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miércoles, 5 de marzo de 2014

Aprobación de ley educativa, rauda e inflexible

Si días antes algunos diputados locales conminaban al gobernador Javier Duarte de Ochoa a que enviara pronto la iniciativa de Ley General de Educación para que hubiera tiempo de analizarla antes de que se venciera el término del 12 de marzo para armonizar la legislación local a la reforma educativa federal, ayer prácticamente quedaron estupefactos.

La rapidez con que se hizo el trámite fue meteórica. Apenas el domingo pasado, funcionarios del Gobierno del Estado estaban citados a las 9:00 horas en las oficinas de la Secretaría de Educación Pública (SEP) para analizar conjuntamente el texto de la nueva ley estatal, y el lunes ya estaba en manos de la diputada presidenta, Anilú Ingram Ballines.

Menos de 24 horas después, el martes antes de las 11 de la mañana, la nueva Ley de Educación había sido aprobada por 46 votos a favor, dos en contra y una abstención: 49 diputados en total ante la ausencia justificada del diputado priista José Ramón Gutiérrez de Velasco.

El denominado albazo carnestolendo había sido cumplido en una sesión extraordinaria, sin que el documento pasara por análisis y dictaminación de la comisión de Educación y Cultura que preside la priista Octavia Ortega Arteaga. Como nunca antes (y, tal vez, nunca después), los diputados locales acudieron al pleno legislativo a horas en que normalmente van despertando.

Antes que ellos, empleados de la SEV, dirigentes magisteriales encabezados por los líderes de las secciones 32 y 56 del SNTE, Juan Nicolás Callejas Roldán y Manuel Arellano; autoridades educativas encabezadas por el secretario de Educación Adolfo Mota Hernández; reporteros, fotógrafos y camarógrafos había colmado el salón de sesiones.

Un nada discreto operativo de seguridad, con que se implantaron filtros para contener el acceso al recinto legislativo y para enfrentar la posible presencia masiva de profesores del Movimiento Magisterial Popular de Veracruz, convirtió al edificio de la calle Encanto en un verdadero búnker que, pese a todo, fue infiltrado por varios maestros disidentes. Las pancartas y los gritos contra los diputados y su dirigente, el ‘líder moral’ del SNTE, Juan Nicolás Callejas Arroyo, dieron la nota discordante en una fiesta de la más pura democracia priista.

Al mediodía, la nueva ley estaba lista para ser promulgada y publicada en la Gaceta Oficial del gobierno de Veracruz.

Ocho días antes del plazo fatal

En efecto, Veracruz cumplió con el mandato del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto. Hasta el 28 de febrero, tres estados se le habían adelantado: primero fue el congreso de Quintana Roo; le siguieron los de Michoacán y Jalisco, todos ellos gobernados por el PRI.

El plazo fatal del 12 de marzo para que todos los estados hayan armonizado sus legislaciones locales fue establecido en el artículo tercero transitorio de la reforma a la Ley General de Educación, publicada el 11 de septiembre de 2013 en el Diario Oficial de la Federación, según el cual, a partir de la entrada en vigor del decreto, “las entidades federativas tendrán un plazo de seis meses para adecuar su legislación respectiva a lo previsto por dicho ordenamiento”.

Puebla y Campeche estaban en la misma sintonía que Veracruz, de manera que en estos días también habrán armonizado su legislación. De manera que 24 entidades más tienen solo ocho días para dar este paso, a excepción del Distrito Federal en que quien debe aprobarla es el Congreso de la Unión.

Aprobada por abrumadora mayoría

Llamó la atención la abrumadora mayoría con que se aprobó la nueva ley educativa. Casi el 94 por ciento de los diputados presentes votaron por la afirmativa, mientras que el 4% votó en contra, y la abstención apenas significó el 2 por ciento.


Independientemente de las reflexiones que maestros, actores políticos y periodistas hagamos en los siguientes días sobre el contenido de la iniciativa enviada por el gobernador Javier Duarte de Ochoa, y que hoy es ya la nueva Ley de Educación, lo cierto es que recibió el beneplácito de casi todos los diputados locales.

Si bien hubo señalamientos por la rapidez con que se buscó (y logró) realizar el trámite, lo cierto es que los diputados del PAN, PRI, Nueva Alianza, PVEM y AVE, estuvieron a favor, así como los diputados del PRD Ana María Condado Escamilla y Jesús Alberto Velázquez Flores, lo que da idea del intenso trabajo de cabildeo que permitió su venia y, según parece, la incorporación de sus propuestas.

El extraviado Mota

Cantinfleando como es su costumbre cuando quiere despistar u ocultar su ignorancia, el titular de la SEV, Adolfo Mota Hernández (a quien le corresponderá nombrar al director y a los consejeros del Instituto Veracruzano para el Desarrollo Profesional y la Evaluación Educativa), respecto a la sesión legislativa y sus resultados, dio cátedra:

“Creo que el debate que hoy hemos observado le da la oportunidad (a Veracruz) de observarse como una entidad federativa que se reconoce a sí misma como pluricultural, multiétnica, con muchos avances en lo que hace al tema de la evaluación, pero además en la formación profesional”.

Pues de cuál fumó a tan temprana hora, qué barbaridad. ¿Cuál debate? ¿A qué invocar la multiculturalidad y plurietnicidad de Veracruz?

Cuando los reporteros le preguntaron sobre el número de maestros dados de baja a raíz de su participación en marchas y plantones, abandonando sus tareas educativas, el joven secretario dejó a todos con los ojos cuadrados:

-Es variable –dijo. Matemáticas puras o puras mafufadas. Para desgracia de Veracruz, el personaje de marras no está incluido en la lista de cambios en el gabinete, según ha reconocido el gobernador Javier Duarte.


¿Por qué no se incluyó en la nueva ley educativa que los próximos aspirantes a secretarios de educación sean sometidos a evaluaciones y exámenes por oposición, que es lo que se aplicará a directores y supervisores escolares, para evitar a desvelados como el coatepecano?

lunes, 20 de enero de 2014

Comunicadores, hijos de Dios y del diablo

Anilú Ingram Vallines
Para bien o para mal, para la gloria o el escarnio, muchos comunicadores veracruzanos han pasado de testigos a protagonistas del escenario público en los últimos años, lo que tiene en salmuera a los políticos de carrera, desplazados irremediablemente en varios puntos de la entidad.

No ha habido etapa más propicia para pasar del medio al fin que ésta, cuando muchos periodistas o locutores, abanderados por diversos partidos políticos, pero principalmente por el Partido Revolucionario Institucional y sus satélites, han abandonado sus bártulos mediáticos para probar suerte en la política activa, tanto en municipios como en el poder ejecutivo y legislativo local e, incluso, en el federal.

Bien valdría la pena un estudio sociológico de este fenómeno que deja dudas sobre la salud de los políticos tradicionales o sobre la carencia de cuadros de mediana envergadura para ganar comicios, pese a que, al menos en Xalapa, uno de los primeros experimentos, con José Valencia Sánchez, exdirector de Diario de Xalapa, llevó al PRD a su más dura derrota cuando se lanzó como candidato a alcalde de Xalapa y dejó al Sol azteca en el tercer sitio, cuando Uriel Flores Aguayo aseguraba que su partido ganaría aún si llevara como candidato a un bovino.
José Valencia Sánchez

De víctimas a poderosos

Entre marzo de 2011 y abril de 2012, Veracruz vivió la peor pesadilla de violencia contra reporteros veracruzanos. La última víctima fue la corresponsal de la revista Proceso, Regina Martínez, cuyo caso se encuentra en un trance de oscuridad tras la liberación de quien había sido presentado como su asesino por la Procuraduría General de Justicia, gracias a la mano negra de un empresario de la comunicación, el magistrado Edel Álvarez Peña.

Luego de este crimen, las cosas han cambiado de color, y no precisamente porque los comunicadores estén a salvo; ha habido varios atropellos ahora protagonizados por la Secretaría de Seguridad Pública.  

Aunque ya ha habido antecedentes de comunicadores metidos a políticos, aprovechando su supuesta o real popularidad entre la población, ha sido en los últimos dos años cuando esta tendencia ha arreciado.

Frente a la caída de Pepe Valencia, ha habido otros derrotados en las lides electorales, como el destacado columnista Raymundo Jiménez, quien en dos ocasiones consecutivas (2004 y 2007) fue a la batalla por la alcaldía de Emiliano Zapata, sufriendo sendas derrotas y, en el reciente proceso electoral local, no pudo lograr siquiera la candidatura gracias a la desigual batalla que sostuvo con Shariffe Osman Flores, quien fue apoyada con todo desde el Ayuntamiento de Xalapa, lo que no le sirvió para ganar la elección definitiva.

Queda claro que los medios electrónicos son más poderosos que la prensa escrita, tal vez debido a la legendaria lejanía de los mexicanos respecto a los periódicos. Hay que recordar que en 1997, impulsada por el PRD, la popular conductora Socorro Aubry sí ganó la diputación federal de Veracruz y con una votación holgada.

Otro caso icónico es el de Elizabeth Morales, quien pese a su perfil profesional de administración de empresas, se ha dedicado fundamentalmente a los medios de comunicación. Fue conductora del programa de televisión “A quien corresponda Veracruz” de TV Azteca y articulista de Diario de Xalapa y Política. Inició el programa de radio “Solo Respuestas” como directora, productora y conductora de 2011-2004 y, de 2005 a 2008, fue productora y conductora del programa de televisión “Usted no está solo”. Hasta fungió como subdirectora de Radio Televisión de Veracruz (RTV).

A raíz de esto, fue diputada federal, acaba de terminar su infausta gestión como alcaldesa de Xalapa y, con el apoyo de don Mario Vázquez Raña, Presidente de la OEM, en febrero asumirá la Presidencia del Comité Directivo Estatal del PRI.

Otro caso exitoso en los medios es el actual diputado local por Poza Rica, Alfredo Gándara Andrade, luego de una desastrosa gestión como alcalde del mismo municipio petrolero, impulsado con todo por su padrino Fidel Herrera Beltrán.

Los nuevos mesías de la política

El poder de los medios, sea porque han extendido sus tentáculos en la política local o porque fueron sacados de la chistera para hacer contrapeso con otros partidos, particularmente el PAN, se vio como nunca en el reciente proceso electoral local, de donde no solo salió Gándara Andrade, sino también otros reporteros, conductores y empresarios de la comunicación.

Salta a la vista Eduardo Sánchez Macías, quien frustró sus aspiraciones de ser alcalde de Martínez de la Torre pero obtuvo la candidatura de la coalición encabezada por el PRI, bajo la bandera del Partido Nueva Alianza (Panal), para obtener la diputación local por el distrito VIII, con cabecera en la capital de los cítricos.
Eduardo Sánchez Macías

Propietario de seis medios impresos y diversas empresas de la construcción, Sánchez Macías obtuvo un triunfo arrollador en los comicios y hoy es líder de la fracción parlamentaria del Panal, pese a que su trayectoria política ha sido (y sigue siendo) en el PRI.

Si seguimos hablando del norte de Veracruz, tendremos que hablar de Gabriela Arango Gibb, familiar del asesinado propietario de La Opinión de Poza Rica, Raúl Gibb, y que ahora cobra sus dietas en el Congreso local como diputada por el distrito V de Tuxpan.

Pero la zona conurbada de Veracruz-Boca del Río es donde se dio la más fuerte batalla con comunicadores al frente de los más importantes partidos en contienda e, incluso, dos partidos menores que le apostaron por los populares lectores de noticias.

En el distrito estrella, Veracruz I, se confrontaron dos proyectos: el del PRI fidelista y el del PAN yunista, y ganó el primero. Los antecedentes de las dos contendientes más fuertes fue leer noticias en Telever, una, y en radio (además de articulista de Notiver), la otra.

En efecto, la actual presidenta de la mesa directiva de la legislatura, exconductora de Telever y de la televisora estatal, Ana Guadalupe (Anilú) Ingram Vallines, fue la ganadora en unos comicios en que enfrentó a Marijose Gamboa Torales, quien por cierto dijo haber sido víctima de represalias por su actitud crítica, antes de ser postulada por el PAN yunista; tras su derrota, ahora funge como directora del Instituto Municipal de las Mujeres en el ayuntamiento de Boca del Río, presidido por segunda ocasión por Miguel Ángel Yunes Márquez, hijo del peor enemigo de Fidel Herrera Beltrán.

Mientras esto sucedía en el distrito urbano, en el rural el exlector de noticias y exreportero de Telever (la empresa filial de Televisa) Tonatiuh Pola Estrada, hermano de otro diputado local, pero del Movimiento Ciudadano, Cuauhtémoc, se enfrentaba en una batalla muy desigual con su excompañero en la empresa Hugo Gallardo San Gabriel, postulado por Alternativa Veracruzana (AVE).

Hugo fue reportero policiaco de la empresa televisiva hasta que el crimen organizado le puso la mira y tuvo que exiliarse. La batalla la ganó Tonatiuh, quien hoy se desempeña en el Congreso como vocero de la fracción priista y, prácticamente, le tiene puesta la sombra a la encargada oficial de prensa de la Legislatura, Vicky Hernández.
                                   
Los poderes fácticos

Además de la diputada por Tuxpan. Gabriela Arango Gibb, ha llegado al Congreso local, bajo la bandera del Partido Verde Ecologista de México pero cobijada por la alianza Veracruz para Adelante que encabezó el PRI, la hija de José Pablo Robles Martínez (jefe del emporio que encabeza Diario del Istmo), la hoy diputada local Mónica Robles Barajas.

Esta pléyade de hijos de la comunicación, a la que se une Eduardo Sánchez Macías, controla una parte del poder real, pero provienen de los poderes fácticos.

Ellos triunfaron. Otros, no. Basta ver la lista de otros candidatos hasta donde la vista de este reportero alcanza: Adriana García Vargas, también de una empresa de los Robles, Imagen del Golfo, fue por la diputación por Boca del Río, auspiciada por el Partido del Trabajo (PT), y perdió.

En los mismos comicios locales, perdió Alejandra Rosas Borbonio, exconductora del Grupo ACIR, quien buscó ganar el ayuntamiento de Cotaxtla, la tierra del procurador Felipe Amadeo Flores Espinoza, por el partido Alternativa Veracruzana (AVE), pero no lo logró.

Para conocer la importancia de los comunicadores, basta ver cómo ahora son materia de columnas y trascendidos los nombramientos de los encargados de prensa del gobierno estatal, la legislatura y algunos ayuntamientos.


¿Será para bien?