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lunes, 10 de marzo de 2014

Comunicación: enlaces y desenlaces

Desactivar la excesiva centralización aplicada a la comunicación social desde el gobierno de Fidel Herrera Beltrán, pero recrudecida a estados demenciales durante el reinado de Gina Domínguez Colío en el actual gobierno, parece ser la próxima tarea de Alberto Silva Ramos, coordinador general del área.

El nuevo vocero no solo ha anunciado que cambiará a los actuales enlaces de prensa, todos ellos nombrados atendiendo a criterios personales y mafiosos, sino que analizará la desaparición de esa figura institucional en que su antecesora sustentó parte del control férreo sobre lo que se comunicaba desde las dependencias y sobre los recursos presupuestales que tenían asignados para comunicación.

Si cambia el enfoque del trabajo de las oficinas de prensa de las secretarías del despacho para convertirse en difusoras de los avances de objetivos y metas trazados para cada una de ellas (y no en simples difusoras de actos públicos), ganará en calidad la comunicación institucional.

Y es que desatendiendo las agendas particulares de las dependencias, Gina Domínguez establecía qué sí y qué no debía salir a los medios, y asignaba valores y jerarquías a los comunicados para normar el criterio que los medios debían atender para su publicación, de manera que la mayoría de las veces las secretarías no se beneficiaban con la difusión de sus logros y actividades, pese a que sus recursos para este rubro eran dilapidados.

Concentrar en sus manos tanto la información que salía y debía publicarse, como los presupuestos para publicidad de toda la estructura gubernamental, le permitió establecer estímulos y castigos a los medios de comunicación: no solo contrataba espacios sino que obligaba a las empresas periodísticas a responder a sus oscuras estrategias de promoción. Para ello, sembraba en los empresarios la incertidumbre sobre la continuidad de los apoyos, lo que le permitía operar a distancia en las propias redacciones, estableciendo lo que debía publicarse.

Además, impedía que temas que consideraba negativos para la imagen gubernamental fuesen publicados o abordados; lejos de ser benéfico para la tarea de gobernar, colocó a los medios contratados en una especie de limbo: los lectores empezaron a alejarse de ellos (y, por ende, de la información gubernamental que en ellos se publicaba), y evitó que las dependencias gubernamentales conocieran y reaccionaran ante casos de protesta social. Como consecuencia, medios y analistas críticos, fundamentalmente en plataformas electrónicas (portales, agencias informativas, blogs), vivieran un auge en lectores y seguidores, lo que aún se mantiene.

El periodismo se fue a las banquetas

Gracias al férreo control que logró el esquema de enlaces de prensa, los periodistas se vieron obligados a tener como única fuente de información del gobierno a la coordinación de comunicación social. El siguiente paso, sin embargo, fue cerrarles las puertas de esa oficina, convertida en un valladar que contaba con varios filtros; el último de ellos, infranqueable.

Como, por otra parte, los enlaces de prensa evitaban el paso de los periodistas al contacto con los secretarios y directores de área, la mayor producción de notas periodística tuvo como fuente improvisadas entrevistas de banqueta. Molestos por el desdén y el desprecio, tanto los cuestionamientos como las notas informativas se enfocaban a golpear a los funcionarios. Con ello, distanció al gobierno estatal de los periodistas de a pie.

Poco le faltó a Gina Domínguez para imponer a los encargados de prensa de los ayuntamientos, aunque sí pudo en el caso de Xalapa, donde la exalcaldesa Elízabeth Morales debió despedir a su jefa de prensa para darle paso a Vicky Hernández (hoy enlace de comunicación en la Legislatura local), quien respondió a las órdenes de la funcionaria estatal e impidió que los medios satanizados lograran la contratación de espacios publicitarios en el ayuntamiento.

El actual director de comunicación municipal, Miguel Valera Hernández, fungió como director de prensa de Gina Domínguez durante tres años, por lo que es posible que su salida de la coordinación general fuera autorizada bajo la expectativa de mantener el control de la comunicación en ese nivel de gobierno, una hipótesis que ya no se podrá corroborar.

Grave daño a la imagen de Javier Duarte

Bloqueados los secretarios para manejar la información de sus áreas de competencia, todo el peso de la comunicación gubernamental recayó en la figura del gobernador Javier Duarte. De pronto nos dimos cuenta de que no había gobierno: solo un gobernador y su vocera.

La idea de que una buena administración pública es la suma de logros de todos sus componentes desapareció. Ante graves conflictos generados por acciones de funcionarios o sus dependencias, el único que debía contrarrestarlo era Comunicación Social; los enlaces ni siquiera se sentían involucrados y, acaso, aportaban alguna información para elaborar un comunicado, lo que rara vez ocurría.

La estrategia fue la del golpeteo anónimo. En lugar de que la instancia gubernamental involucrada saliera a los medios a enderezar entuertos o aclarar malos entendidos, se filtraban ‘notas periodísticas’ o ‘comentarios políticos’ en que se golpeaba con rudeza innecesaria a quienes habían señalado fallas o desvíos, fueran políticos o periodistas.

Pese a que en muchas ocasiones era indispensable que el gobernador Javier Duarte de Ochoa saliera al paso con la información correcta que derribara erróneas o sesgadas interpretaciones, el silencio público permitía generar la idea de que el gobierno callaba porque no tenía argumentos.

La entrada de Alberto Silva Ramos ha significado un verdadero golpe de timón. Una muestra: cuando muchos periodistas comentábamos erróneamente sobre el tema del impuesto predial, cuya recaudación y manejo supuestamente les serían sustraídos a los ayuntamientos por una inexistente iniciativa de ley de Duarte, el vocero salió a desmentirlo en las redes sociales; acto seguido, salió el propio gobernador a corregirle la nota a la revista Proceso y, junto con él, hubo declaraciones del secretario de Finanzas y Planeación. Así de fácil.

Falta ver la reacción por la supuesta declaración del titular de la SEP, Emilio Chuayffet, sobre la interposición de una controversia constitucional contra la nueva ley educativa de Veracruz por no considerar uno de los más importantes mecanismos coercitivos, el despido, contra aquellos maestros que no hubiesen salvado las evaluaciones. Pero, en términos generales, la nueva dinámica comunicacional va abonando en la cicatrización de las tensas relaciones entre prensa y gobierno.

Un paso más será que las conferencias de prensa semanales que ofrece el gobernador Javier Duarte de Ochoa los lunes, no solo se realicen en Xalapa sino también en Coatzacoalcos, Córdoba, Veracruz, Poza Rica y Pánuco, entre otras ciudades, lo que permitirá a la población de estas regiones saber que tienen a un gobernante de carne y hueso.


Ya iremos calibrando los aciertos y desaciertos de esta área conforme se vayan presentando los acontecimientos.

miércoles, 23 de octubre de 2013

El costo presupuestal lo pagarán los estados

Si quedaban dudas sobre la precariedad financiera que sufrirán los estados del país en 2014, bastará observar lo que le costará al gobierno de Enrique Peña Nieto el apoyo incondicional que recibió del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en el Congreso para aprobar por inmensa mayoría el paquete fiscal (mal llamado reforma hacendaria) y el presupuesto de egresos.
                Porque el PRD no ofrendó la cauda de sus votos y la defensa a ultranza del proyecto peñista a cambio de nada. Su posición deliberadamente pro peñista y su defensa de los beneficios sociales que ofrece una propuesta fiscal y de gasto que los propios empresarios han criticado por evadir la responsabilidad del crecimiento económico y afectar a los factores de la producción, no solo lo fortalece en el ámbito del Pacto por México, también deja sin efecto una verdadera oposición en el Poder Legislativo, abandonando a su suerte al Partido Acción Nacional (PAN) que apenas ha podido vanagloriarse de tirar el IVA en colegiaturas.
                ¿Cuál será el costo para el gobierno federal y cómo se dará la consecuente merma en los recursos destinados a los gobiernos estatales, la mayoría de ellos priistas? La respuesta está en el denominado Fondo de Capitalidad, recién creado, que fortalece como nunca las finanzas del gobierno del Distrito Federal, territorio que nuevamente se convierte en el más ganancioso de la república.
                En efecto, los perredistas ven con satisfacción que su entrega a los brazos del poder les permitirá consolidarse en su más fuerte bastión político, el DF, con recursos de un fondo, el de Capitalidad (creado “para compensar los desequilibrios que se tienen como capital del país”), que en el próximo año oscilarán entre los 7 mil y los 9 mil 500 millones de pesos, los que se sumarán a cerca de 700 millones del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAIS) que, por primera vez, incluye a la capital del país.
                Por supuesto, los perredistas han puesto en el tintero político la tendencia de izquierda en la Ley de Ingresos que, en efecto, incorpora gravar las ganancias obtenidas en la Bolsa Mexicana de Valores y una tasa progresiva del impuesto sobre la renta (ISR) para que paguen más impuestos quienes ganen más dinero, además de imponer impuestos a los alimentos chatarra.
                Los crecientes recursos de que dispone el gobierno de la ciudad de México más los del Fondo de Capitalidad y del FAIS no saldrán de alguna chistera; tendrán que tomarse de toda la canasta, lo que significa un sacrificio del resto del país, que ya es histórico, y que significará menores posibilidades de desarrollo, sobre todo si como este año la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) decide mantenerlos en el cajón y no invertirlos en los grandes proyectos que necesita un país que se colapsa en muchas de sus regiones, señaladamente las del sur y sureste.
                La caída dramática de la inversión pública este año ha sido uno de los más importantes factores para la contención del desarrollo, al grado de ser considerado como uno de los puntos que explican el haber llegado a la recesión en el mes de septiembre.

¿BENEFICIA A VERACRUZ UNA PRESIDENCIA PRIISTA?

Hace ya muchos años que Veracruz es perjudicado por los sucesivos gobiernos federales, mediante el bloqueo en el flujo de capital público orientado a obras y acciones. La rencilla entre Felipe Calderón Hinojosa y Fidel Herrera Beltrán, entonces presidente panista y gobernador del PRI, llevó al casi absoluto cierre del flujo de recursos federales orientados a obras de gran calado en materia de infraestructura de comunicaciones, proyectos productivos e, incluso, atención a los desastres naturales.
                La fama del cuenqueño de usar todo tipo de recursos en beneficio de su bolsillo y de la promoción del PRI, aunado al constante choque con el presidente panista, llevaron a los veracruzanos a la situación de rascarse con sus propias uñas porque mientras en el gobierno estatal se llevaban buena parte de los recursos públicos para satisfacer ambiciones personales y políticas, en el federal se bloqueaba la mayoría de los flujos financieros hacia Veracruz para evitar que se alimentara la ambición desmedida del gobernador priista.
                En los pasados comicios locales, el PRI insistió entre los votantes sobre la ventaja de elegir a alcaldes y diputados locales de ese partido con el sambenito que de esa manera se cerraría la pinza y le iría bien a sus comunidades. Pese a que la realidad no era benévola con esa tesis, se señalaba que ya había Presidente de la República y Gobernador priistas y que con un alcalde de ese partido las cosas marcharían de maravilla. Y muchos se la creyeron.
                La realidad es que no podemos tener un Presidente más alejado de Veracruz que Enrique Peña Nieto, incluso más que Felipe Calderón, y que muy difícilmente el Gobierno de Veracruz, con la grave deuda que heredó y no ha logrado superar, al menos en sus efectos más perniciosos, podrá atender las necesidades de los ayuntamientos, incluso aquellos gobernados por el PRI.

La batalla por atraer recursos para obras prioritarios en los ámbitos locales entre los 212 ayuntamientos veracruzanos será igual e, incluso, menos intensa que la que protagonizarán los estados del país por lograr que al menos las obritas comprometidas por el hoy mandatario durante su campaña sean cumplidas lo más pronto posible. 

lunes, 8 de agosto de 2011

Xalapa: Tan cerca de Palacio…

Hace ya mucho tiempo, desde que Dante Delgado Rannauro concluyó como gobernador sustituto el mandato dejado por don Fernando Gutiérrez Barrios (para ir a ocupar el cargo de Secretario de Gobernación), que los poderes estatales debieron irse a la zona conurbada de Veracruz-Boca del Río.

Desde esa época, con marcada deferencia, los gobernadores veracruzanos han dejado su huella en esa región, donde radica la riqueza y el esplendor de la obra pública y la inversión privada, mientras que la ciudad de Xalapa se debate en sinfín de necesidades, inimaginables cuellos de botella en su circulación vehicular y, para colmo, múltiples contratiempos derivados de manifestaciones de todo tipo que hacen las delicias del transeúnte y el automovilista.

Con sobrada razón el actual alcalde boqueño, Salvador Manzur, hace gala de que el municipio que gobierna es la capital económica del estado. Lo ha sido durante las últimas décadas, incluso sobre su histórico vecino, Veracruz, que no puede competir con el ímpetu que muestra el territorio del antiguo puerto pesquero.

Desde que se construyó el World Trade Center, muchos gobernadores (especialmente Miguel Alemán Velasco y Fidel Herrera Beltrán) hicieron de ese sitio la sede de gobierno en que más pasaban su tiempo de trabajo. Allá, en medio de la comodidad, podrían pasar por alto las altisonantes leyendas proferidas por manifestantes en la capital, sufridas por los mundanos xalapeños.

Las grandes avenidas, la pavimentación incluso de calles que no ostentan edificio alguno, puentes viales y peatonales, impulso a la inversión privada, todo ello se concentra en esa conurbación, mientras que Xalapa cuenta una obra más o menos importante por sexenio, que pronto se vuelve una solución caduca para problemas que se volvieron más grandes conforme se construían.

Veamos grosso modo tales obras: Museo de Antropología, tramo de la avenida Murillo Vidal y acceso de cuatro carriles desde El Lencero, con Agustín Acosta Lagunes; ampliación de Xalapeños Ilustres, con Dante Delgado; Circuito Presidentes, con Patricio Chirinos; Arco Sur y tercera etapa del Circuito Presidentes, con Miguel Alemán, y los puentes sobre Murillo Vidal y Bicentenario, con Fidel Herrera.

Hoy, sin embargo, Xalapa sigue empeorando su circulación y está colapsado su desarrollo económico. Es cierto que a últimas fechas se han anunciado nuevos negocios: un nuevo supermercado y un hotel que está por construirse, pero las mayores fuentes de empleo siguen siendo la burocracia y las universidades, y la primera ha sufrido serios reveses este año.

Estado rico, capital miserable, lo cierto es que nos pasa lo que a capitales como Chilpancingo, Ciudad Victoria y Culiacán, donde sus habitantes miran en el horizonte la riqueza que resplandece en Acapulco, Tampico y Mazatlán, respectivamente, mientras sus entornos tienen el desagradable encanto de tener problemas de gran urbe en cuerpos de congregación.

…y tan lejos de Dios

Para colmo, en Xalapa casi siempre hemos contado con dos alcaldes en constante pugna: el real e institucional, que despacha en Palacio Municipal, y el que siente que debe tener control sobre la ciudad en que asienta su poder, que despacha en Palacio de Gobierno.

No es que la simpatía entre ambos, apenas separados por el centro neurálgico de todos los problemas citadinos (el Parque Juárez), colabore en mucho con la mejoría de la ciudad, pero han sido proverbiales los pleitos rancheros que se han protagonizado, desde que Acosta Lagunes hizo que pidiera licencia Carlos Padilla Becerra hasta los berrinches de Rafael Hernández Villalpando con el gobernador Miguel Alemán Velasco.

No lo tome al pie de la letra pero vox populi señala que entre el gobernador Javier Duarte y la alcaldesa Elizabeth Morales solo existe una afinidad: el haber sido llevados al poder por el mismo partido.

Tal vez por eso la señora alcaldesa ande dando vueltas por la ciudad con programas de boca (verbales, pues), tomando como suyos éxitos ajenos para aparentar que algo hace por la ciudad, cuando en realidad solo reedita su programa televisivo “Usted no está solo”, dando a la prensa enormes boletines para dar cuenta de que entregó una silla de ruedas.

Parafraseándola, podríamos decirle “Usted sí está sola”, aunque eso afecte más a los capitalinos que a su carrera política.

miércoles, 6 de julio de 2011

Veracruz, a merced de la naturaleza

La entrada a Veracruz del primer meteoro de la temporada de huracanes, la tormenta tropical Arlene, ha puesto en alerta a toda la población.

Su raudo paso por el norte de Veracruz no solo ha significado una llamada de atención por los posibles daños que su trasiego provocó y las enormes cargas de agua soltadas sobre la zona montañosa, con su secuela de calamidades en su retorno al Golfo de México por lechos de ríos y arroyos.

Arlene y los huracanes que le sigan pondrán al descubierto los efectos de un desarrollo inarmónico y destructivo, al que hemos contribuido todos.

Veracruz ha mostrado una enorme fragilidad, acrecentada en los últimos años. La desforestación galopante por todos los rumbos de su territorio, la urbanización salvaje que desdeña la gran memoria de la naturaleza y el abandono de los ríos cuyos lechos han adelgazado por sedimentos que arrastran desde montañas arrasadas por talamontes, ponen en riesgo vidas y propiedades de los veracruzanos.

Lo más preocupante es que la entidad no se ha recuperado del latigazo destructivo con que se despidió la anterior temporada de huracanes, cuando Karl puso en entredicho la viabilidad de un modelo de desarrollo equivocado.

A los enormes saldos en pérdida de vidas, proyectos personales e infraestructura productiva y de comunicaciones, hoy debemos considerar la imposibilidad financiera del gobierno local para afrontar las consecuencias de lo que viene y la displicencia maliciosa con que el gobierno federal le da la espalda a los veracruzanos cuando ocurren desgracias.

El gobernador Javier Duarte se ha movido rápido. Antes de que el jueves en la madrugada Arlene azotara Cabo Rojo, en el municipio de Tampico Alto, y se desplazara con vientos de hasta 100 kilómetros por hora por la Huasteca veracruzana, ya había solicitado la Declaratoria de Emergencia para 53 municipios del norte.

Y es que Veracruz sufre de una fenomenal carencia de recursos en sus finanzas públicas, y será necesario que Duarte ponga en juego toda su capacidad de negociación con el secretario de Gobernación, Francisco Blake Mora, para que un gobierno al que tanto contribuye Veracruz por la vía impositiva regrese lo que le corresponde para hacer frente a las contingencias.

Hemos visto cómo, en anteriores desastres, la batahola política que se traían Felipe Calderón y Fidel Herrera Beltrán, impidió que bajaran los recursos federales en apoyo de los paisanos.

Pero Fidel estaba peleado con todos. Cuando alguien hacía ver públicamente su desordenada e interesada gestión para atender las calamidades y se apuntaba para remediar las omisiones, de inmediato recibía una retahíla de zambombazos mediáticos, a la que se unían varios periodistas. El caso más sonado fue el de la actriz Ana de la Reguera, cuyo tesón finalmente hizo que se recuperara en algo la población de La Antigua.

Todo mundo olvida el clima

No hay en Veracruz una legislación que obligue a todo empresario, gobierno o particular a demostrar que la obra, negocio o iniciativa que emprenda no dañará el medio ambiente ni la fragilidad del territorio.

No se halla algún indicio de la necesaria colaboración entre las dependencias de desarrollo urbano, promoción económica, comunicaciones y ayuntamientos, incluso educación, con el área de protección civil, para que ésta dictamine si tal acción no provocará graves daños a la población en caso de fenómenos meteorológicos.

La secretaria de Protección Civil, Noemí Guzmán Lagunes, ha hecho declaraciones en torno a las afectaciones que una población cercana a Xalapa está en riesgo de sufrir por las obras del libramiento. El problema es que ya estamos en temporada de huracanes y lo único que se puede hacer es planear la instalación de albergues y organizar a la población para resguardar su integridad física en caso de que ocurra lo que viene.

El otro caso que puso al descubierto Karl, el riesgo en que ha puesto la urbanización salvaje a los habitantes de Veracruz-Boca del Río, ya se ha hecho presente en el fraccionamiento Campanario en el Puerto. En la madrugada del martes registró un deslave que inundó de lodo las calles de ese conglomerado, apenas con las primeras lluvias de la temporada, como sucedió en octubre de 2009 y en agosto de 2010.

Dependemos de la baja intensidad de huracanes y tormentas tropicales de la temporada. ¡Que Dios nos agarre confesados!

viernes, 20 de mayo de 2011

¡Ah, que la política!

Más de cinco meses después de que hubiera cambio de mando en Veracruz, con la entrada del gobernador Javier Duarte de Ochoa, se dignó venir a visitar a los veracruzanos el presidente Felipe Calderón Hinojosa.

Michoacano como es, seguidor del equipo Monarcas propiedad de Ricardo Salinas Pliego (TV Azteca), uno de sus apuntaladores mediáticos junto con Emilio Azcárraga Jean (Televisa), a Calderón le ha quedado el resabio de su pleito ranchero con Fidel Herrera Beltrán.

Cualquier veracruzano diría: ¿Y a mí por qué me involucra el Presidente en sus fobias político-electorales? Y tendría razón. Demasiado daño ha causado el diferendo prolongado entre el michoacano y el cuenqueño, aunque el primero debe estar enterado de que éste ya se fue, a Dios gracias.

Para muchos afectados por el huracán Karl, uno de los peores episodios de pérdida y desastre por fenómenos naturales vividos en el país, ese pleito sirvió para que el gobierno federal panista pusiera coto a la ayuda que tanto necesitaban (y necesitan) los jarochos.

A ocho meses de esos acontecimientos, todavía hay políticos veracruzanos de sangre azul y blanco que siguen justificando la omisión de ayuda del gobierno federal. ¡Malnacidos!

Si el gobierno local –el que se fue, que ya debía mucho, y el que está, que debe asumir las deudas heredadas– no ha aportado lo que le corresponde por el Fondem, ¿por qué el gobierno federal no ha emprendido unilateralmente acciones que permitieran aliviar la desgracia de nuestros paisanos y, de paso, llevarse los aplausos electorales que, al parecer, es lo único que le interesa?

En los meses anteriores (marzo y abril), muchos veracruzanos seguramente pensaron en lo que yo pensé cuando tuve que cumplir con el Sistema de Administración Tributaria: ¿por qué he de sostener con mis impuestos a un gobierno federal que nos da la espalda? ¿En qué mente perversa del gobierno federal ha quedado como letra muerta justamente el federalismo que lo justifica?

Pues, bien, el miércoles pasado se hizo el aparecido don Felipe por tierras veracruzanas. ¿El tema? Inaugurar dos plantas industriales: la primera, en Boca del Río: un anexo de la empresa Tenaris Tamsa; la segunda: una planta cogeneradora de energía, a través de bagazo, del ingenio Tres Valles.

Vino acompañado de Bruno Ferrari, su secretario de Economía; José Antonio Meade Kuribreña, de Energía, y Francisco Javier Mayorga Castañeda, de Desarrollo Agropecuario.

Salvo con los empresarios y obreros de ambas plantas, el michoacano no tuvo contacto con los mexicanos de acá, y fue prácticamente esquivo en su discurso con un anfitrión que, a diferencia de su antecesor, le brindó públicamente el respaldo de los veracruzanos a su gobierno.

Y es que el gobernador Javier Duarte tiene las facultades para expresar a sus visitantes nuestro respaldo, el colectivo, el de los veracruzanos. Mal haría en hacer un referéndum para saber qué opinamos al respecto. Por mí, parafraseándolo, ¡adelante!

Lo desagradable, sin embargo, fue la descortesía de Felipe Calderón. Es más, incluso en su discurso en Tenaris-Tamsa, solo tomó el tema de la ampliación de la planta industrial de Veracruz (y del país) para justificar su obsesión: la guerra contra el crimen organizado.

En lo personal, votaría porque ya no nos volviera a visitar el Presidente. Mucho ahorraríamos en su seguridad, traslado, atenciones, horas-hombre y horas-mujer… si al fin y al cabo de nada nos sirve su visita.

Ni con sal ni con azúcar

Casi como los españoles, que se están expresando contra sus políticos, a quienes ni les ven el polvo cuando son ungidos y se olvidan de sus promesas de beneficio colectivo, yo también expreso mi hartazgo con los políticos de por acá.

Hace poco vino a Xalapa Dolores Padierna, secretaria general del PRD. Apenas llegó a Xalapa debió pedir los periódicos para ver de qué árbol hacer leña. La esposa del “señor de las ligas”, René Bejarano, no tuvo empacho en criticar lo que aparecía en los matutinos: la presentación un día antes del Programa Adelante, hecha por el gobernador Javier Duarte.

Sin conocer a fondo el documento que le da fundamento, Padierna despotricó contra el programa, lo mismo que han hecho líderes panistas, quienes buscan desafinar el programa argumentando que su contenido aprovecha programas federales.

¿Cuándo adoptarán nuestros políticos posturas de colaboración con programas de sus opositores o, al menos, de vigilancia para que sus propósitos se cumplan?

martes, 12 de abril de 2011

Las peras y las manzanas

Cuando hacemos cuentas sobre los adeudos personales pendientes, generalmente consideramos todos aquellos pagos que debemos realizar y cuyo monto restamos a lo que nos ingresa por concepto de salario o de ganancias de nuestro negocio.

Sabemos que hay de deudas a deudas, y una que siempre nos trae inquietos al punto de, en ocasiones, impedirnos conciliar el sueño, es la que tenemos pactada con alguna institución bancaria o con el fisco. Y es que si no cumplimos en tiempo y monto, se multiplica por obra y gracia de intereses moratorios y diversas sanciones a que nos hacemos acreedores.

Hay otras que están ahí y, en la mayoría de los casos, nunca nos significan intereses cuando nos retrasamos en su liquidación. Puede ser la renta, el agua, la luz, la limpia pública, el teléfono, las cuotas escolares, lo que nos fio el abarrotero, aquello que le debemos al fontanero o al albañil. Lo más que puede suceder es que nos corten un servicio o nos estén llamando por teléfono requiriendo el pago.

Sin embargo, en todos los casos, como buenos pagadores, siempre estamos con la angustia cuando vemos que hay una diferencia enorme entre lo que debemos y lo que nos ha caído en la cartera. No distinguimos entre una deuda y otra, a no ser cuando privilegiamos el pago de una y posponemos el de otra.

Lo anterior lo saco a colación por las declaraciones del secretario de Finanzas y Planeación, Tomás Ruiz González, quien ha salido al paso de las versiones de varios dirigentes políticos de la oposición en el sentido de que Veracruz es el estado más endeudado del país.

Y lo ha hecho con una fórmula matemática irrefutable: no se pueden sumar peras y manzanas.

Deudas son deudas

En efecto, cuando nos referimos al concepto de endeudamiento, no son lo mismo los compromisos pactados con instituciones fiduciarias a determinado plazo por sumas otorgadas a crédito, que aquellas deudas que se acumulan por la contratación de servicios, adquisiciones, asesorías, arrendamientos u obras de infraestructura.

Las primeras son las que se consideran deudas propiamente dichas y, según nos lo ha revelado, suman algo así como 10 mil millones de pesos que, en la comparación rápida que hizo ante los medios, es menor que la adquirida por otros gobiernos como los del Distrito Federal y el Estado de México (ambos, con mayor población que nosotros), y Coahuila, que tiene menos habitantes.

Lo demás, unos 16 mil millones de pesos, se deriva de adeudos vencidos o por vencer con particulares, sea por la construcción de un puente, una carretera o una escuela, o por la prestación de cualquier servicio. Estos compromisos entran en el rubro de pasivo circulante y se encuentran en proceso de pago, conforme se vayan cumpliendo las contraprestaciones pactadas.

Además, gracias a una revisión exhaustiva, dicha deuda ya ha disminuido en casi 10%; el secretario Ruiz ha informado que se ha logrado hacer una quita por mil 500 millones de pesos, por cuentas que no correspondían con las obras y los servicios que se atribuían.

Algunos malosos, en efecto, calculan alegremente el adeudo en una suma superior a los 35 mil millones. Nada tan alejado de la realidad. Incluso sumando lo que se debe por empréstitos bancarios y el pasivo circulante, apenas llegaría a 26 mil millones.

Lo preocupante es que la calificadora Fitch Ratings ajustó en marzo a la baja la calificación crediticia del estado no sólo por los adeudos financieros; también por el elevado nivel de pasivo circulante que, al 31 de diciembre, ascendía a 16 mil 325 millones de pesos. Y fue más allá: a los 10 mil millones contratados con bancos, la firma norteamericana incluyó 7 mil 250 millones de pesos de saldo insoluto de las emisiones bursátiles VRZ-CB06U y VRZCB06.

En lo que son peras o son manzanas, la realidad es que hay una fuerte presión sobre las finanzas gubernamentales, gracias a un desmedido uso de las posibilidades de endeudamiento con que prodigó el gobierno de Fidel Herrera, al incrementar desmesuradamente los pasivos no bancarios en los cuatro últimos años de su mandato, de 3 mil 323 millones en 2006 a 16 mil 325 millones de pesos en 2010.

Y ya nos duele mucho el bolsillo a los veracruzanos.

martes, 14 de diciembre de 2010

UV, la insana descortesía

En los últimos meses, al rector Raúl Arias Lovillo se le ha visto muy estresado.

Las penurias económicas por las que atraviesa la Universidad Veracruzana le han hecho utilizar los micrófonos, tanto propios como los que le proporcionan los medios de comunicación, para lanzar duras diatribas.

Sin restarle la más mínima razón a sus alegatos públicos, en los que por cierto ha estado ausente la más básica de las cortesías, lo cierto es que, buen académico, Arias Lovillo ha mostrado serias dificultades en materia de negociación para obtener fondos económicos adicionales.

Y eso lo tiene realmente consternado.

La lucha del rector universitario, sin embargo, semeja la emprendida por el Quijote contra los molinos de viento, lo que hace sospechar un móvil político más que una real intención de mejorar la situación financiera de la casa de estudios.

Por ejemplo, en lo que al gobierno estatal se refiere, sus demandas públicas han iniciado prácticamente una vez que su antiguo aliado, Fidel Herrera Beltrán, ha concluido su mandato.

Y ello, pese a que –según se desprende de sus declaraciones– fue durante dicha gestión cuando se afectaron los flujos de recursos federales, depositados por la SEP en la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan).

El más público de los diques construidos en la Sefiplan, y que ha mantenido en ascuas a miles de jóvenes veracruzanos, es el que ha detenido los recursos orientados al pago de los apoyos del Programa Nacional de Becas para Educación Superior (Pronabes).

Como éste, sin embargo, ha habido otros y con muchos más recursos en juego.

Por ello, en diversos foros nacionales (como los de ANUIES) e internacionales, en su calidad de presidente de la Organización Universitaria Interamericana (OUI), Arias Lovillo, además de exigir presupuestos multianuales, ha insistido en que los recursos del presupuesto federal les sean depositados directamente a las universidades.

En efecto, para nadie es un misterio que en todos los gobiernos estatales, las áreas administrativas (como la Sefiplan en Veracruz) utilizan recursos frescos como los enviados a la universidad pública, para apagar fuegos no precisamente fatuos, postergando su aplicación en los rubros para los que fueron etiquetados.

Como las vividas por la UV, prácticamente todas las dependencias y organismos públicos también experimentaron privaciones por esta práctica tan usual como ilegal.

Lo que parece extraño es que hasta ahora, en que ha entrado un nuevo inquilino en Palacio de Gobierno, Arias Lovillo haga más diáfana esta denuncia que, otrora, sólo mereció mensajes cifrados.

Y su discurso puede ser para dos destinatarios: Javier Duarte de Ochoa y su nueva estructura financiera y gubernamental, como para poner a tono el músculo político; y los propios universitarios, como una forma de cerrar filas en su favor y esconder sus torpezas en materia de gestión financiera.

Y si no lo creen, cheque lo que, en un artículo suyo publicado en diversos medios, Arias Lovillo señala:

“En este Consejo Universitario próximo, haremos nuevamente una reflexión a fondo del entorno político. Hay evidentes hechos que nos obligan a hacerlo. Hay esbozos unilaterales de que se está modulando una nueva relación con el gobierno local, que esperamos [sea] de comprensión y respeto”. (Continuará)

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Los alcances en cultura y turismo en Veracruz

A pesar de que Veracruz es un territorio en que el turismo nacional ha encontrado por décadas el alivio vacacional que sus limitados recursos puede proporcionarles, gracias –entre otras cosas– a la cercanía con la capital del país, la legendaria hospitalidad de sus habitantes y los módicos precios de sus productos y servicios, los últimos gobiernos estatales han acumulado una creciente deuda con este sector considerado uno de los más dinámicos de la economía.

Desde la visión hollywoodesca de Miguel Alemán Velazco, cuyas más fuertes inversiones las aplicó en publicidad y mercadotecnia, favoreciendo pingües negocios de amigos y familiares, hasta la disminuida atención prestada por Fidel Herrera Beltrán, más concentrado en el impulso a la inversión hotelera privada que en mejorar una oferta que permitiera llenar los miles de cuartos habilitados en su sexenio, el turismo ha carecido de una línea estratégica que busque generar derramas económicas crecientes.

En efecto, durante el gobierno alemanista se dio rienda suelta a la imaginación, se empezaron a vender algunas marcas que, en el caso de la Cumbre Tajín, se mantuvieron en el gobierno de la fidelidad, pero casi toda la inversión aplicada, que no fue poca, se destinó a empresas que llenaron sus cuentas gracias a la bondadosa tutoría gubernamental, con la dilapidación de recursos públicos, mientras que otros factores, como las vías de comunicación, el apoyo a las pequeñas y medianas empresas turísticas locales, la capacitación y fortalecimiento del capital humano, no recibieron la atención debida.


Por ello, los turistas de otras entidades e incluso extranjeros que se arriesgaban a acudir a festivales como el de El Tajín, o eran amantes del turismo de aventura o juraban no regresar el próximo año, porque la región Poza Rica-Tuxpan no recibió inversiones en infraestructura de comunicaciones y turismo, y todavía son pocos los inversionistas que arriesgan sus capitales para erigir hoteles en las zonas urbanas aledañas o en la denominada Costa Esmeralda, azotada por los continuos “nortes” y un olvido gubernamental que raya en la ignominia.

Que hayan dirigido la Secretaría de Turismo, Cultura y Cinematografía en el sexenio pasado, primero un amigo del gobernador y luego el compadre del periodista Joaquín López Dóriga, da idea de la importancia que tal sector significó en términos de políticas públicas.


Por si fuera poco, el creciente encono entre el gobernador Herrera y el presidente Calderón hizo trizas las débiles campañas publicitarias a favor de Veracruz. Aprovechando las televisoras nacionales, el gobierno federal enderezó campañas demoledoras que inhibieron buena parte de las intenciones de viaje al estado, con argumentos insoslayables: alta contaminación de las playas, riesgos en carreteras y mal clima, sin parar mientes en si tenían respaldo o no.

La respuesta veracruzana siempre fue débil: se buscaba atajar el impacto mediático de las grandes televisoras con declaraciones que sólo tenían eco en el ámbito regional, como para que los veracruzanos nos sintiéramos defendidos, sin que llegaran los desmentidos a nuestros potenciales visitantes.

Ahora que, si a turismo le fue mal, a cultura ni se diga. Los festivales artísticos que hubieran podido generar flujos turísticos anuales se fueron al caño y, en el caso del centro del estado, sólo fiestas como el carnaval de Veracruz o de La Candelaria en Tlacotalpan han logrado sobrevivir, más por impulso local que por otra cosa. Los demás fueron paulatinamente liquidados.

Lo que vino a poner la última palada al escenario turístico fueron las consecutivas afectaciones derivadas de los fenómenos meteorológicos de entre agosto y septiembre, que también afectaron el patrimonio cultural tangible en diversas partes del estado.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Las cuentas que rindió Arredondo

Este martes 23 de noviembre, el secretario de Educación Víctor Arredondo, compareció ante comisiones del Congreso local para precisar datos, ampliar información y poner de relieve el trabajo realizado por el gobierno saliente en materia de educación, muchos de cuyos logros han permitido ubicar a Veracruz en la mira de expertos nacionales e internacionales, además de recibir diversos reconocimientos por sus políticas innovadoras.


Un punto que conviene destacar del trabajo del cordobés al frente de la SEV, porque representa una estrategia de intervención colateral en el proceso de mejora de la calidad educativa, ha sido la de reforzar las acciones enfocadas a actualizar al magisterio y apoyar su trabajo en las aulas, mediante la incorporación de proyectos detonadores que aprovecharon las nuevas tecnologías.

Y considero relevante porque, gracias a ellos, hubo una importante influencia en los procesos educativos y en su seguimiento puntual, lo que no hubiera sido posible mediante formatos presenciales que habrían requerido, además de muchos recursos y pérdida de horas clase, fatigosas y no necesariamente fructíferas negociaciones con los sindicatos magisteriales.

Lo realizado por el exrector de la Universidad Veracruzana, buena parte de su gestión con el molesto bisbiseo del gobernador Fidel Herrera Beltrán, ha permitido incluso que Veracruz destaque en iniciativas que, o fueron posteriormente retomadas por el gobierno federal y el SNTE, como el de la selección mediante examen de los maestros que buscaban plazas magisteriales o la creación de una universidad virtual como el Instituto Consorcio Clavijero, o deberán retomarse próximamente como el concepto de ganancia educativa, que permite dar seguimiento individualizado del desempeño escolar de cada estudiante, o la alfabetización digital con énfasis en zonas marginadas, como lo realizó mediante el proyecto Vasconcelos.

Ante los diputados locales Ulises Ochoa Valdivia, Isela González Domínguez y Enrique Levet Gorozpe, integrantes de la Comisión de Educación y Cultura, en un auditorio lleno que no fue suficiente para albergar a los interesados, Arredondo informó que, con base en resultados medibles y verificables, la SEV cumplió con el 96.36 por ciento de las metas propuestas en su Programa Sectorial 2005-2010, y se colocó al estado de Veracruz entre las primeras diez entidades en la tabla nacional del sistema educativo.

Y eso se ha logrado en circunstancias realmente complejas de extensión, dispersión y diversidad de trabajo, si consideramos que Veracruz es la entidad que tiene el mayor número de escuelas del país (23 mil 644 planteles), en que se da atención a una población escolar de 2 millones 987 mil 231 alumnos, entre los que se encuentran 14 grupos étnicos. Para lograrlo, dijo Arredondo, fue necesario un esfuerzo en el que, además de la propia estructura educativa en su totalidad, incluidos los proyectos detonadores (Programa Galileo, Sistema Único de Información, Instituto Consorcio Clavijero, Canal Educativo, Centros Rébsamen, Programa Vasconcelos y ORACVER, entre otros), también se contó con la participación social, que permitió una constante retroalimentación con las autoridades educativas.

En los últimos seis años se incrementó la matrícula en más de 71 mil estudiantes, se construyeron mil 311 nuevas escuelas y se incorporaron 15 mil 667 nuevos docentes. El mayor porcentaje de incremento en número de escuelas se ubica en educación superior (45 por ciento), nivel que experimentó el mayor crecimiento de la matrícula (29 por ciento). La cobertura experimentó crecimiento en educación básica (6.9 por ciento) para llegar al 101 por ciento; la media superior creció 13.1 por ciento, para lograr una cobertura global de 69.2 por ciento, mientras que la superior creció 7.9 puntos porcentuales, para llegar al 27.4 por ciento.

Muchos otros logros esgrimió Arredondo. Vamos a ver cómo puede, él o quien le sustituya, fortalecerlos.

martes, 9 de noviembre de 2010

Dinero público en hoyos negros


Algo tendrá que hacer el gobierno estatal, y pronto, para aclarar versiones que ponen en entredicho el manejo recto de los recursos públicos, particularmente aquellos que debían orientarse al pago de prestaciones que contaban con recursos federales etiquetados y, lo que es más delicado, los que fueron descontados vía nómina a trabajadores estatales, particularmente de la educación, y que no se destinaron a los pagos para los que habían sido retenidos.

El tema ha tomado visos de escándalo. En su columna Consenso, en Formato Siete, el periodista Manuel Rosete fue el primero en destapar hace varias semanas el malestar generalizado de trabajadores de la educación que empezaron a recibir requisiciones de pago de empresas con las que habían contratado créditos para adquisición de muebles e inmuebles, pese a que el cumplimiento de sus obligaciones estaba asegurado con el descuento de los montos correspondientes en los cheques de sus quincenas.

No fue así. El inescrupuloso manejo no sólo de fondos federales etiquetados sino también de los propios recursos de los trabajadores tuvo como desenlace el que cumplidos pagadores se convirtieran de pronto en morosos deudores, con las múltiples consecuencias jurídicas que ello significa.

Sin apoyo de sus dirigencias sindicales, los trabajadores estatales se movilizaron para exigir tanto explicaciones convincentes (a sabiendas de que no podrían obtenerlas) como el pago inmediato de las obligaciones omitidas, a salvo de las posibles afectaciones de orden financiero derivadas de intereses moratorios.

¿Se puede usted imaginar qué habría pasado si, al fallecimiento de un trabajador, la familia no pudiera demandar el pago del seguro correspondiente porque el gobierno estatal nunca hizo los pagos cuyos montos previamente descontó a su empleado?

¿Y qué pasa con quienes cuentan con que los montos del ahorro para retiro que le fueron descontados para depositarse en sus Afores no han tenido posibilidad de generar intereses porque nunca fueron depositados?

Si todo lo que dicen los trabajadores estatales es cierto, la gestión financiera gubernamental no sólo sería fraudulenta y objeto de sanción por acto delictuoso sino –sobre todo– inmoral, lo que merecería como sanción el repudio generalizado de los mexicanos.

De ahí que sea urgente que el gobierno saliente, desde el gobernador Fidel Herrera hasta el secretario de Finanzas y Planeación, aclaren, desmientan, expliquen, informen qué ha pasado con millones de pesos de los que nadie sabe, nadie supo.

Trabajadores de la educación, en pie de guerra

En ese contexto, es de poner atención al manifiesto del Sindicato de Trabajadores Normalistas y de la Educación en Veracruz (STENV), que dirige Víctor Manuel Domínguez Meza, porque detalla cómo han sucedido, según la versión de las organizaciones sindicales, estas maniobras de índole tan desastrosa.

Los trabajadores del STENV manifiestan su preocupación por la situación financiera que enfrenta Veracruz y expresan los aspectos que más les preocupa. La principal, la que se refiere a la situación financiera del Instituto de Pensiones del Estado (IPE), con el que el gobierno estatal que fenece mantiene una deuda multimillonaria.

Y es que lo preocupante, según la organización gremial, es que no sólo se trata del adeudo derivado de la aportación del gobierno del estado, principal aportador al sostenimiento de la institución, sino que se estaría ante un fuerte quebranto de sus finanzas si, como sucede en los demás casos, el gobierno ha dejado de transferir las cuotas de los trabajadores, retenidas vía nómina, y los montos provenientes de retenciones quincenales por concepto de amortización de préstamos a corto y mediano plazos.

En similar circunstancia estaría el Seguro Social de los Trabajadores de la Educación del Estado de Veracruz (SSTEEV), al que se adeuda más de 60 millones de pesos, considerando los pagos por aportaciones destinadas a póliza por defunción, Fondo de Beneficios Complementarios, préstamos y compra de enseres, y cuya falta de entrega ha obligado a la restricción de préstamos a que tienen derecho los trabajadores de la educación.

Y aquí salta un tema que es realmente preocupante, el que se refiere a las aportaciones al Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR), que muestra un atraso de más de 12 meses.

Este ahorro se incrementa no sólo por las sucesivas aportaciones vía nómina de los trabajadores, sino también por los intereses generados con el paso del tiempo en los bancos que manejan estas cuentas. Los educadores se preguntan si, al depositar los montos no transferidos, el gobierno estatal también calculará los intereses que dejarían de percibir.

El otro tema es el de las retenciones para pago de diversos créditos contratados por los trabajadores con empresas financieras y aseguradoras para la adquisición de enseres, viviendas, automóviles, seguros y préstamos, y en los que –pese a habérseles descontados en sus cheques quincenales– resulta que ahora son deudores porque el dinero retenido fue utilizado para maldita sea la cosa.

Por ello, airadamente, reprochan:

“No hay razones de orden jurídico –y mucho menos ético– para que el dinero no se aplique a su destino original. Los adeudos al IPE, SSTEEV, SAR, a los Sindicatos, etc. no corresponden a partidas federales ni extraordinarias, es dinero que ya se descontó de los salarios de los trabajadores, y éstos ya están considerados en la Ley General de Egresos. ¿Dónde están esos recursos millonarios? ¿Por qué no llegan de inmediato a las arcas legalmente determinadas? ¿Quién dispone ese desvío que agravia a los trabajadores y desprestigia al Gobierno de Veracruz?”

Más valdría que el gobernador Fidel Herrera Beltrán aclarara esto lo más pronto posible.

martes, 24 de agosto de 2010

Bicentenario, celebración que naufraga


Pobres héroes nacionales: lo que les ha tocado vivir por estas fechas… y lo que les falta.

A pesar de sus años, quienes encabezaron la guerra de Independencia han debido sufrir un tortuoso periplo por la ciudad de México, donde se expusieron con morbo sus osamentas, en medio del trajín inenarrable del solar capitalino.

Siguen moviéndose incómodamente en el imaginario panteón, sólo de pensar cómo Televisa los mostrará “de carne y hueso” en un culebrón de miedo, en que bellas actrices mostrarán deseables a doña Josefa Ortiz y a doña Leona Vicario.

Por todos los rumbos en que la moderna guerra calderonista lo permite, el esplendor conmemorativo sigue presa del retraso constructor, con máquinas y albañiles trabajando bajo la morosidad a que obliga una desaseada gestión presupuestal.

Más nos valdría proponer un receso y festinar nuestras antiguas glorias en 2011.

Y es que mientras el discurso conmemorativo de las más preciadas efemérides ha tratado de tamizar cualquier obra –sea la colocación de alcantarillas o la construcción de puentes– con los consabidos sobrenombres Centenario o Bicentenario, las obras programadas para el efecto son monumentos a la improvisación y desdén de nuestras autoridades.

Se acerca la fecha en que deberíamos derrochar imaginación, enjundia patriotera, jolgorio y monumentalidad, para disfrutar de una independencia de la que cada día nos queda menos, y todavía hay pleito ranchero para justificar las festividades.

El secretario de Educación Pública, Alonso Lujambio, ha debido fruncir el seño y engolar la voz para reprender a los muchos mexicanos que cuestionan el festejo, pese a que tenemos mucho que celebrar: “nuestra existencia, nuestro ser, nuestra cultura”.

El exabrupto de marras, dicho con el pecho henchido de patriotismo frente al embajador norteamericano, ha puesto la nota estrujante y pintoresca a los prolegómenos de una fiesta que llenará de luces y pólvora del Zócalo al Paseo de la Reforma, en la antigua capital azteca, en un episodio que parecerá salido de la enfebrecida imaginación de Walt Disney, gracias a los oficios del australiano Richard Birch.

No se sabe si la profunda letra y la música pegajosa del himno creado por Aleks Sintek y Jaime López (con el histórico estribillo “shalalala”) lo escucharemos con tanta insistencia como el Waca-Waca de Shakira, porque el rechazo ha sido tan generalizado que la SEP ya se echó para atrás.

Frente al desdén para la celebración, lo que debía ser una clase de historia nacional, Lujambio la convirtió el 21 de agosto en argumento político: unidad de los mexicanos para enfrentar los problemas colectivos, “subrayando lo que nos une [y] desenfatizando lo que nos divide”.

No sea que nos lo reclamen nuestros hijos y nuestros nietos, como ha presagiado el docto secretario. Así, el próximo 15 de septiembre, parafraseando a Lujambio, quien desenfatice, un buen desenfatizador será, pese a que el verbo desenfatizar no exista en el diccionario.

En resumidas cuentas, en estos meses electorales pocos han reparado en fechas tan importantes para el México actual. Las miles de propuestas para conmemorar centenario y bicentenario han quedado como buenas intenciones, cuando no en inexplicables postergaciones.

De cómo sepultar lo que queríamos celebrar

La lista de ingeniosos modos de celebrar, propuestos por dependencias públicas y gobiernos, rayan, a veces, en el ridículo. Muchas han sido para aprovechar cualquier obra para colgarle el sambenito celebratorio.

En Xalapa, sin ir muy lejos, a un puente en Lázaro Cárdenas –cuya construcción poco faltó para que durara cien años– le fue impuesto nombre y apellido: puente Bicentenario-Antonio Chedraui Caram.

El apellido, muy mexicano por cierto, le fue impuesto contra viento y marea, pese al rechazo popular porque el epónimo empresario, ya fallecido, fue cabeza de una familia que cimentó su enorme riqueza en la ciudad y, salvo empleos mal remunerados, fuertes nudos viales en torno a sus empresas y un alcalde de una notable grisura, poco le ha aportado a sus paisanos.

Ya hemos hablado de obras que no serán concluidas antes de terminar el año. En Xalapa también se cuecen de esas habas.

Un ejemplo notable es la sala de conciertos de la Universidad Veracruzana, frente a la Unidad de Servicios Bibliotecarios y de Información.

En varias ocasiones escuchamos al gobernador Fidel Herrera asegurar que su conclusión y apertura sería parte de la celebración veracruzana del bicentenario. Lo que tendremos, ciertamente, es el cascarón, pero no el edificio terminado.

Para el responsable universitario de la obra, Miguel Ángel Ehrenzweig, no importa la fecha en que sea concluida una sala que hará justicia a la Orquesta Sinfónica de Xalapa, que acaba de cumplir 81 años de vida. Y es que faltan nada menos que 80 millones de pesos para concluirla y se ve difícil que esos recursos se obtengan pronto.

Pero las propuestas por todos rumbos del país son realmente descabelladas (y onerosas): desde producir cinco millones de huevos de trucha, liberar una variedad de papa denominada “Corregidora”, y recuperar los sitios en que Miguel Hidalgo y Costilla fue bautizado y confinado, así como representar su fusilamiento, hasta preservar el árbol sembrado por José María Morelos y Pavón en la ciudad de Oaxaca (según lo ha documentado El Universal), los ingeniosos funcionarios se volaron la barda.

Con tan gratificantes formas de recordar, cualquiera olvidará las más elementales clases de historia patria.

¡Y todavía Lujambio se despeina su engominado jopo porque a muchos mexicanos les vale queso participar en estas fiestecitas!

viernes, 13 de agosto de 2010

Veracruz, discriminado por la SEP



El caso más patético en materia de omisión presupuestal por parte de la Federación se refiere al sector educativo veracruzano. El monto de lo retenido más lo cancelado para 2010 supera con mucho los 800 millones de pesos (más de 60 millones de dólares).

Las autoridades estatales se han tardado mucho en expresar públicamente las incongruencias y desigualdades en el trato presupuestal otorgado a los veracruzanos por parte de la Secretaría de Educación Pública (SEP).

Es posible que el gobierno local haya esperado a que el proceso electoral del 4 de julio concluyera, tomando en cuenta que el interés de manipularlo tuviera como arma la tan escandalosa demora en la entrega de lo que incluso fue etiquetado por el Congreso de la Unión.

Sobre el tema se han manifestado en estos días (a punto de iniciar otro ciclo escolar), tanto el gobernador Fidel Herrera Beltrán como el titular de la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV), Víctor Arredondo Álvarez.

El primero en fustigar al titular de la SEP, Alonso Lujambio, fue Arredondo. En Boca del Río, durante las Jornadas Veracruzanas de Historia, el secretario del ramo en Veracruz puso en el tintero un tema que la entidad arrastra desde 2007.

Ese año, en efecto, autoridades y diputados federales crearon una fórmula para calcular la distribución de recursos etiquetados al Fondo de Aportaciones a la Educación Básica (FAEB) que redujo drásticamente los alcances y montos de lo que venía otorgándose a Veracruz.

Hace ya varios años que la SEV tramita un esquema de compensación para amortiguar los efectos de ese drástico ajuste, pero el gobierno federal ha postergado indefinidamente la entrega de dichos recursos.

Veamos cómo se ha dado el trato discriminatorio del que se quejan tanto el Ejecutivo estatal como el titular de la SEV:

1. El gobierno federal mantiene una deuda con Veracruz por el orden de los 700 millones de pesos, derivados de recortes en el Fondo de Aportaciones a la Educación Básica (FAEB).
2. De 2009 a 2010, Veracruz pasó de recibir el 7 por ciento de los recursos etiquetados en el Fondo para la Infraestructura Escolar, a participar con apenas el 4 por ciento.
3. La SEP pasó de otorgarle 120 millones de pesos por parte del Fondo de Habilidades Digitales en 2009, a cero recursos este año.
4. El aporte derivado del Programa de Superación de Maestros en Formación (PSMF) pasó de 24 millones de pesos en 2009, a sólo 9 millones este año.

De ahí que el gobernador Fidel Herrera, en el marco de una reunión con dirigentes del SNTE, haya hecho una dura crítica a los recortes presupuestales del gobierno federal en materia de educación, a pesar de que Veracruz es una de las entidades con una de las matrículas más grandes del país y que enfrenta enormes retos para brindar servicios educativos de calidad a una gran capa de población localizada en zonas rurales e indígenas.

Arredondo fue muy enfático en el reclamo a Alonso Lujambio:

“Necesitamos la atención del Secretario de Educación, que voltee la mirada hacia Veracruz. Es urgente que el titular de la SEP analice el caso de Veracruz, que nos visite, que conozca cuáles son nuestras necesidades, que nos diga qué estamos haciendo mal para recibir ese trato discriminatorio”.

-¿Habrán escuchado estos reclamos en Los Pinos y en el edificio histórico de la SEP?
-No se oye, no se oye…

jueves, 20 de mayo de 2010

¿Y si nos ponemos en línea?


Si las nuevas carreras que se han abierto en la UV e institutos tecnológi- cos tienen en sus primeras convocatorias una exigua respuesta de parte de los aspirantes a formarse profesionalmente, una dificultad mayor la ha tenido la educación a distancia por internet.

A la displicencia de estudiantes y padres de familia por carreras novedosas, no tradicionales, cualquiera sea la institución que las ofrezca, el Instituto Consorcio Clavijero (ICC) ha debido sortear dificultades propias del desarrollo estatal, así como aquellas derivadas del desconocimiento de la modalidad educativa.

En efecto, Veracruz acusaba un bajísimo índice de desarrollo informático, que se acentuaba en amplísimas zonas rurales y marginadas e impedía aprovechar las enormes ventajas de la educación en línea. Sin embargo, en los últimos cinco años, ha avanzado en esa materia.

Apenas esta semana, el gobernador Fidel Herrera puso en marcha de manera simbólica 90 aulas Clavijero en planteles de Telebachillerato, la mayoría de los cuales se hallan en comunidades rurales marginadas, como parte del programa “La universidad en tu prepa”.

Este mismo programa ha significado la apertura de más de 40 aulas de ese tipo en planteles de Colegios de Bachilleres (Cobaev); pero, además, se han instalado en planteles de Cecytev, bachillerato general y Conalep.

Las aulas Clavijero son dotadas por la SEV de al menos 20 equipos de cómputo y dos servidores, además de señal de internet; pueden ser usadas por los estudiantes de bachillerato y, por la tarde, por estudiantes que cursan programas de licenciatura en línea así como por profesores en procesos de actualización.

Baste recordar que el Telebachillerato está iniciando el programa “Convergencia de medios en el aula”, gracias a la gestión de recursos federales, que permitirá sin moverse del salón de clases el acceso a material multimedia (videos educativos, presentaciones, aulas virtuales y acceso a internet) y auxiliará al docente para que sus clases sean más interactivas con un eficiente uso de la tecnología.

En países desarrollados, la modalidad de educación a distancia en línea es la panacea, sobre todo en materia de posgrado, puesto que casi todos los usuarios tienen acceso a las tecnologías y cuentan con equipo de cómputo y acceso a internet. En Veracruz, la cuestión es diferente, sobre todo para la población en la que más éxito ha tenido, la rural.

El actual gobierno ha puesto especial énfasis en llevar las tecnologías de información y comunicación (TIC) a los rincones más apartados, y los efectos podrán evaluarse en el corto y mediano plazos.

El propio secretario de Educación, Víctor Arredondo, ha dado a conocer que en julio próximo estarán operando, en total, 300 aulas Clavijero, aunque es un proyecto que ya no podrá detenerse porque las autoridades municipales le están entrando para contar con un aula de medios en sus comunidades y, gracias a ellas, brindar las condiciones para su población pueda estudiar después de concluir su bachillerato.

¿Cómo se resolverá el problema del acceso a la señal de internet en comunidades marginadas? ¿En qué condiciones de equipamiento y conectividad estamos en México?

Posibles respuestas a estas preguntas las expondré en la próxima publicación de este blog.

martes, 20 de abril de 2010

Enlace, el dedo puesto en educación


Esta semana, unos 16 millones de niños y jóvenes que estudian del tercero de primaria al tercero de secundaria en 135 mil planteles del país han estado involucrados en ese gigantesco laboratorio de la evaluación del desempeño escolar que es la prueba Enlace.

A ellos se suman 750 mil profesores, 130 mil coordinadores externos y, como observadores, 3 millones de padres de familia y dos mil 500 representantes de la sociedad civil.

En total, unos 20 millones de personas, a los que se suman muchas personas más, desde aquellas que están encargadas de vigilar la logística de aplicación como los expertos que están analizando cómo pueden impactar los resultados en la definición de nuevas políticas públicas.

En el caso del estado de Veracruz, la cifra de estudiantes de educación básica que participan en este examen es de 1 millón 57 mil estudiantes de 11 mil escuelas primarias y 7 mil secundarias.

El propio presidente Felipe Calderón fue a una primaria en el DF a dar el banderazo de inicio. En Xalapa, el gobernador Fidel Herrera lo hizo en el marco de la inauguración de un aula de medios del Instituto Consorcio Clavijero en el Cobaev xalapeño, que forma parte del programa “La universidad en tu prepa”, instrumentado por la SEV para beneficiar a jóvenes que por situación de marginación no pueden salir a estudiar a las principales ciudades del estado.

Para Calderón, es imprescindible garantizar calidad y equidad en la educación. Ante Elba Esther Gordillo dijo que, “mientras mejores sean nuestros alumnos, mejor México tendremos y para ello necesitamos también mejores maestros y mejores padres de familia".

Anunció, también, estímulos para los mil niños con los mejores puntajes en materia de Historia de México, recién incorporada a la prueba Enlace, y se refirió a los 900 millones de pesos que se repartirán entre 260 mil docentes de 28 mil escuelas que han mostrado un avance en los resultados de la prueba.

Ya sabemos que, en ese programa, los maestros veracruzanos han colocado al estado en primer lugar por número de maestros reconocidos y, por ende, por el monto económico que se les destinará.

Gordillo, de malas con Enlace

Pero mientras para Calderón la evaluación es imperativa para ubicar aquellas áreas y personas que no están cumpliendo bien su función educativa, lo que significa una visión sumamente restringida de los efectos del examen nacional, para la dirigente del SNTE, Elba Esther Gordillo, Enlace se agotó: “se requiere otro mecanismo para evaluar lo que ocurre dentro del sistema educativo para mejorar la calidad de la educación”.

Entrevistada por Nurit Martínez, de El Universal, horas antes de iniciar la prueba, la profesora chiapaneca se puso difícil.

En primera, criticó el hecho de que se evalúe en la prueba Enlace, por primera vez, el área de historia de México cuando 2.5 millones de niños de sexto grado de primaria no tienen un libro sobre la materia, pero lo más fuerte fue cuando se refirió a las críticas, provenientes del ámbito internacional, que acusan al SNTE de ser un obstáculo para la mejora educativa de México.

El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación –le dijo a nuestra amiga Nurit– “no acepta que el gobierno o algún grupo externo de la sociedad, que la propia ONU o [la Universidad de] Harvard diga que es el SNTE el obstáculo para la calidad de la educación. A la hora que quieran podemos establecer un debate”.

De paso, acusó que la SEP no ha presentado un programa que permita evaluar a cada maestro.

Mientras que para Calderón sin evaluación no hay calidad, porque cuando falta la calidad avanza la desigualdad y la injusticia, sobre todo en las zonas más pobres, para la profe la calidad no se puede adquirir por receta, ya que es resultado de un esfuerzo de la sociedad.

Distantes como no se les había visto, incluso luego de que el gobierno federal autorizó un aumento salarial cercano al 5 por ciento para 850 mil maestros del país, los factores políticos de la educación en México parecen en proceso de reacomodo. Gordillo viene por las ganancias…

martes, 6 de abril de 2010

¿Elba Esther impulsa calidad docente en Veracruz?


Cuando hablo de que la dama chiapaneca se ha convertido en la manzana de la discordia entre el PAN y el PRI, me refiero también a las declaraciones del gobernador Fidel Herrera Beltrán, según las cuales Elba Esther Gordillo habría sido artífice de la mejora de la enseñanza en el estado de Veracruz.

Nada más lejano de la realidad.

Con esas apreciaciones, por lo menos, se quita todo el crédito al sistema educativo estatal y, sobre todo, a los miles de maestros veracruzanos que se han involucrado en procesos de actualización y mejora profesional, que han incorporado esquemas docentes innovadores y que están utilizando las nuevas tecnologías de información en su tarea cotidiana.

Ellos son, y no la dirigente (in)moral del SNTE, quienes han hecho posible que, por encima de estados como el de México, Chiapas, Jalisco y Guanajuato, Veracruz se haya colocado en el primer lugar nacional en la obtención de fondos del Programa de Estímulos a la Calidad Docente.

Para Fidel Herrera, la suscripción por la SEP y el SNTE de la Alianza por la Calidad de la Educación (ACE), “que defiende la maestra Gordillo Morales”, ha fortalecido el sistema educativo y la profesionalización y búsqueda de la excelencia por parte de los educadores, según nota publicada en el periódico capitalino “La Crónica de Hoy”.

Este programa está inscrito, en efecto, en el contenido de la ACE, pero habría que calibrar de mejor manera la parte que corresponde a las autoridades educativas y a los maestros veracruzanos.

Ha sido su gobierno el que, a través de la Secretaría de Educación (SEV), ha proporcionado las herramientas, metodologías y programas para mejorar las habilidades y competencias de los docentes veracruzanos, y han sido los maestros –interesados en mejorar su ministerio– quienes han sabido apreciar esa oferta.

Por ello, 2 mil 894 educadores que imparten clases en 3 mil 144 planteles de nuestro estado, han logrado el reconocimiento a su calidad docente, la que será premiada con recursos por un monto de 78 millones de pesos como estímulo a su esfuerzo individual y colectivo, en mayo próximo.

Con ello, Veracruz se ubica en el primer lugar, superando al segundo estado en población escolar, el Estado de México, donde serán estimulados 2 mil 597 docentes.

Chiapas también ha tenido un extraordinario avance, con 2 mil 477 maestros, frente a Jalisco, una entidad con una mayor población estudiantil, donde sólo serán reconocidos mil 784, mientras que en Guanajuato serán beneficiados mil 519 mentores.

¡No le quite el mérito a Veracruz, señor gobernador!

martes, 23 de marzo de 2010

Educación, hora de evaluar



Aunque viene lo mejor (y lo más complicado: la prueba nacional Enlace), el secretario Víctor Arredondo ha dejado en el aire varios puntos de su evaluación sobre lo logrado en materia educativa en el sexenio que fenece.

En las recientes reuniones regionales, Arredondo trazó en sus discursos, grosso modo, lo que él considera logros del gobierno de Fidel Herrera en el tema educativo.

Destaca el hecho de que se haya mejorado sustancialmente la cobertura y calidad de la enseñanza, “a través de una pertinente planeación educativa, de una amplia participación social y de una eficaz intervención del uso de las tecnologías de la información y comunicación”.

No deja en el desamparo reconocimientos hechos en los ámbitos nacional e internacional.

En el primero, destaca el liderazgo logrado en materia de actualización magisterial, con 27 mil docentes capacitados en línea.

En el segundo, ser referente mundial en el rubro de acceso al conocimiento, avalado y reconocido por autoridades educativas del país y por prestigiadas organizaciones como la fundación Bill y Melinda Gates.

Muchas acciones no hubieran sido posibles sin la aceptación de los profesores, de ahí que reconozca el aporte del magisterio, especialmente el desplegado en las escuelas rurales, desde donde se gesta el gran cambio social; a partir de la vocación, de la mística de trabajo docente, “se ha logrado un compromiso alentador, capaz de posicionar a Veracruz en los diez primeros lugares de la tabla educativa nacional”.

Por ello, respecto a la participación de los estudiantes veracruzanos en la prueba Enlace, nada se ha dejado a la improvisación.

Del 23 al 25 de marzo, 73 mil alumnos preparatorianos, de mil 48 planteles localizados en 991 localidades, participan en la prueba Enlace.

Y del 19 al 23 de abril tocará turno a los estudiantes de primaria y secundaria, más de un millón, con quienes se siguen haciendo tareas evaluativas para detectar a tiempo las áreas de debilidad para ser reforzadas por múltiples medios: desde la labor insustituible del maestro frente a grupo hasta la utilización de programas informáticos, acciones de educación en línea y tele clases, que permitan preparar a los niños y jóvenes veracruzanos que participarán en la prueba grande.

Según el propio secretario Arredondo, la prueba Enlace no sólo evaluará a los alumnos; los resultados pondrán en tela de juicio el desempeño de los profesores, pero también de todos los que están de una u otra manera metidos en el tema educativo:

“Se mide el desempeño académico de nuestros alumnos, pero también el esfuerzo que despliegan maestros y maestras en el estado, los directivos, los inspectores, los supervisores, toda la estructura directiva de la Secretaría de Educación, incluido el propio secretario de Educación. Así lo estamos asumiendo, como una evaluación en donde estamos todos incorporados”, dijo en entrevista concedida al noticiero Hechos de Veracruz, de TV Azteca.

Ya veremos cómo sale evaluada la gestión educativa del gobierno de Fidel Herrera.