Mostrando entradas con la etiqueta Coatepec. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Coatepec. Mostrar todas las entradas

viernes, 31 de enero de 2014

¿Metro para Xalapa?

Ni desmesurado ni irrealizable, sino todo lo contrario. En efecto, lo que ayer dejaron entrever los alcaldes de Xalapa y Banderilla, con el liderazgo de Américo Zúñiga, como un posible proyecto metropolitano para la utilización de la vía férrea entre Banderilla y Pacho Viejo como una forma alternativa para la movilidad urbana entre tres municipios conurbados, es un proyecto largamente acariciado por autoridades y pobladores.

De norte a sur, de Banderilla a Pacho Viejo, cruza la vía férrea.
Si la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) y la empresa propietaria de la ruta del DF al sureste del país logran un paso alternativo del ferrocarril que no cruce por la ciudad, lo que les redituaría en una reducción en tiempo y distancia, el actual trazo de la vía férrea está ni mandado a hacer para convertirse en una forma alternativa de transporte urbano.

Y es que el proyecto de reconvertir el tramo de 19.5 kilómetros permitiría utilizar casi medio millón de metros cuadrados de derecho de vía para ayudar a resolver uno de los más graves problemas que aquejan a la ciudad, el transporte público, cada vez más ineficiente, contaminante y caro, que afecta a miles de habitantes de la zona metropolitana tanto en su bolsillo como en tiempo de traslado e, incluso, podría ser una alternativa al uso del automóvil que ha convertido a Xalapa en la zona más densamente poblada de automotores en todo el país, arriba incluso de la ciudad de México.

Y el proyecto no es nuevo, aunque es posible que el nuevo periodo de gobierno municipal de cuatro años permita hacerlo realidad; para ello, hace falta la conjunción del gobierno estatal, los ayuntamientos involucrados y la gestión adecuada de recursos del Fondo Metropolitano del gobierno federal.

Este jueves 30, los alcaldes de Xalapa y Banderilla, Américo Zúñiga Martínez y Esteban Acosta Lagunes, junto con funcionarios de transporte ferroviario de la SCT y de la empresa Kansas City Southern, hicieron un recorrido por este circuito, para analizar la viabilidad de un proyecto que beneficiaría a habitantes de Banderilla, Coatepec, Jilotepec, Xalapa y Rafael Lucio, y que demandaría obras de desfogue de automóviles en cruces importantes.

Según la información proporcionada por el ayuntamiento xalapeño, los puntos más significativos del trayecto, que tiene como inicio la antigua estación de Banderilla, son La Calera, el cruce de la avenida México en la colonia Revolución, el puente de la avenida 21 de marzo en el bulevar Xalapa-Banderilla, la antigua estación del tren en Xalapa, el cruce de la avenida Jardines de Xalapa, Plaza Cristal, los puentes de la avenida Lázaro Cárdenas, avenida Veinte de Noviembre (por Caxa), avenida Rébsamen y Murillo Vidal, y la entrada a la colonia Emiliano Zapata, para rematar en la estación de Pacho Viejo, en el municipio de Coatepec.

¿Se avanzará en el proyecto?

Por el momento es solo una idea, que no es nueva. Con anterioridad se ha pensado en esta interesante ruta ferroviaria como un circuito de transporte suburbano que, pese a la necesidad de invertir en infraestructura que permita el cruce de avenidas mediante puentes vehiculares, constituye una vía abierta.

Es cierto que se tendría que reubicar a familias que se encuentren dentro del derecho de vía, y que deberá incluir el diseño de una empresa (paraestatal o privada) que explote el medio de transporte, invierta en la reingeniería de los circuitos y en la adquisición de los trenes. Pero ofrece la ventaja de no afectar construcciones ya hechas, como ha ocurrido cuando se abren nuevas avenidas sobre áreas pobladas.

El 8 de octubre de 2009, el entonces alcalde xalapeño, hoy diputado local David Velasco Chedraui, acudió junto con sus colegas de Coatepec, Sergio Ramírez Cabañas, y de San Andrés Tlalnelhuayocan, Nicolás Fernández, a reunirse con los diputados federales Alma Carolina Viggiano Austria y Luis Videgaray Caso, presidentes en ese entonces de las comisiones de Desarrollo Metropolitano y de Presupuesto y Cuenta Pública del Congreso de la Unión, respectivamente, para presentar los proyectos de cinco obras.

Tales proyectos eran el rastro metropolitano, dos plantas de tratamiento de aguas residuales, el relleno sanitario común y el tren suburbano. En total, la inversión que gestionaban era de 450 millones de pesos. Si no me equivoco, las únicas obras para las que se obtuvieron recursos federales en aquel momento fueron las plantas de tratamiento.

Junto con los alcaldes, estuvieron presentes en la reunión los entonces diputados federales Ricardo Ahued Bardahuil y Silvio Lagos Galindo (miembro, por cierto de la comisión presidida por el actual secretario de Hacienda y Crédito Público).

¿Qué significaría cristalizar el proyecto?

De entrada, colocar en la historia de la entidad tanto al gobernador Javier Duarte de Ochoa como al alcalde Américo Zúñiga, por lograr la realización de una obra innovadora, convertir un paso riesgoso del ferrocarril en una solución importante al problema del transporte y la vialidad en la capital del estado, e incorporar a Veracruz entre los estados con sistemas de transporte urbano de avanzada.

Lo que no se pudo hacer en la conurbación Veracruz-Boca del Río cuando los alcaldes de ambos municipios eran del mismo partido que el que gobierna el estado, donde se proyectaba la implantación de un metrobús, se podría hacer en Xalapa.

La posibilidad de poner en marcha un sistema de transporte de tramos largos, junto con un reordenamiento de las rutas de autobuses, permitiría contener la creciente contaminación ambiental, una mejor vialidad y la posibilidad de bajar los gastos a miles de trabajadores que deben perder gran parte de sus salarios en un pésimo servicio de autobuses.


Ojalá que avance el proyecto.

Adolfo Mota, en el limbo

No habría sido necesario el trago amargo del movimiento magisterial para darnos cuenta de la inoperancia del secretario de Educación, Adolfo Mota Hernández.

Su proverbial falta de oficio ya era motivo de comentarios en los pasillos de la dependencia desde que tomó posesión del cargo, opinión que habría de profundizarse con el tiempo y, sobre todo, durante las jornadas de protesta magisterial, en que todos operaron para resolverlo menos el devaluado jovenzuelo a quien los profesores lo tienen en la mira por preocuparse más por colocar en la nómina a sus parientes.

Nunca como en su gestión, el poder del SNTE se ha mostrado tan plenamente en la conducción de la educación pública de Veracruz, al controlar las áreas nodales en una dependencia que cuenta con el mayor presupuesto entre todas las secretarías estatales.

A los 34 años, luego de haber sido diputado local, diputado federal y dirigente del PRI veracruzano, Mota Hernández arribó a la SEV con apenas la experiencia de haber sido subsecretario de Desarrollo Educativo y Cultural, durante la gestión de Víctor Arredondo, aunque el puesto lo usó exclusivamente para promover su candidatura a la diputación federal por su natal Coatepec, lo que quiere decir que no aprendió ni la tabla del dos.

Figura malamente decorativa, todos apuestan a que le peleará a la secretaria de Protección Civil, Nohemí Guzmán Lagunes, la diputación federal por Coatepec, porque su paso por la SEV no ha sido gris, sino lo que sigue.

Carente de capacidad en el tema que gobierna, no supo prevenir el conflicto magisterial, que le explotó en las manos y mantuvo durante meses en graves problemas a la población de la entidad y a su gobierno, y tuvieron que intervenir otros actores políticos para someterlo.

Durante su comparecencia ante la Legislatura local, en ocasión de la glosa del tercer informe del gobernador Javier Duarte de Ochoa, en noviembre pasado, debió postergarse por horas su asistencia para lograr antes la desmovilización de los maestros que protestaban contra la reforma educativa, y su intervención fue señalada de extremadamente gris.

¿Qué le depara el futuro al bisoño secretario?

¿Regresará a lo que sí sabe hacer?

Adolfo Mota Hernández ha sobresalido por su carrera de militante priista. Antes de su infausta incursión en la administración pública, su currículo muestra solo puestos partidistas (dirigente estatal del Frente Juvenil Revolucionario, secretario general y presidente del CDE del PRI), además de la diputación local y la diputación federal.

Aunque con licenciaturas en Economía y Derecho Fiscal, Mota Hernández estaba más interesado en la grilla política y en sus beneficios. De hecho, pese a la oposición del entonces gobernador Fidel Herrera Beltrán, fue candidato y, con apoyos extra del partido, logró vencer a un casi invencible panismo que le había puesto el pie en la cabeza al priismo veracruzano en el noveno distrito.

No hubo día de su trabajo como subsecretario en Desarrollo Educativo y Cultural, uno de los puestos más inservibles en la SEV, que no usara para visitar las escuelas de los municipios que conforman ese distrito electoral federal para reunirse con los padres de familia, llevarles mobiliario, endulzarles el oído con su buena oratoria.

Ese trabajo constante, el apoyo desde la propia secretaría de Educación y, según las malas lenguas, el de su tío Jacinto Mota, el Chinto, originario de Plan de las Hayas y amigo de El Señor de los Cielos, le permitieron hacerse con la diputación federal, en cuyo cargo no hizo otra cosa más importante que lograr una amistad fuerte con el actual líder del Senado, Emilio Gamboa Patrón.

Como anécdota, una de sus pocas iniciativas, desechada por cierto y hoy retomada en el texto de la reforma político-electoral, fue que se reformaran los artículos 59 y 116 de la Constitución para permitir que los senadores pudieran ser reelectos por un periodo inmediato más y los diputados hasta por tres periodos consecutivos.

De manera que el trabajo de Adolfito debiera tener como vertiente la política a pie de piso, el trabajo electoral, la promoción partidista, que no ha dejado de hacer, y desocupar la oficina principal de la SEV a alguien que logre darle continuidad y lustre a la educación en Veracruz.

Y es que vienen momentos tan importantes como difíciles, como la implantación de la reforma educativa, en que se hace necesaria la presencia de un personaje que tenga no solo experiencia administrativa y de mando (que no la tiene Mota), sino además suficientes argumentos para negociar con tirios y troyanos.


Lo necesita el gobernador Javier Duarte de Ochoa y lo necesita el pueblo de Veracruz.

lunes, 20 de enero de 2014

Juanelo, de capa caída en Coatepec

HORA LIBRE
Álvaro Belin Andrade

Juanelo, de capa caída en Coatepec

Famoso por su sobrenombre de Juanelo, el actual alcalde de Coatepec, Roberto Pérez Moreno, ha comenzado su gestión con quejumbres y medidas desesperadas.

Ya se había hecho famoso cuando, luego de ganar la elección para ser alcalde de su pueblo, regresó como diputado local, puesto al que había solicitado licencia, como si hubiera perdido los comicios, y estuvo a punto de ver revocada su constancia de mayoría de no ser porque el Tribunal Electoral del Estado de Veracruz (TEEV) lo salvó con el argumento de que no había renunciado al cargo de presidente municipal, porque no lo había asumido.

Cuando vio la que se le venía, el mismo 16 de julio en que, orondo, se presentó en el Congreso local para seguir cobrando sus dietas, decidió separarse definitivamente del cargo de diputado. Los panistas se le fueron encima, y es que había sido el causante de la derrota blanquiazul en un ayuntamiento en que por años habían dejado su impronta.

Pero Juanelo muy pronto mostró su modorra.

Su principal discurso ha sido en torno a la enorme deuda heredada de la anterior comuna panista por un monto superior a los 37 millones de pesos, una abultada nómina y un problema de recolección de basura sin resolver.

Como si estuviera amarrándose el dedo (emulando a su vecino Américo Zúñiga, alcalde de Xalapa), Pérez Moreno ha mandado el mensaje de que poco podrá hacer porque la deuda pública le impide, al menos en los primeros meses antes de recibir los montos recaudados por impuesto predial y los provenientes de la bursatilización, mejorar cualquier aspecto de la gestión municipal.

Y así se ha comportado.

Durante los primeros 15 días de su administración, el popular Juanelo solo ha participado en actos cívicos, ha declarado que tiene muchos adeudos con proveedores y que al municipio los asfixian los empréstitos contratados y una nómina heredada que significa una sangría cercana a los 200 mil pesos mensuales.

La ciudad, mientras tanto, muestra los estragos del tiempo. Muchas calles céntricas de este Pueblo Mágico se encuentran destruidas, con baches profundos y descargas de agua. No hace falta emprender obras espectaculares como aplicar concreto hidráulico, sino disponer de grava y chapopote para rellenar los hoyancos.

Pero don Juanelo anda muy deprimido por la falta de recursos.


Duro contra los jóvenes

Eso podría explicar que, junto con el director de Seguridad Pública municipal, haya decidido criminalizar a los menores de edad y prever la aplicación de una especie de toque de queda contra todos aquellos que, no contando con credencial del IFE (es decir, sin mayoría de edad), deambulen por las calles coatepecanas a deshoras de la noche.

La peculiar medida está por aplicarse ante la incapacidad de los cuerpos policiacos de combatir los diversos casos de asaltos en las calles que, según las víctimas, son protagonizadas por jóvenes delincuentes.

El jefe policíaco Juan Carlos Novoa ha explicado que los jóvenes serían detenidos e interrogados por elementos policíacos con el objetivo de llevarlos a sus domicilios y entregarlos a sus padres, para inhibir los niveles delictivos.

Y el alcalde parece complacido con tan genial ocurrencia.

Cuando ser joven empieza a ser sinónimo de delincuente, las cosas andan muy mal, y ya tendremos que exigir a la Comisión Estatal de Derechos Humanos que envíe a sus visitadores para que acompañen a los jenízaros en su peculiar cruzada “contra el hampa infantil”.

Se violarán los derechos humanos

La propia Constitución, en el párrafo quinto del artículo primero, establece que “queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el género, la edad, las opiniones, las preferencias sexuales, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas”.

Lo que pretende la policía municipal de Coatepec viola estas garantías al discriminar por la edad. Pero otras garantías también serán afectadas por esta medida avalada por el plácido Juanelo.

El artículo 14 de la Carta Magna establece que “nadie podrá ser privado de la libertad o de sus propiedades, posesiones o derechos, sino mediante juicio seguido ante los tribunales previamente establecidos, en el que se cumplan las formalidades esenciales del procedimiento y conforme a las Leyes expedidas con anterioridad al hecho”.

Por ello, el que se quiera detener e interrogar a los jóvenes por el simple hecho de transitar por las calles a horas consideradas como inapropiadas, constituirá una flagrante violación a los derechos humanos.

El didáctico jefe policíaco señaló que, con ello, además, se pretende hacer un llamado de atención a los padres de familia “porque los menores de edad no deben andar deambulando  en las calles durante la madrugada”. Menudo argumento.

Por supuesto, el poderoso educador se ha tentado el corazón con los prestadores de servicios turísticos, porque anunció que habrá una excepción los fines de semana por fiestas y las actividades en las que participan los jóvenes. Eso sí, entre semana, el operativo se aplicará.

¿Qué lo ha llevado a tal decisión? Pues señala que, recientemente, dos jóvenes de 17 años “fueron localizados caminando y durante la revisión se dijeron originarios de Michoacán y cargaban armas punzocortantes”.

Y, claro, si encuentran a unos ancianos con pistola deambulando por las calles en horas avanzadas de la noche, entonces se aplicará la medida de detener a todas las personas de la tercera edad, se les detendrán y se les preguntará qué hacen, además de pasarlos por la báscula.


Así las cosas en el paraíso de Juanelo.

Ayuntamientos, la herencia maldita

Aunque los pobladores siempre se imaginan los malos manejos administrativos de sus autoridades municipales, basta con que dejen el puesto a sus sucesores para que se hagan evidentes desde fallas e ineficiencias hasta verdaderas pillerías y simulaciones.

Por estas fechas, los nuevos alcaldes están abonando a que la opinión pública se dé cuenta de ello, porque lo que han recibido, en muchas ocasiones, no tiene ni pies ni cabeza.

Pese a que se maneja en los medios de comunicación que el traslado de poderes en los municipios veracruzanos ha sido tersa y apegada a la ley, lo cierto es que muchos presidentes municipales están pasando por problemas serios, desde laudos laborales que no cubrieron sus antecesores y que les han quedado como una herencia maldita hasta arcas vacías o, de plano, ningún documento de entrega-recepción.

El primero de enero pasado, muchos alcaldes fueron recibidos con las oficinas tomadas por trabajadores que no recibieron sus quincenas de diciembre ni su aguinaldo. Otros, como el caso de Alvarado, solo con las llaves del edificio en las manos. Hay quienes prefieren esperar a hacer una diligencia notarial para evitar cargar con el muerto.

Más de la mitad de los municipios actuaron con opacidad, se negaron a proporcionar la información que se les solicitó. Luis Ángel Bravo Contreras, consejero presidente del Instituto Veracruzano de Acceso a la Información (IVAI), asegura que autoridades de al menos 108 ayuntamientos podrían ser denunciados penalmente por incumplir con la Ley de Transparencia.

Y esa es otra herencia para los que comenzaron funciones el 1 de enero, porque la obligación perdura sin importar quién se encuentre al frente de la institución. Entre los ayuntamientos involucrados se encuentran los de Coatepec, Boca del Río y Coatzacoalcos.

Las arcas municipales como patrimonio personal

Es tradición que los alcaldes, una vez entronizados en la silla municipal, dispongan de los recursos humanos, materiales y financieros del ayuntamiento como si fueran propios.

Se convierten en los nuevos ricos del pueblo, ellos y su familia se pasean en vehículos de lujo comprados con recursos municipales, son transportados por choferes incrustados en la nómina, tras de ellos va un ejército de guaruras y tinterillos, los gastos domésticos se cargan a la tesorería y, en la mayoría de los casos, negocios personales son financiados a gasto perdido con dinero municipal.

Si eso pareciera un abuso, más lo constituye el hecho de que constituyan empresas fantasmas, registradas bajo prestanombres, para concursar la obra pública y, por supuesto, ganarla, sin correr el mínimo riesgo de ser supervisadas por ninguna autoridad

Cuando salen, son capaces de llevarse hasta el escritorio en el que trabajaron y, por supuesto, motores, llantas, mobiliario y vehículos que no pagaron con su chequera, y un ejemplo claro fue el que encontró esta semana el alcalde de Martínez de la Torre, Rolando Olivares Ahumada, en el parque de maquinaria heredado por José de la Torre Sánchez. Patrullas y camiones para recolección de basura parecían restos de criaturas prehistóricas, sin llantas, sin motor, sin asientos.

En Tlapacoyan y San Rafael, los trabajadores pusieron en menudo brete a los alcaldes entrantes. En el primero de los municipios, la exalcaldesa Nayeli Jarillo no entregó los recursos a los trabajadores despedidos, según laudo favorable, y se amparó con el cuento de que su tesorero se los había clavado antes de desaparecer como vil delincuente. En el segundo, el exalcalde Rogelio Capitaine dejó sin paga a sus trabajadores.

Pero apenas constituyen una milésima parte de los problemas que subsisten en la mayoría de los ayuntamientos veracruzanos.

Muchos han podido comenzar a tambor batiente, si bien con acciones que requieren financiamientos de poca monta. Han limpiado sus cabeceras municipales, han implantado programas de bacheo, recogido chatarra, arreglado parques y jardines. La gente siente la diferencia.

Otros, sin embargo, solo han acudido a actos públicos, se han tomado la foto en la fila para el pago del impuesto predial, han nombrado a su equipo en sesiones de cabildo, pero no han emprendido ninguna acción que haga la diferencia, como es el caso del alcalde de Xalapa, Américo Zúñiga. Muchos lo podrían justificar por el desastroso paso previo de Elizabeth Morales, pero la imaginación puede ayudar cuando faltan recursos.

En fin, que los ayuntamientos avanzan, unos como viejas locomotoras de vapor; otros, como modernos trenes eléctricos, pero los más se encuentran varados a la mitad de la nada. 

jueves, 1 de diciembre de 2011

En el mundo del arte, un tsunami en marcha: Joan Fontcuberta


Fotógrafo, ensayista, crítico, Joan Fontcuberta (Barcelona, 1955) alerta de las grandes transformaciones que trae consigo la revolución digital y pone en entredicho los valores que habían estado vigentes en la fotografía con la aparición del homo fotograficus.


Por: Álvaro Belin Andrade
Periodista independiente


Apacible, con una mirada que quiere aprehender lo que le rodea sin que la realidad se percate, el artista catalán Joan Fontcuberta nos recibe en una posada en Coatepec. Fotógrafo, crítico, profesor y difusor del arte de la fotografía, Fontcuberta hace ya tiempo que dejó las estructuras catedralicias para predicar como un luterano. En 2010 escandalizó a no pocos fotógrafos profesionales en Xalapa con su exposición “A través del espejo”, en que mostró imágenes tomadas por aficionados y subidas por ellos a internet, y en esta ocasión participó en un diálogo con el cubano Juan Antonio Molina sobre su más reciente proyecto, Obra-Colección, organizado como prefacio del festival “Mayo, mes de la fotografía en Xalapa 2012”.

“Ha habido -señala- una creencia hasta cierto punto dogmática de que la fotografía debía conducirnos a una transcripción literal de la realidad. Para empezar, podríamos objetar que es difícil ponerse de acuerdo en qué es la realidad. Yo parto de un principio filosófico o teórico que sostiene que la realidad no preexiste a la experiencia, es decir, la realidad es un efecto de nuestra propia experiencia, de nuestra propia percepción, de nuestro propio conocimiento, de nuestra cultura. Es decir, la realidad es una construcción intelectual, cognitiva”.

Sobre la atracción que ejerce Xalapa sobre él, comenta: “Mi primera visita fue como quien recibe una semilla, y esta semilla ha ido germinando y, bueno, ha creado unos lazos. La primera vez, por desgracia, estuve muy poco tiempo por razones de agenda laboral, pero detecté toda una serie de gentes, de lugares, de cosas que me interesaban; entonces, he aprovechado esta segunda oportunidad para volver y pasar más tiempo y satisfacer más mi curiosidad, recrearme con las personas, los contactos que ya hice”.
               
Violencia, imágenes, redes
sociales, realidad y ficción
Joan Fontcuberta y Álvaro Belin, durante la entrevista

Nuestra charla comenzó con un hecho espeluznante: las imágenes de cuerpos hacinados en la vía pública en Boca del Río, hombres y mujeres asesinados por el hampa y expuestos como una dura advertencia, tomadas por un fotógrafo aficionado con un teléfono celular y subidas a Twitter.

“En primer lugar, cuando yo afirmo que la fotografía lo que hace es privilegiar determinados momentos en detrimento de otros, para construir a lo mejor una cierta biografía familiar, es cierto que hay una voluntad escondida, solapada, de ficcionalización, orientada ideológicamente, afectivamente, sentimentalmente hacia la idea de que nos sentimos más felices rememorando aquellos instantes  de nuestra experiencia que nos han proporcionado placer.

“Pero, por otro lado, eso se conjuga con otro elemento y es que, irremediablemente, la imagen estetiza. Fotografiemos lo que fotografiemos, nos encaremos al horror, nos encaremos a cualquier situación espeluznante, la imagen dramatiza la representación y llega a hacérnosla parecer bella. Éste es un fenómeno del que los fotógrafos comprometidos y con una cierta ideología crítica no pueden prescindir, está en la misma naturaleza de la imagen.

“Estos dos fenómenos se conjugan y hacen que sea difícil afrontar determinadas temáticas, aquéllas que implican los aspectos más trágicos de la vida. Y esto hace que, justamente, cuando hay sucesos de estas características y de esta brutalidad o de esta intensidad, pues muchas veces sean aquellas imágenes que se desprenden completamente de cualquier cualidad más o menos institucionalizada, las imágenes sin calidad, hechas por los aficionados con un celular, las que tal vez pueden transmitir con la mayor fidelidad la crudeza de esos acontecimientos.

“Y luego sucede otra cosa que es que hoy vivimos en un mundo dominado por internet, por las redes sociales, por la cultura digital; a mí me gusta llamarlo la era del espejo, porque internet es tal vez como una especie de doble universo que bifurca nuestra experiencia, nuestra actividad, podemos vivir en el mundo tangible o podemos vivir en el ciberespacio, y pasamos tal vez más tiempo frente a la pantalla que no frente a las personas y a las cosas tangibles.

“En esa situación, la información se disemina con mucha mayor facilidad, con mucha mayor velocidad y sin las cortapisas de los sistemas piramidales de los medios de comunicación, a través de este tipo de plataformas, lo cual hace que la alianza, el maridaje de estos sistemas de fotografía digital con esos caminos, esas plataformas de difusión, permita el acceso a un nuevo estadio de información y de sensibilidad”.

Los valores que se buscan en
la fotografía han cambiado

En mayo de 2010, Fontcuberta presentó en Xalapa su exposición “A través del espejo”, un conjunto de imágenes pegadas a las paredes y mostradas en una pantalla como en un desaforado carrusel, tomadas por miles de aficionados y colgadas a páginas de internet. Mientras el bullicio iba creciendo en la sala, sobre la calle algunos fotógrafos profesionales mostraban su desaprobación. Se sentían acaso humillados porque el espacio había sido tomado por fotógrafos accidentales de la mano del artista catalán, justo en el festival Mayo, Mes de la fotografía en Xalapa.

“Hay que estar atento a las transformaciones que vivimos. El mundo en que yo empecé mi andadura como artista visual es muy distinto al actual. Desde los años setenta, cuando la fotografía tenía una autoridad carismática como documento, al descrédito que sufre ahora, inmersa en la cultura virtual, han pasado cuatro décadas de cambios no solo tecnológicos, que a la postre tal vez son los menos cruciales, sino en el paisaje cultural, ideológico, sociológico, político, económico, etcétera, es decir, hoy somos distintos y, por lo tanto, los valores que antes buscábamos en la fotografía son también diferentes.

“En internet, y en esa serie concretamente que yo llamo 'A través del espejo', lo que me interesa es un cúmulo de rasgos que nos permiten hacer una radiografía de nuestro mundo hoy; rasgos que pueden ser estéticos, es decir, cómo esas fotografías tomadas por no profesionales, por no expertos, por simples operarios de la cámara, introducen una serie de accidentes, de errores, de elementos no previstos, por lo tanto, acaecidos por azar, que son justamente los que pueden introducir una serie de innovaciones en el lenguaje expresivo del fotógrafo.

“Pero, por otro lado, en su conjunto, también dan un corte antropológico de lo que hoy es nuestra sociedad y el uso que se espera que la imagen cumpla en la actualidad. Esas imágenes, esos autorretratos que la gente se hace dicen mucho sobre la construcción actual de la identidad, sobre esa voluntad de disfraz, esa voluntad de vestir unas máscaras frente al público, las formas como la dialéctica entre lo público y lo privado se barajan, las tensiones que había entre el narcisismo y el exhibicionismo que también tienden a desaparecer; cómo esas imágenes muchas veces provocativas, a veces incluso obscenas o, en fin, que hasta hace poco han estado relegadas al ámbito de lo íntimo, hoy estallan, se detonan, rompiendo esas fronteras, esos filtrajes, esas censuras. Para mí, el ímpetu, la furia con que esto sucede, casi tiene un análogo con el gesto de los revolucionarios, de los manifestantes que rompían los escaparates de los establecimientos comerciales en un deseo justamente de abolir la propiedad privada, es decir, de romper esa barrera que había entre lo público y lo privado. En esas imágenes, a mi juicio, subyace toda una serie de cualidades que las hace un tesoro material particularmente significativo de nuestra época. Hace 40 años, los fotógrafos tal vez habrían salido a la calle rastreando los miedos, las esperanzas de la gente. Hoy creo que esas fotografías dan cuenta de esos miedos y de esas esperanzas con mucha mayor transparencia que cualquier otro intento documental hoy en día”.

La realidad es una construcción intelectual, cognitiva

Dices que la fotografía no es realidad, que es una ficción. Incluso, la pequeña porción de realidad que aparece en una fotografía puede tener muchas interpretaciones por parte del espectador. ¿Hay fotógrafos por un lado y, por la otra, esta fotografía que prolifera en las redes sociales, de manera separada, o hay un discurso, un hilo conductor entre ambos, que pueda marcar el trabajo de los fotógrafos y convertir su producto en un arte anónimo?

Fotografías: Alejandro Caballero
“Ha habido una creencia hasta cierto punto dogmática de que la fotografía por su propia naturaleza debía conducirnos a una transcripción literal de la realidad, y para empezar podríamos objetar que es difícil ponerse de acuerdo en qué es la realidad, qué es lo real. Yo parto de un principio filosófico o teórico que sostiene que la realidad no preexiste a la experiencia, es decir, la realidad es un efecto de nuestra propia experiencia, de nuestra propia percepción, de nuestro propio conocimiento, de nuestra cultura. Es decir, la realidad es una construcción intelectual, cognitiva.

“Hace poco estuve con unos neurocirujanos que decían que la noción de realidad la forjan unas determinadas neuronas que tenemos alojadas en no sé qué parte de nuestro cerebro, o sea que, mecánicamente, podríamos incluso precisar dónde está nuestra fábrica de realidad. Entonces, las imágenes necesariamente son construcciones, son ficciones, son representaciones que aluden a la realidad que nos convienen, nos son útiles en la medida en que nos permiten relacionarnos con la realidad y con los demás para hablar de la realidad, pero no son la realidad o son una realidad otra.

“Cada vez más me doy cuenta de que vivimos en un mundo en el que las cosas y las imágenes interactúan; dicho de otra manera, realidad y ficción se autonecesitan porque en el fondo la ficción estructura nuestra noción de realidad y si eliminásemos las ficciones que regulan la realidad, la misma realidad desaparecería. Por tanto, siendo un fotógrafo uno tiene que entender este proceso. Sería absolutamente ingenuo pretender que la mirada nos aporta la única realidad posible cuando nos aporta tan solo un punto de vista.

“Esto entronca con otra problemática filosófica que es la de la verdad, que sería justamente la correlación entre la representación y lo real, pero para mí la verdad no es más que un punto de vista, tal vez el punto de vista impuesto desde una posición de autoridad o de poder”.

Debería enseñarse la fotografía
en escuelas de filosofía o política

Sobre la fotografía que inunda el mundo de internet y sobre la reacción de los fotógrafos tradicionales, Joan Fontcuberta pinta su raya:

“Yo creo que los fotógrafos tienen una gran responsabilidad. Incluso a veces con mis colegas bromeo y digo que la fotografía más que enseñarse en las escuelas de arte debería enseñarse en las escuelas de filosofía o de política, porque las imágenes hoy en día constituyen el caldo primordial, la sustancia, la materia tanto de la realidad como de su aprehensión por la política. Bill Gates decía: ‘quien controle las imágenes controlará los espíritus’. En el fondo, la política no es más que la generación de opinión pública, el control justamente de esa opinión pública y su traducción en administración. Por lo tanto, todo lo que competa a la imagen tiene una repercusión que va mucho más allá, y en ese sentido, los que producimos imágenes, los que gestionamos las imágenes, como somos los fotógrafos, tenemos una gran responsabilidad.

“En un momento en que esas imágenes se escapan de las manos de los profesionales, de los expertos, y todos nos convertimos en homo fotograficus, es decir, todos hacemos fotos con nuestro celular, todos tenemos cámaras digitales, todos consumimos imágenes, diseminamos imágenes, nos volvemos productores y consumidores a la vez y, además, con unas cantidades masivas absolutamente impensables hace tan solo unos años, pues eso nos traslada a un mundo completamente distinto que nos obliga ya no solo a nutrirnos de imágenes sino a vivir en la imagen y a desafiarnos a cómo sobrevivir en las imágenes”.

Sus proyectos nunca se cierran

Le pedí que nos hablara de sus proyectos. Me impresionó esa ficción sobre el astronauta ruso en la serie Sputnik, la manera en que la gente empezó a creerla como cierta. ¿Cómo es que vas, no a fotografiar una realidad sino a crear a través de la fotografía una realidad que no es real, que es una ficción? ¿Qué proyectos vienen?

“Ahora mismo estoy continuando un proyecto que inicié hace años, porque –déjame explicarte– para mí los proyectos nunca se cierran, siempre están abiertos. Era Picasso quien decía ‘nunca termino una obra, simplemente la abandono’. La dejo olvidada durante un tiempo pero a lo mejor, al cabo de un tiempo, la retomo y la prosigo.

“En mi caso, sucede lo mismo, y ahora estoy recuperando una idea que empecé hace diez años que es la historia de un supuesto paleontólogo francés que encuentra, en las estribaciones de los Alpes, fósiles de sirenas. Entonces esto, claro, es una gran conmoción en la comunidad científica internacional porque se desconocía la existencia de esta especie que, además, trastoca completamente todas las nociones de la teoría de la evolución, con lo cual se trata también de introducir unas trampas a través de la imagen, a través de otros dispositivos y hacer que la ciencia, que muchas veces arroga el monopolio de la verdad y el monopolio de la interpretación de la naturaleza, se vea cuestionada y se entienda que la ciencia es un montón de verdades provisionales."

En toda transformación hay pérdidas y ganancias

Casi todas las artes han sido trastocadas por las nuevas tecnologías, incluso la política en algunas áreas se ha ciudadanizado. Egipto, Túnez y Libia han vivido procesos de derrocamiento de regímenes políticos en procesos generados o facilitados por las redes sociales. Hay combinaciones de diferentes artes y en la fotografía las hay más. Los medios de comunicación no tienen el poder y, en algunas ocasiones, los lectores les dan la espalda otorgando mayor credibilidad por cuestiones de oportunidad a las redes sociales. ¿Cómo sientes que va a evolucionar todo este proceso en todos los aspectos?

“En toda transformación hay pérdidas y ganancias. Sacrificamos ciertos valores a cambio de otros. En el caso, por ejemplo, de la comunicación es obvio que tendemos hacia nuevos modelos. Las estructuras piramidales de los medios de comunicación tienden a democratizarse en esos sistemas más abiertos de internet pero, por el contrario, lo que podría ser la calidad informativa, las garantías de una cierta veracidad o de un rigor periodístico también se diluyen, por lo tanto habrá que encontrar unos equilibrios.

“Creo que nos falta tal vez un poco de perspectiva para poder darnos cuenta de cómo se entablan estos ajustes y regulamos un sistema que implique mejoras básicamente para los ciudadanos. Frente a la crisis del periodismo en general o de la centralización de los grandes grupos editoriales, no sé si en México pero en Europa hay ahora un gran debate por la prensa gratuita, la que se autofinancia a través de la publicidad y se distribuye gratuitamente o el hecho de que a través de internet, muchos periódicos cuelguen sus versiones electrónicas también de manera gratuita, es decir, hay un debate sobre cómo pagar el trabajo del periodista, qué valor tiene la información para el usuario, y todo eso va a condicionar lógicamente el tipo de producto periodístico final.

“Hay una anécdota que a mí me parece para los fotoperiodistas muy significativa: un periódico de Hong Kong, hace unos años, despidió a una plantilla de media docena de fotógrafos profesionales, de reporteros que les daban la información local y, a cambio, repartió cámaras digitales baratas entre los repartidores de pizzas. La razón era muy sencilla y es que era más fácil enseñar a tomar fotos a los repartidores de pizzas que, con su habilidad, sorteando el tráfico infernal de Hong Kong, podían llegar a la noticia en el momento, que enseñar a los fotógrafos profesionales a manejar una motocicleta. Ante situaciones así, los fotógrafos nos rasgamos las vestiduras y decimos ‘cómo puede ser que se renuncie a la experiencia, a la capacidad, al aprendizaje de estos profesionales’, pero a lo mejor para los editores de este periódico era mucho más sensato una fotografía de calidad regular pero de un hecho que aconteció, que no la hipotética maravillosa fotografía que nunca se llegó a realizar porque el fotógrafo nunca llegó a tiempo.

“Casos así hay muchos. Por ejemplo, en la guerra de Irak, la agencia Associated Press despidió a fotógrafos de plantilla y repartió cámaras entre los muchachos árabes que podían pasar al frente enemigo a hacer fotos desde el otro lado y con mucha más facilidad y regresar con imágenes que eran testimonios directos y muy auténticos que no esos fotógrafos corresponsales con todas sus credenciales, premios y reconocimientos, que no podían acceder simplemente por ser occidentales o por ser profesionales de unos medios ideológicamente contrarios. Hay toda una serie de cambios hoy en día con la sociedad digital que hay que tomar en cuenta".

Más que fabricar obras, lo 
importante es prescribir sentidos

“En el mundo del arte evidentemente hay unas revoluciones, yo digo que hay un tsunami en marcha y ay del que no se dé cuenta de que nos viene esa ola gigante porque habrá unas transformaciones fundamentales. Por ejemplo, cada vez la realización física, lo que podría ser la artesanía de la obra, es menos importante. Todos tomamos fotos y, por lo tanto, la realización, la producción no tiene tanta importancia como el sentido que otorguemos a lo que hagamos. Por lo tanto, más que fabricar obras, imágenes, lo que sea, lo importante hoy en día es prescribir sentidos, dar sentido a las cosas, y eso hace que ya ni tan siquiera sea necesario tomar fotografías. Podemos enfrentarnos a esa acumulación de imágenes que ya existen y plantearnos una actitud de reciclaje, de desbrozar, de elegir el grano de lo que es la paja, y dar unos significados, armar con esas imágenes ya existentes un tipo de trabajo novedoso.

“No hay ninguna parcela de la actividad humana que no se haya visto afectada en profundidad por la revolución digital: las comunicaciones, la sanidad, en fin, el mundo es distinto…"

Un agradecimiento a Rosa María López
El libro, por ejemplo…

“…efectivamente, la cultura, los viajes, el turismo, la arquitectura. Hoy la experiencia de la realidad virtual se está cada vez más implantando como algo natural, incluso a nivel doméstico. Nosotros conectamos nuestras computadoras con Google Street View o Google Earth; podemos tener una noción de cualquier punto del planeta con un grado de detalle y de resolución absolutamente impensable. Hay todo este tipo de tecnologías, muchas de ellas de origen militar o científico que cada vez más se ponen al alcance del público y proporcionan una experiencia de espacio, de tiempo, de todo, completamente distinta”.

¿Crees que en el futuro puede haber una convivencia entre las formas tradicional y digital?

“Creo que, normalmente, los medios lo que hacen es acomodarse, es decir, aparece un nuevo medio y los antiguos no desaparecen, pero tienen que reconocer la presencia de este nuevo inquilino y esto hace que deban buscar sus espacios donde su actividad seguirá teniendo sentido.

“A veces me preguntan: ¿ha muerto la fotografía analógica? Mi respuesta es no, siempre habrá quien la siga practicando. Es simplemente que, por ejemplo, en términos de locomoción, si yo tengo que ir a Veracruz pues tomaré un automóvil, no iré a caballo; iré a caballo cuando quiera hacer deporte, el automóvil no ha aniquilado la posibilidad del caballo, aquellos que quieran seguir practicando la equitación o la hípica pueden seguirlo haciendo. O sea que será una minoría en función a lo mejor no del tema de la locomoción, del viaje, sino del tema del deporte, del placer o de lo que sea.

“En función de determinadas necesidades, utilizaremos una tecnología u otra. Esto no quiere decir que las tecnologías que nos han precedido vayan a desaparecer. En el ámbito de la fotografía, por ejemplo, sigue habiendo algunos fotógrafos, poquísimos, que siguen practicando daguerrotipo, una técnica complicada y tal, la primera en la historia de la fotografía, pero, bueno, por qué no recuperar esa técnica aplicándola con conceptos contemporáneos, es una posibilidad. Se trata de saber utilizarla cuando los valores del proceso la hagan útil, la hagan conveniente”.