Javier Duarte de Ochoa ha puesto en claro, aunque en términos generales, los principales derroteros en materia de educación.

Uno de ellos tiene que ver con el aprovechamiento de las nuevas tecnologías, no sólo para apuntalar servicios en materias tales como comunicación, salud, administración pública y seguridad, sino fundamentalmente en educación, con programas como la Red Estatal del Conocimiento (REC).

En este sentido, cobra relevancia el hecho de que el gobierno federal, a través de las secretarías de Comunicaciones y Transportes (SCT) y de Educación Pública (SEP), hayan hecho una inversión millonaria para la utilización de 33 mil kilómetros de su red de fibra óptica para la distribución de internet mediante tecnología wi-fi, cuyo objetivo es aprovechar este recurso a favor de la educación.

Hay que recordar que Veracruz fue pionero en la propuesta de instalación de dispositivos para internet inalámbrico en las antenas de C-4 de la Secretaría de Seguridad Pública, que permitirían la democratización en el acceso a estas herramientas sobre todo en comunidades rurales marginadas.

Duarte dijo en su discurso inaugural muchas veces “como nunca”. Y en el caso de educación se refirió al apoyo que como nunca se le dará, no sólo mediante el impulso de la REC sino también de otros programas que buscan mejorar el aprendizaje, el conocimiento y el bienestar de los más de un millón de estudiantes de todos los niveles.

Aunque es posible que no lo haya escuchado, pues llegó casi al final del acto, la dirigente Elba Esther Gordillo seguramente se alegró del anuncio de aumentar en 700 escuelas al programa de tiempo completo, así como de escuelas multigrado, un proyecto largamente apuntalado por el SNTE porque ello representa aumentar su membrecía.

Para apuntalar la educación superior, uno de los temas que le tocará poner en marcha al nuevo secretario, además de brindar el respaldo a la UV, es el relativo a la creación de la Universidad Popular Autónoma de Veracruz, sustentado (aunque con una dudosa calidad educativa) en el Instituto Veracruzano de Educación Superior (IVE).

El papel de Adolfo Mota como titular de la SEV será, sin duda, lograr que el proyecto no sólo abra múltiples oportunidades de educación profesional a los veracruzanos, sino que ésta sea de calidad.

martes, 23 de noviembre de 2010

El SNTE quiere cogobernar Veracruz

Los dirigentes magisteriales están tirando a mansalva; quieren tener una larga navidad, un festín de seis años para hacerse de más poder y dinero, aunque la educación en Veracruz quede tendida en el suelo, catatónica y en estado terminal.


Los opuestos, bendecidos por su hada madrina Elba Esther Gordillo Morales, se han unido en franca cruzada para hacerse de la titularidad de la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV) y, en el empeño, echan una andanada de disparos de artillería, presionan en lo oscurito y pregonan a los cuatro vientos que sus cuadros garantizan una mejor educación para los veracruzanos.

Quien fuera dirigente de la sección 32 del SNTE de 2002 a 2005, Fernando González Arroyo, apenas en julio pasado se defendía de las acusaciones por malos manejos como presidente de la Junta de Coordinación Política en la Legislatura recién concluida, que le hicieron sus colegas Gustavo Moreno Ramos (exdirigente de la misma sección) y Ernesto Callejas Briones (actual dirigente de la sección 56), hoy diputados locales del Partido Nueva Alianza (Panal), aunque el segundo se ha regresado a atender el pingüe negocio de las cuotas sindicales.

“No soy corrupto ni ladrón”, les respondió entonces González Arroyo. Ahora resulta que los mismos que le atacaban, hoy le brindan su cobijo político para que el gobernador electo Javier Duarte de Ochoa lo nombre titular de la secretaría con mayor presupuesto en la entidad.

¿De quién es la mano que mece la cuna de tan aparentemente dispares orientaciones políticas? Nada menos que de uno de los personajes políticos más influyentes del país, la maestra Gordillo, quien ha sabido reunir mayor poder que durante el régimen de partido único, por su postura discrecional que le permite aliarse con cualquier partido, según las circunstancias y sus intereses.

En Veracruz, por ejemplo, logró con su partido posiciones en el Congreso local y en ayuntamientos, apoyó al candidato panista Miguel Ángel Yunes Linares por medio de la sección 56 y, al mismo tiempo, desplegó la ya débil maquinaria de la sección 32 para apoyar al PRI. Por eso se siente con derecho a negociar la principal perla de la corona para sus huestes.

Para ello se han unido en la batalla, tirios y troyanos. El exdiputado priista Hugo Alberto Vázquez Zárate, exdirigente de la sección 56 del SNTE, también echó el carro antes que los bueyes, y le prendió su veladora a Fernández Arroyo, de quien dijo que debía incluirse en la “terna” por la SEV porque tiene perfil de educador, es una persona muy capaz, conoce la administración pública y tiene tacto para negociar con las organizaciones magisteriales.

Por si no nos habíamos dado cuenta, detrás de los partidos políticos registrados, incluso para el que administran directamente, no existe más fuerza y proyecto que los del grupo que gobierna el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.

La Iglesia, en manos de Lutero

Que los maestros sepan de educación porque a ello se dedican, tiene sus matices. Según estudios hechos en el país, incluso por organismos internacionales como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), es claro que la situación formativa de los formadores deja mucho que desear.

Y buena parte de la culpa de ese letargo que presentan miles de profesores de educación básica en materia de actualización e, incluso, de formación, se lo debemos justamente al SNTE y, por extensión, a los cientos de pequeños sindicatos que han proliferado en el país.

El problema no es que un maestro destacado en aspectos docentes y de administración educativa ocupe los puestos directivos en los niveles federal y estatal. No sólo sería deseable, sino necesario.


Lo que está en juego es que quienes buscan ocupar esos puestos, más que docentes involucrados en los procesos educativos, con amplia experiencia y formación, son los dirigentes magisteriales, y particularmente del sindicato creado en 1943 como brazo corporativo del PRI y que afilia a más de millón y medio de trabajadores, lo que lo ha convertido en el más rico y poderoso de México.

Y el punto aquí no es un interés genuino por elevar los niveles de calidad educativa en el país sino de una mayor concentración del poder que permita a los dirigentes magisteriales, no a los maestros a quienes mal representan, amasar fortunas, desplegar sin control sus mecanismos de corrupción y, sobre todo, ser factor político-electoral en el país. Nada de eso tiene que ver con la misión del magisterio y, menos, con la calidad educativa.


Ya Aurora Loyo Brambila, del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, en un estudio sobre el papel histórico del SNTE, apunta que esta organización cogobierna el sistema de educación básica de México, ha formado su propio partido político, los secretarios de educación de varios estados son exdirigentes magisteriales; varios de sus miembros han obtenidos gubernaturas, diputaciones federales y locales y senadurías, y su apoyo es factor decisivo en los procesos electorales.

Y señala entre sus debilidades, su desinterés por los aspectos profesionales, débil participación de las bases, falta de transparencia en manejo de recursos e imbricación con la autoridad educativa.

El yerno cómodo de Elba Esther Gordillo, Fernando González Sánchez, subsecretario de Educación Básica de la SEP, es apenas uno de los más notorios miembros del SNTE enquistado en la administración educativa de México, porque en casi todos los estados del país, incluido Veracruz, controlan hace tiempo las decisiones tomadas en este nivel de educación.

Recientemente, la OCDE presentó 15 acciones para mejorar el sistema educativo nacional, entre las que destaco las siguientes: definir la enseñanza eficaz de un maestro, atraer a los mejores aspirantes a profesores, fortalecer la formación inicial docente y la selección de maestros, abrir todas las plazas a concurso, crear periodos de inducción y de prueba para nuevos maestros, mejorar el desarrollo profesional y evaluar para ayudar a mejorar.


¿Qué le respondió el SNTE? En primera, que muchas de las propuestas fueron ya hechas por la organización y están plasmadas en la Alianza por la Calidad de la Educación, firmada en mayo de 2008, y luego expían sus culpas repartiéndolas: no hay suficiente financiamiento para la mejora de la calidad en puntos como infraestructura y equipamiento escolar ni para la formación y actualización de los maestros.

En un singular comunicado publicado en su portal en internet, añade: “En materia de recursos, el SNTE plantea generar una sinergia que permita no sólo invertir, sino invertir mejor y con trasparencia (sic), que las entidades utilicen totalmente en la educación los recursos aprobados para este fin en la Cámara de Diputados”. Queda claro que no conocen lo que es transparencia si ni siquiera saben escribirla correctamente.

Se van contra la evaluación de profesores si de ella se deriva separar a quienes no obtengan resultados satisfactorios, porque “no puede haber este tipo de acciones mientras alguna de las partes involucradas en el sistema educativo incumpla con su obligación”.


Y añade: “no se puede cargar toda la responsabilidad de los resultados de las evaluaciones a los docentes, si estos no cuentan con instrumentos de capacitación y un acompañamiento técnico pedagógico pertinente y oportuno así como con la infraestructura y equipamiento que requieren los planteles en este Siglo XXI (sic). Hay que reflexionar siempre en los procesos y no únicamente en los resultados”.

Ni un pequeño asomo de autocrítica. Y son estos dirigentes quienes quiere tomar en sus manos la educación de Veracruz.

Fotos:
1. Elba Esther Gordillo Morales
2. Gustavo Moreno Ramos y Miguel Ángel Yunes
3. Ernesto Callejas Briones
4. Hugo Alberto Vázquez Zárate
5. Fernando González Sánchez

miércoles, 28 de abril de 2010

Sindicatos magisteriales, mal y de malas


Aquejados de una pesada penumbra en estos electorales días, algunos sindicatos magisteriales andan buscando su pequeña cuota de protagonismo, así sea afectando a quien se le ponga enfrente: los estudiantes, por ejemplo, o los propios agremiados.

Salvo la sección 32 del SNTE, que agremia a los maestros federales y cuyo poder está fuera de toda duda, los demás buscan con verdadero dramatismo formar parte de alguno de los buques insignia en la ya próxima elección estatal, aunque para ello se olviden para qué vinieron al mundo.

Vean ustedes el caso del oscuro dirigente de la sección 56 del SNTE (me refiero a su actuación, no al color de piel), Ernesto Callejas Briones, la más abominable muestra del cinismo y la precariedad ética.

Impuesto directamente por Elba Esther Gordillo en una asamblea sumamente agitada y cuestionada, Callejas Briones no ha hecho otra cosa que agradecer infinitamente a la madrina.

Sabe que el puesto se lo debe a ella y no a los sufridos maestros que lo mantienen con sus cuotas; por ello, sólo pensar en acudir a las oficinas de la calle Mata le provoca largos bostezos y gestos de mohín.

Decenas de maestros han sufrido en carne propia la actitud malandrina de Callejas Briones. Su papel es en el frente de guerra (el suyo y de la profe): la campaña electoral del candidato Miguel Ángel Yunes Linares a la gubernatura. Por eso sus agremiados no lo ven ni en foto.

Los maestros agremiados que llevan trámites para su autorización, ven pasar los días y los meses sin que ocurra el simple milagro de su firma, a pesar de que no debe poner ni en el más mínimo riesgo su aristocrática apostura. Él está ocupado en apoyar la precampaña de la alianza PAN-Panal y en ver cómo recupera el vehículo que acaban de robarle.

Otro caso, más reciente aún, es el del Sindicato Único de Trabajadores al Servicio del Estado y el Magisterio (SUTSEM), quien no halló mejor forma de salir en los medios informativos que postulando un desacuerdo con la SEV en un tema que no es de su incumbencia: la designación de un directivo escolar.

miércoles, 14 de abril de 2010

Lujambio, las piedras en el camino


El 15 de mayo próximo se cumplirán dos años de haber sido suscrita la Alianza por la Calidad de la Educación (ACE), entre la SEP y el SNTE.

La presión del organismo sindical por lograr el cumplimiento de muchos de sus postergados contenidos ha provocado que el titular de la SEP, Alonso Lujambio, esté en el ojo del huracán.

En efecto, este personaje que tiene la certeza de que la democracia mexicana es tonta ha sido blanco de innumerables críticas.

Los dirigentes del SNTE le han sonado duro por sus declaraciones en torno a hipotéticos avances en la negociación contractual, mientras que sectores del PRI en la Cámara de Diputados han cuestionado las formas en la adquisición de equipo de cómputo para profesores.

Es claro que la presión mediática del SNTE forma parte de una estrategia para ablandar a las autoridades federales y lograr que por fin se pague la firma estampada por Rafael Ochoa Guzmán en el documento de la ACE.

Y Lujambio ha estado cayendo redondito.

Primero, anunció la liberación de recursos para la operación del programa de estímulos a la calidad docente; ahora, ha trastabillado al toparse con una piedra fiscal cuando intempestivamente salió de compras, para obtener las 300 mil laptops comprometidas con el SNTE para los maestros.

En el apartado de modernización de los centros escolares, su antecesora Josefina Vázquez Mota se había comprometido a equipar con computadoras a los maestros que lograran su certificación de competencias digitales, a partir del mismo 2008.

Al parecer éste y otros compromisos habían sido puestos por las autoridades en el cajón, para lograr a cambio, antes de soltar todas las zanahorias, que el SNTE se comprometiera a involucrar a sus agremiados en los nuevos esquemas de acceso tanto a plazas magisteriales como a puestos de dirección de escuelas, además de participar en los procesos de actualización.

Y el tiempo les ha llegado. De alguna manera se han de cobrar el apoyo al PAN por parte del partido sentista, el Panal.

¿Megacompra sin transparencia?

Algo está fallando en la estrategia oficial, porque todo se hace a toda prisa para lograr un acuerdo satisfactorio con el mayor sindicato de América Latina, y en ese apresuramiento se ha caído en acciones que se prestan a la maledicencia.

El diputado federal priista, Ramiro Hernández, integrante de la comisión de educación de la Cámara de Diputados, ha cuestionado la adquisición de más de un cuarto de millón de computadoras, que serán repartidas entre profesores seleccionados por el SNTE, mediante un mecanismo no considerado en la ley de adquisiciones del sector público.

Con ello, la SEP contribuye a una mayor desconfianza en el manejo de los recursos públicos por parte del gobierno federal.

Según el diputado jalisciense, la megacompra resulta muy sospechosa pues se evade la ley de adquisiciones para hacer una asignación directa, lo que implicaría un interés muy particular de por medio.

¿Qué ha respondido a este respecto la parte aludida?

La SEP ha negado que esté violando la ley de adquisiciones del gobierno federal al tratar de comprar 300 mil computadoras destinadas a igual número de docentes del SNTE, que comanda Elba Esther Gordillo.

Y es que, según su decir, no hay necesidad de licitación puesto que los recursos no son públicos, sino provenientes de un fondo particular de los trabajadores. Por ello, la SEP seleccionará cuatro compañías proveedoras sin lanzar convocatoria para que concursen abiertamente las compañías que se crean con la oferta más conveniente.

“Aunque en todo momento se ha buscado que el proceso de adquisición de 300 mil computadoras sea absolutamente transparente y apegado, en la medida de lo posible, a las prácticas que establece la Ley de Adquisiciones, lo cierto es que la naturaleza de los recursos, que son patrimonio de los trabajadores, no permite que las instancias que la Ley define actúen como si fuera una licitación pública, porque no tienen competencia para ello. La eventual participación del Comité de Adquisiciones de la SEP hubiera, simple y llanamente, violado la Ley”, puntualiza la SEP en un comunicado.

De todas maneras, suena del todo extraño que el SNTE le haya hecho el encarguito a la SEP de ir al mercado a comprar computadoras con dinero de sus agremiados.

A todas luces, ese fondo fue constituido con dinero de los trabajadores y de la dependencia federal y, en ese sentido, los recursos de él provenientes debieran ser tratados como públicos, con todas las consecuencias jurídicas que ello implica.

martes, 6 de abril de 2010

¿Elba Esther impulsa calidad docente en Veracruz?


Cuando hablo de que la dama chiapaneca se ha convertido en la manzana de la discordia entre el PAN y el PRI, me refiero también a las declaraciones del gobernador Fidel Herrera Beltrán, según las cuales Elba Esther Gordillo habría sido artífice de la mejora de la enseñanza en el estado de Veracruz.

Nada más lejano de la realidad.

Con esas apreciaciones, por lo menos, se quita todo el crédito al sistema educativo estatal y, sobre todo, a los miles de maestros veracruzanos que se han involucrado en procesos de actualización y mejora profesional, que han incorporado esquemas docentes innovadores y que están utilizando las nuevas tecnologías de información en su tarea cotidiana.

Ellos son, y no la dirigente (in)moral del SNTE, quienes han hecho posible que, por encima de estados como el de México, Chiapas, Jalisco y Guanajuato, Veracruz se haya colocado en el primer lugar nacional en la obtención de fondos del Programa de Estímulos a la Calidad Docente.

Para Fidel Herrera, la suscripción por la SEP y el SNTE de la Alianza por la Calidad de la Educación (ACE), “que defiende la maestra Gordillo Morales”, ha fortalecido el sistema educativo y la profesionalización y búsqueda de la excelencia por parte de los educadores, según nota publicada en el periódico capitalino “La Crónica de Hoy”.

Este programa está inscrito, en efecto, en el contenido de la ACE, pero habría que calibrar de mejor manera la parte que corresponde a las autoridades educativas y a los maestros veracruzanos.

Ha sido su gobierno el que, a través de la Secretaría de Educación (SEV), ha proporcionado las herramientas, metodologías y programas para mejorar las habilidades y competencias de los docentes veracruzanos, y han sido los maestros –interesados en mejorar su ministerio– quienes han sabido apreciar esa oferta.

Por ello, 2 mil 894 educadores que imparten clases en 3 mil 144 planteles de nuestro estado, han logrado el reconocimiento a su calidad docente, la que será premiada con recursos por un monto de 78 millones de pesos como estímulo a su esfuerzo individual y colectivo, en mayo próximo.

Con ello, Veracruz se ubica en el primer lugar, superando al segundo estado en población escolar, el Estado de México, donde serán estimulados 2 mil 597 docentes.

Chiapas también ha tenido un extraordinario avance, con 2 mil 477 maestros, frente a Jalisco, una entidad con una mayor población estudiantil, donde sólo serán reconocidos mil 784, mientras que en Guanajuato serán beneficiados mil 519 mentores.

¡No le quite el mérito a Veracruz, señor gobernador!

lunes, 5 de abril de 2010

Elba Esther, ¿manzana de la discordia?


Lo que ocurre entre el PRI y el PAN por granjearse la simpatía de la dirigente nacional del SNTE, Elba Esther Gordillo Morales, pareciera la guerra de dos calvos por un peine.

La profesora chiapaneca se ha convertido en la dama más codiciada (y codiciosa) de la actual política nacional.

Y es que el músculo político de la astuta lideresa parece haberse fortalecido en los años de Felipe Calderón que, con mucha enjundia y no pocos pesos, ha hecho que la balanza se incline a favor de su partido… y de sus candidatos.

Los veracruzanos la tenemos en la sopa. El activismo político a favor del candidato del PAN y de su personal partido, Nueva Alianza, a la gubernatura, se manifiesta en los más recónditos lugares y en alianzas singulares.

La salida de Josefina Vázquez Mota de la Secretaría de Educación Pública y el ingreso de Alonso Lujambio a ese puesto, sin ir más lejos, está antecedido por la ruptura que la ahora diputada federal protagonizó con la dirigente magisterial, pese a que durante su gestión el gobierno federal, a través de la SEP, hizo llegar recursos de enorme cuantía al SNTE para apoyar a profesores comisionados en puestos sindicales.

Esta semana, Lujambio cumplió un año al frente de la SEP y, en opinión de no pocos analistas políticos, su gestión se ha desarrollado a la sombra de Elba Esther Gordillo.

Luego del periodo vacacional de Semana Santa, la dependencia federal y el SNTE se trabarán en un verdadero juego de manos por la negociación del pliego petitorio presentado por Gordillo Morales el pasado 21 de enero.

Previniendo las duras negociaciones, este lunes Lujambio anunció que en breve (es posible que esta brevedad se cumpla el 15 de mayo), los maestros de educación básica con mejor desempeño del país obtendrán un estímulo económico de entre dos mil y 20 mil pesos, para lo que dispone de un presupuesto de 900 millones de pesos.

Se trata de reactivar temas que Lujambio ha dejado en carpetas, como los programas de carrera magisterial, estímulo docente y participación social.

Todo ello se juega en las mesas del gobierno federal, pese a que el relator especial sobre Derecho a la Educación de la ONU, Vernor Muñoz, criticó la relación SEP-SNTE porque ha obstaculizado las tareas para asegurar la mejora de la calidad de la educación en México

¿Las dádivas, a cambio de qué?

Mientras Lujambio anuncia el programa de estímulos al desempeño de los maestros mexicanos, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) ha abierto un escabroso expediente sobre la enorme inversión realizada por el gobierno federal para beneficiar a la dirigencia del SNTE.

Lo ha hecho luego de revisar la Cuenta Pública de 2008, cuando la actual coordinadora de la diputación federal panista fungía como titular de la SEP, en la que se detectó que el gobierno federal había destinado al menos 150 millones de pesos para pagos y apoyos indebidos a integrantes del SNTE.

Y es que los miles de maestros mexicanos que en cada cheque reciben descuentos por concepto de cuotas sindicales no pueden imaginarse el enorme festín que sus dirigentes engullen, adicionalmente, por concepto de dádivas gubernamentales.

Según la información proporcionada por la ASF a los medios de comunicación, la Administración Federal de Servicios Educativos en el Distrito Federal realizó 30 mil 834 pagos a 670 trabajadores comisionados en tareas sindicales con goce de sueldo, a pesar de que esas labores se deben realizar sin remuneración.

Añade que entre los beneficiados se hallan 542 maestros y 128 empleados administrativos, cuyos pagos ascienden en conjunto a más de 134 millones de pesos (más de 11 millones mensuales), 85 por ciento de los cuales (113.4 millones) fueron destinados al Comité Ejecutivo Nacional del SNTE.

Las cantidades sobrantes fueron repartidas entre la Comisión Mixta de Escalafón (9.3 millones) y la Sociedad Mutualista (11.3 millones).

A este escandaloso dispendio se agregan 13 mil 544 becas por un monto de 17 millones 325 mil pesos a hijos de trabajadores que pertenecen al SNTE, a pesar de que las autoridades educativas aceptaron durante la investigación que no existe convenio con el gremio para sustentar la entrega de becas.

Todas estas fugas, concluye la ASF, “promueven la desigualdad de oportunidades, son excluyentes y propician el favoritismo, limitando el derecho a la educación de estudiantes que por tener condición vulnerable no seguirán estudiando”.

No imaginamos con qué nos saldrá la SEP que, en los primeros 10 días de este mes, tiene la obligación de solventar las observaciones del órgano fiscalizador del gobierno federal, pero lo que nos queda claro es que esas observaciones pueden ser solamente el descubrimiento de la punta de un iceberg.

martes, 16 de marzo de 2010

Un fantasma recorre Veracruz

Parafraseando a Carlos Marx y Federico Engels, con las recientes declaraciones electorales del precandidato panista Miguel Ángel Yunes Linares en torno a la educación, se antoja advertir: “un fantasma recorre Veracruz”.

Y ese fantasma tiene nombre y apellidos: Elba Esther Gordillo Morales.

No de otra manera puede calibrarse la promesa hecha por el ex secretario general de Gobierno del priista Patricio Chirinos ante maestros de la sección 56 del SNTE, en el acto en que fue ungido como candidato del Partido Nueva Alianza (Panal), creado por la profesora chiapaneca, que irá en coalición con el PAN: poner a un maestro al frente de la Secretaría de Educación (SEV).

Y es que la dirigente moral del mayor sindicato de América Latina no da paso sin guarache. Quiere venir a Veracruz por todas las canicas, y por ello está apostando todo por el triunfo del neopanista.

Tiene controlada la SEP, pero quiere extender sus dominios a una de las entidades del país (la tercera, para ser más exactos) con mayor número de profesores, estudiantes, escuelas y presupuesto para educación.

Aunque al acto no vinieron ni Elba Esther ni el dirigente nacional del Panal, el ex boxeador e improvisado actor Jorge Kawaghi Macari, en cambio recibió la bendición gordillista por la vía del secretario general del SNTE, Rafael Ochoa Guzmán, ante quien se comprometió a poner en la SEV –en caso de su hipotético triunfo– al mejor maestro o maestra.

O lo que es lo mismo, a un dirigente magisterial de polendas, afiliado a la corriente de su amiga y aliada Elba Esther, pese a que, siempre según su dicho, “no se vale que teniendo Veracruz 150 mil maestros, la educación esté en manos de grillos”.

Tan fuerte es el tema educativo en Veracruz, que su inaugural decálogo de promesas ha sido en torno a la educación.

El primer punto de sus compromisos ha sido que mejorará las condiciones laborales y la calidad de vida de los profesores.

Alguien debió comentarle, para evitar el desaguisado, que tanto salarios como prestaciones laborales son establecidos por el gobierno federal, a través de Hacienda y Educación Pública, con nulas posibilidades de que el gobierno local influya en el tema, a no ser que endeude las finanzas públicas estatales.

Pese a que las huestes del dirigente de la sección 56 del SNTE, Enrique Callejas Briones, en un claro arrebato de bucólica nostalgia le gritaron que querían sillas para los alumnos y gises para poder dar sus clases, no computadoras, Yunes Linares expresó que dotaría a todas las escuelas de las nuevas tecnologías de la información y conectividad para que los profesores trabajen en mejores condiciones.

Otras cosas ofreció, al fin que es hora de prometer, pero lo que quedó en el ambiente fue la preclara figura de la poderosa madrina: Elba Esther Gordillo.

Y, nuevamente, la educación naufraga en las procelosas aguas de la política electoral.