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viernes, 7 de marzo de 2014

La sombra de Érick Lagos

Varios colegas han comentado recientemente sobre la vena literaria del secretario de Gobierno, Érick Lagos Hernández, quien aprovecharía sus minutos de solaz para elaborar artículos que ven su publicación en varios medios de comunicación.

Lo han hecho no sin cierta sorna, cuando no han destrozado la prosa ineficaz para abordar temas que tampoco son de interés para los lectores, sobre todo si consideramos sus funciones en el aparato gubernamental.

Pero quién puede quitarle el deseo de crear opinión, conociendo el mismo impulso (aunque con diferente tamaño) de su padrino político, el exgobernador Fidel Herrera Beltrán, que sigue siendo ‘articulista invitado’ de varios medios y portales, y cuando uno de sus férreos contrincantes por la candidatura al Gobierno del Estado, el senador Héctor Yunes Landa, se viste de analista y juega al periodismo.

El problema de Érick Lagos (si bien no podemos atribuir muchas luces a los textos yuneslandistas) es que quienes lo conocen saben que el oriundo de Isla no escribe ni en defensa propia.

¿De quiénes son, entonces, los dedos que tunden las teclas para elaborar los textos que firma uno de los herederos de la fidelidad? ¿Quién engaña al secretario de Gobierno sobre falsas aptitudes de escritor, con las que acaso quiere justificar el cobro de fuertes sumas de dinero con cargo al erario? Eso no ha sido desvelado por los colegas.  

Si los textos que aparecen periódicamente bajo su firma en los medios no pueden ser reconocidos ya no digamos por su calidad literaria sino ni siquiera por su respeto a una estructura lógica, una buena sintaxis y una ortografía decorosa, en cambio quien está detrás de ellos puede ser incluido como personaje de un relato de literatura negra de la política.

El amanuense de Lagos, periodista frustrado

Mario Daniel Badillo González, coatepecano, no es un experto en periodismo. No ha destacado jamás por sus luces en el arte de la escritura, pero en los últimos 20 años ha logrado colarse en los puestos más apetecibles del gobierno veracruzano sin apenas justificar su presencia ni el cobro de jugosos salarios.

Convencido de que como periodista iba a morirse de hambre por falta de una pluma medianamente convincente, Badillo González se acercó al entonces secretario particular del gobernador Miguel Alemán Velazco, Roberto López Delfín, para solicitarle una beca de estudios en España para hacer estudios de posgrado. Pasó dos o tres años en la Madre Patria a coste del erario veracruzano y, a su regreso, quiso agradecer el gesto del alemanista; ofreció los conocimientos recién adquiridos aunque, claro, a cambio de un puesto de trabajo. Pronto demostró su ineptitud pero fue mantenido en el escritorio que ya había abrazado con pasión del más oscuro burócrata.

Tal vez por eso, el último artículo firmado por Erick Lagos, publicado el miércoles de esta semana, es una desmedida loa a las reformas políticas impulsadas durante el gobierno de Miguel Alemán quien, por cierto, hizo todo lo posible porque no llegara Fidel Herrera Beltrán a la candidatura para sucederlo.

Lagos (o su otro yo) hace un paralelismo entre las leyes propuestas para el reconocimiento del plebiscito, el referéndum y la iniciativa popular en la reforma a la constitución local, en 2000, con la Ley Federal de Consulta Popular, aprobada ayer por la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.

La carrera burocrática de Mario Daniel

Una vez que el Tío Fide fue designado candidato, Mario Daniel Badillo González corrió a ofrecerle sus servicios para la campaña, durante la cual nunca se despegó de la esposa del entonces candidato, Rosa Borunda, con la que granjeó una benéfica cercanía.

Una vez ganada la contienda, el coatepecano se fue al DIF. A los pocos meses, por influencias de la señora, fue nombrado nada menos que Director General de Control y Evaluación en la Contraloría General, con Susana Torres Hernández y, aún después de que esta renunciara, nuestro personaje se mantuvo unos meses en la gestión de Clara Luz Prieto Villegas, quien debió pedir su salida ante los graves conflictos que su ineficacia e ignorancia provocó, alentado por el supuesto apoyo que le brindaba el número uno.

Cualquiera hubiera dicho que en ese trance se opacaría la ya debilitada luz de su estrella. Nada que ver. Se fue de gerente del Hotel Xalapa, antes de asumir, casi al final del sexenio de Fidel la titularidad de la oficina de Atención a Migrantes donde hizo un negocio redondo.

Inventó el éxodo de cientos de paisanos que vivían momentos duros en Ciudad Juárez, Chihuahua, asolada por el crimen organizado; los trasladó en avión a Veracruz, con la oferta de empleo y vivienda, les ayudó con la mudanza, hizo que sacaran sus nuevas credenciales de elector y luego los anduvo llevando de un lado para otro hasta que vinieron las elecciones y los convirtió en turistas electorales.

Los famosos ‘juarochos’, que habían perdido en Chihuahua empleos, negocios y seguridad, fueron abandonados después sin que se cumplieran las promesas. Sin embargo, nuestro personaje, el amanuense de Erick Lagos Hernández, sí que obtuvo pingües ganancias con este programa, lo que le hizo olvidar sus años mozos en que la perspectiva de ser periodista lo hacía ver en una situación difícil por su nula capacidad para escribir dos párrafos seguidos.

Cuando entró el gobernador Javier Duarte de Ochoa, Badillo González vio la oportunidad en la Secretaría de Educación, al lado de su paisano Adolfo Mota Hernández. Muy pronto habría de mostrar su insana ambición: trató de convencer a Mota de que él tenía todas las de ganar la alcaldía de Coatepec, donde el titular de la SEV tendría un aliado. Pero una encuesta mandada a hacer por Mota Hernández mostró que a Badillo absolutamente nadie lo conocía. Eso y su ineficacia hizo que Mota se lo quitara de encima.

¿A dónde va a parar? A la secretaría de Gobierno, como asesor de Erick Lagos Hernández, a quien convence de que su pluma lo hará famoso e influyente en los medios de comunicación. Esa es la historia de los artículos del señor secretario.


miércoles, 5 de marzo de 2014

Aprobación de ley educativa, rauda e inflexible

Si días antes algunos diputados locales conminaban al gobernador Javier Duarte de Ochoa a que enviara pronto la iniciativa de Ley General de Educación para que hubiera tiempo de analizarla antes de que se venciera el término del 12 de marzo para armonizar la legislación local a la reforma educativa federal, ayer prácticamente quedaron estupefactos.

La rapidez con que se hizo el trámite fue meteórica. Apenas el domingo pasado, funcionarios del Gobierno del Estado estaban citados a las 9:00 horas en las oficinas de la Secretaría de Educación Pública (SEP) para analizar conjuntamente el texto de la nueva ley estatal, y el lunes ya estaba en manos de la diputada presidenta, Anilú Ingram Ballines.

Menos de 24 horas después, el martes antes de las 11 de la mañana, la nueva Ley de Educación había sido aprobada por 46 votos a favor, dos en contra y una abstención: 49 diputados en total ante la ausencia justificada del diputado priista José Ramón Gutiérrez de Velasco.

El denominado albazo carnestolendo había sido cumplido en una sesión extraordinaria, sin que el documento pasara por análisis y dictaminación de la comisión de Educación y Cultura que preside la priista Octavia Ortega Arteaga. Como nunca antes (y, tal vez, nunca después), los diputados locales acudieron al pleno legislativo a horas en que normalmente van despertando.

Antes que ellos, empleados de la SEV, dirigentes magisteriales encabezados por los líderes de las secciones 32 y 56 del SNTE, Juan Nicolás Callejas Roldán y Manuel Arellano; autoridades educativas encabezadas por el secretario de Educación Adolfo Mota Hernández; reporteros, fotógrafos y camarógrafos había colmado el salón de sesiones.

Un nada discreto operativo de seguridad, con que se implantaron filtros para contener el acceso al recinto legislativo y para enfrentar la posible presencia masiva de profesores del Movimiento Magisterial Popular de Veracruz, convirtió al edificio de la calle Encanto en un verdadero búnker que, pese a todo, fue infiltrado por varios maestros disidentes. Las pancartas y los gritos contra los diputados y su dirigente, el ‘líder moral’ del SNTE, Juan Nicolás Callejas Arroyo, dieron la nota discordante en una fiesta de la más pura democracia priista.

Al mediodía, la nueva ley estaba lista para ser promulgada y publicada en la Gaceta Oficial del gobierno de Veracruz.

Ocho días antes del plazo fatal

En efecto, Veracruz cumplió con el mandato del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto. Hasta el 28 de febrero, tres estados se le habían adelantado: primero fue el congreso de Quintana Roo; le siguieron los de Michoacán y Jalisco, todos ellos gobernados por el PRI.

El plazo fatal del 12 de marzo para que todos los estados hayan armonizado sus legislaciones locales fue establecido en el artículo tercero transitorio de la reforma a la Ley General de Educación, publicada el 11 de septiembre de 2013 en el Diario Oficial de la Federación, según el cual, a partir de la entrada en vigor del decreto, “las entidades federativas tendrán un plazo de seis meses para adecuar su legislación respectiva a lo previsto por dicho ordenamiento”.

Puebla y Campeche estaban en la misma sintonía que Veracruz, de manera que en estos días también habrán armonizado su legislación. De manera que 24 entidades más tienen solo ocho días para dar este paso, a excepción del Distrito Federal en que quien debe aprobarla es el Congreso de la Unión.

Aprobada por abrumadora mayoría

Llamó la atención la abrumadora mayoría con que se aprobó la nueva ley educativa. Casi el 94 por ciento de los diputados presentes votaron por la afirmativa, mientras que el 4% votó en contra, y la abstención apenas significó el 2 por ciento.


Independientemente de las reflexiones que maestros, actores políticos y periodistas hagamos en los siguientes días sobre el contenido de la iniciativa enviada por el gobernador Javier Duarte de Ochoa, y que hoy es ya la nueva Ley de Educación, lo cierto es que recibió el beneplácito de casi todos los diputados locales.

Si bien hubo señalamientos por la rapidez con que se buscó (y logró) realizar el trámite, lo cierto es que los diputados del PAN, PRI, Nueva Alianza, PVEM y AVE, estuvieron a favor, así como los diputados del PRD Ana María Condado Escamilla y Jesús Alberto Velázquez Flores, lo que da idea del intenso trabajo de cabildeo que permitió su venia y, según parece, la incorporación de sus propuestas.

El extraviado Mota

Cantinfleando como es su costumbre cuando quiere despistar u ocultar su ignorancia, el titular de la SEV, Adolfo Mota Hernández (a quien le corresponderá nombrar al director y a los consejeros del Instituto Veracruzano para el Desarrollo Profesional y la Evaluación Educativa), respecto a la sesión legislativa y sus resultados, dio cátedra:

“Creo que el debate que hoy hemos observado le da la oportunidad (a Veracruz) de observarse como una entidad federativa que se reconoce a sí misma como pluricultural, multiétnica, con muchos avances en lo que hace al tema de la evaluación, pero además en la formación profesional”.

Pues de cuál fumó a tan temprana hora, qué barbaridad. ¿Cuál debate? ¿A qué invocar la multiculturalidad y plurietnicidad de Veracruz?

Cuando los reporteros le preguntaron sobre el número de maestros dados de baja a raíz de su participación en marchas y plantones, abandonando sus tareas educativas, el joven secretario dejó a todos con los ojos cuadrados:

-Es variable –dijo. Matemáticas puras o puras mafufadas. Para desgracia de Veracruz, el personaje de marras no está incluido en la lista de cambios en el gabinete, según ha reconocido el gobernador Javier Duarte.


¿Por qué no se incluyó en la nueva ley educativa que los próximos aspirantes a secretarios de educación sean sometidos a evaluaciones y exámenes por oposición, que es lo que se aplicará a directores y supervisores escolares, para evitar a desvelados como el coatepecano?

viernes, 31 de enero de 2014

Crece la inconformidad social en Veracruz

Una nueva oleada de movilizaciones populares, distintas o adicionales a las protagonizadas por el magisterio que se opone a la reforma educativa, está viviendo Veracruz. Por diferentes rumbos de la entidad, el hartazgo de las comunidades encuentra en el bloqueo de vías de comunicación la única forma de que sus demandas sean escuchadas y atendidas.

Lo mismo para impedir la construcción de presas que para detener la voracidad de transportistas que monopolizan el servicio público en regiones depauperadas o para exigir que sean reconstruidas sus vías carreteras, grupos de campesinos y colonos están tomando caminos alternativos para romper una especie de sordera institucional que confía en el desgaste social para resolver conflictos que afectan a terceros.

No es una reacción privativa de la entidad. Eso mismo, y a veces con manifestaciones más complejas como en el caso de los grupos de autodefensa en Michoacán (pero también en otras entidades), están multiplicándose por diversos rumbos de nuestra geografía, lo que está poniendo en entredicho un modelo de imposición que ya no puede continuar.

El regreso del PRI al poder federal, junto con la continuidad del mismo partido en Veracruz, se enfrenta ahora a una población que ya no es tan fácilmente mediatizada o engañada.

Ese uso frecuente de medidas verticales e impositivas, aplicadas sin mediar consulta, convencimiento, negociación o medidas atenuantes está avivando el malestar social.

No le pisen la cola al tigre

Los ejemplos más cercanos de protesta son las tomas de carreteras por parte de amplios sectores sociales en la región de Jalcomulco y Apazapan, que se oponen a que el río de los Pescados sea vertiginosamente degradado por la construcción de presas que romperían de tajo la actividad turística de la que han sobrevivido.

 Durante días, campesinos, pescadores, prestadores de servicios turísticos, comerciantes y ecologistas pusieron en grave predicamento no solo a los noveles negociadores del gobierno estatal, sino (hay que reconocerlo) a miles de habitantes que vieron rotas sus actividades cotidianas con el bloqueo de sus vías de comunicación.

¿Quién los mueve?, no es la pregunta correcta, porque la respuesta no tiene que ver con el sentido profundo de la movilización. La pregunta que debe estar en la mesa de los negociadores es qué los mueve y cómo se debe responder para resolver las justas preocupaciones de la población.

Otro ejemplo más es el bloqueo que, por días, mantuvo colapsada la comunicación entre Coatepec y Xico, Teocelo y decenas de comunidades que no pudieron contar con posibilidad de comunicarse vía terrestre debido a que fue cerrado por un tiempo que ayer concluyó con un acuerdo cuyo trasfondo debió prevenirse: el aumento desmedido de los costos del pasaje por parte de las empresas transportistas.

Apenas les suben el precio de combustibles e insumos, además de aplicar impuestos por una secretaría de Hacienda y Crédito Público de una voracidad sin límites, y los empresarios quieren trasladar el costo a los usuarios.


Extraña el hecho de que haya sido el secretario de Infraestructura y Obra Pública (SIOP), Gerardo Buganza, quien lograra reunir a los dos factores en conflicto para desactivar el grave problema que tenía en aprietos la economía de miles de familia de la región, al colapsar todo tipo de actividades. Ello se explicaría por el hecho de que otro motivo del malestar es la lentitud exasperante con que esa secretaría rehabilita la carretera Xico-Teocelo.

Otro punto que está con la temperatura al máximo es el de la protesta de los pensionados del IPE, cuyos pagos les llegan a cuentagotas.

Pero las movilizaciones se están dando, y cada vez con mayores afectaciones a terceros, en varios puntos de la entidad.
           
¿Y el movimiento magisterial?

Aunque parece haberse cerrado el expediente magisterial en la mente de quienes han sufrido las consecuencias de sus movilizaciones, lo cierto es que no se debe cantar victoria.

Usado por algunos funcionarios con mucha imaginación, como se ha señalado al titular de la SEV, Adolfo Mota Hernández, para derrocar el cacicazgo Callejas, lo cierto es que hay visos de que puede reemprender sus acciones. Y una llamada de atención es la reunión que realizará la CNTE-Veracruz en Xalapa el día de la Candelaria.


Créame: la reunión de este domingo 2 de febrero no será para que quienes sacaron el muñequito de día de Reyes paguen con tamales su mala suerte.

Jóvenes e inexpertos nos gobiernan

Érick Lagos Hernández
Mucho daño le está haciendo a los veracruzanos la permanencia en la estructura gubernamental de funcionarios inexpertos e inoperantes, cuya única distinción es no rebasar los 40 años.

Con ellos, el grupo dominante en el PRI ha buscado renovar a la clase política de Veracruz, obligar a pasar la estafeta generacional y lograr un proyecto transexenal iniciado en el gobierno de Fidel Herrera Beltrán. Sin embargo, los elegidos siguen sin cuajar en habilidad política, capacidad de negociación y experiencia administrativa.

Preocupados por el ruido electoral y sus ambiciones de permanencia en el poder, muchos de los jóvenes políticos habilitados prematuramente en cargos de alto voltaje, han descuidado la función pública y, lo peor, han mostrado su escasa preparación académica, su nulo bagaje en materia administrativa y política, y un insaciable deseo de reconocimiento para mayores empresas que no se sustenta en su desempeño real.

Hay que reconocer de entrada que la juventud no está reñida con las oportunidades. También, que era necesaria una renovación de los cuadros para desplazar a quienes ya eran fichas reiteradas en el ajedrez político de Veracruz, dadas sus consabidas mañas, compromisos y cansancio para la innovación.

Sin embargo, se nos han entregado piezas sin terminar, jóvenes que no fatigaron las aulas universitarias más allá de una licenciatura (no sabemos si con buenas calificaciones), audaces en el terreno político pero sin antecedentes en el manejo de la administración pública. Con los años, deberían haber aprendido su trabajo, pero se han perdido en las grillas palaciegas.

Y eso le está haciendo mucho daño en un estado que, potencialmente rico y diverso, ha debido soportar la improvisación, el desdén, el olvido y la manipulación.

¿Cómo lograr el cambio generacional sin afectar?

El exgobernador Rafael Hernández Ochoa supo apreciar la enjundia y fortaleza de los jóvenes políticos y apoyó a mucho para que tuvieran oportunidades políticas y académicas. A nivel nacional, quien lo hizo fue el expresidente Luis Echeverría Álvarez, quien impulsó las carreras políticas y académicas de dos políticos en activo, Fidel Herrera Beltrán y Beatriz Paredes Rangel, que lo embelesaron con su buena oratoria.

Pero lo cierto es que la mejor manera que hallaron para sus benjamines fue otorgarles puestos medianos para que se foguearan y se incorporaran a los grupos políticos existentes o crearan los propios y, sobre todo, les otorgaron becas para que siguieran estudiando posgrados en universidades importantes del país y el extranjero para que, a su retorno, fueran más útiles a sus comunidades.

Desgraciadamente, muchos de los jóvenes incorporados al actual gobierno estatal han tenido meteóricas carreras y, sin foguearse ni aprender a gobernar paulatinamente, de pronto se hallaron con que ya eran secretarios de despacho, como Erick Porres Blesa, de 37 años, secretario de Desarrollo Económico y Portuario; Adolfo Mota Hernández, de 38 años, secretario de Educación; Erick Lagos Hernández, de 39 años, secretario de Gobernación, y Harry Grappa Guzmán, de 41, secretario de Turismo y Cultura.

Otros, más maduros, tampoco tuvieron formación ni acumularon experiencia en la materia que hoy tienen a su cargo, y así nos va a los veracruzanos.

Urgen cambios en el gabinete

Érick Porres Blesa
En la segunda etapa de su gestión, el gobernador Javier Duarte de Ochoa debería analizar la posibilidad de fortalecer los cuadros que tiene en las diferentes dependencias, para lograr un salto cualitativo que le permita ostentar en el ámbito nacional logros en áreas sensibles, además de las que ha logrado en la atracción de inversión extranjera, recuperación de la seguridad pública y lucha contra la pobreza.

El caso más difícil es el de Arturo Bermúdez Zurita, de 47 años, secretario de Seguridad Pública, quien ha creado un verdadero ejército poderoso de policías estatales a los que, en varias ocasiones, no ha logrado contener y han generado despachos informativos y artículos de opinión en medios nacionales e internacionales que ponen en entredicho no solo al gobierno estatal sino a los veracruzanos.

En su currículum, Bermúdez Zurita no ostenta estudios relacionados con seguridad pública más allá de cursos como instructor de manejo evasivo y de tiro, en Estados Unidos, y un taller de negociación de secuestros y manejo de crisis. En experiencia dentro del área, apenas  dos años como coordinador del Centro Estatal de Control, Comando, Comunicaciones y Cómputo (C4) y menos de un año como subsecretario de Seguridad Pública de Veracruz.

Es cierto que Erick Porres Blesa, expanista y afiliado a escuelas confesionales, le ha servido en una dependencia que no ha tenido mucha importancia pese a lo necesario en términos del desarrollo de la entidad. Los conflictos con los grupos empresariales de la entidad por la falta de promoción se han dado principalmente en el sector turístico, que corresponde lidiar a Harry Grappa Guzmán, un funcionario improvisado cuya única experiencia en el sector turístico, luego de ser secretario particular del Gobernador, fue la de subsecretario de Promoción y Servicios Turísticos de la Secturc durante poco más de un año.

En el caso de la SEV la cosa es dramática. Ya comentamos la ineficiencia del secretario Adolfo Mota, quien tendría un verdadero premio si sale con honores rumbo a la contienda por la diputación federal de Coatepec en 2015.
Harry Grappa


A su inoperancia en una de las secretarías que históricamente han otorgado blasones a Veracruz, se suma su fallida intentona de derrocar al actual diputado y líder cameral Juan Nicolás Callejas y Arroyo, líder ‘moral’ del magisterio federal, y a su hijo Juan Nicolás Callejas Roldán, secretario general de la sección 32 del SNTE, utilizando a cierto sector incrustado en el movimiento magisterial contra la reforma educativa. Todos dicen que estuvo a punto de lograrlo, pero no obtuvo el triunfo, por lo que está en el ojo del viejo lobo convertido en pastor de la bancada priista en el Congreso local.

Adolfo Mota, en el limbo

No habría sido necesario el trago amargo del movimiento magisterial para darnos cuenta de la inoperancia del secretario de Educación, Adolfo Mota Hernández.

Su proverbial falta de oficio ya era motivo de comentarios en los pasillos de la dependencia desde que tomó posesión del cargo, opinión que habría de profundizarse con el tiempo y, sobre todo, durante las jornadas de protesta magisterial, en que todos operaron para resolverlo menos el devaluado jovenzuelo a quien los profesores lo tienen en la mira por preocuparse más por colocar en la nómina a sus parientes.

Nunca como en su gestión, el poder del SNTE se ha mostrado tan plenamente en la conducción de la educación pública de Veracruz, al controlar las áreas nodales en una dependencia que cuenta con el mayor presupuesto entre todas las secretarías estatales.

A los 34 años, luego de haber sido diputado local, diputado federal y dirigente del PRI veracruzano, Mota Hernández arribó a la SEV con apenas la experiencia de haber sido subsecretario de Desarrollo Educativo y Cultural, durante la gestión de Víctor Arredondo, aunque el puesto lo usó exclusivamente para promover su candidatura a la diputación federal por su natal Coatepec, lo que quiere decir que no aprendió ni la tabla del dos.

Figura malamente decorativa, todos apuestan a que le peleará a la secretaria de Protección Civil, Nohemí Guzmán Lagunes, la diputación federal por Coatepec, porque su paso por la SEV no ha sido gris, sino lo que sigue.

Carente de capacidad en el tema que gobierna, no supo prevenir el conflicto magisterial, que le explotó en las manos y mantuvo durante meses en graves problemas a la población de la entidad y a su gobierno, y tuvieron que intervenir otros actores políticos para someterlo.

Durante su comparecencia ante la Legislatura local, en ocasión de la glosa del tercer informe del gobernador Javier Duarte de Ochoa, en noviembre pasado, debió postergarse por horas su asistencia para lograr antes la desmovilización de los maestros que protestaban contra la reforma educativa, y su intervención fue señalada de extremadamente gris.

¿Qué le depara el futuro al bisoño secretario?

¿Regresará a lo que sí sabe hacer?

Adolfo Mota Hernández ha sobresalido por su carrera de militante priista. Antes de su infausta incursión en la administración pública, su currículo muestra solo puestos partidistas (dirigente estatal del Frente Juvenil Revolucionario, secretario general y presidente del CDE del PRI), además de la diputación local y la diputación federal.

Aunque con licenciaturas en Economía y Derecho Fiscal, Mota Hernández estaba más interesado en la grilla política y en sus beneficios. De hecho, pese a la oposición del entonces gobernador Fidel Herrera Beltrán, fue candidato y, con apoyos extra del partido, logró vencer a un casi invencible panismo que le había puesto el pie en la cabeza al priismo veracruzano en el noveno distrito.

No hubo día de su trabajo como subsecretario en Desarrollo Educativo y Cultural, uno de los puestos más inservibles en la SEV, que no usara para visitar las escuelas de los municipios que conforman ese distrito electoral federal para reunirse con los padres de familia, llevarles mobiliario, endulzarles el oído con su buena oratoria.

Ese trabajo constante, el apoyo desde la propia secretaría de Educación y, según las malas lenguas, el de su tío Jacinto Mota, el Chinto, originario de Plan de las Hayas y amigo de El Señor de los Cielos, le permitieron hacerse con la diputación federal, en cuyo cargo no hizo otra cosa más importante que lograr una amistad fuerte con el actual líder del Senado, Emilio Gamboa Patrón.

Como anécdota, una de sus pocas iniciativas, desechada por cierto y hoy retomada en el texto de la reforma político-electoral, fue que se reformaran los artículos 59 y 116 de la Constitución para permitir que los senadores pudieran ser reelectos por un periodo inmediato más y los diputados hasta por tres periodos consecutivos.

De manera que el trabajo de Adolfito debiera tener como vertiente la política a pie de piso, el trabajo electoral, la promoción partidista, que no ha dejado de hacer, y desocupar la oficina principal de la SEV a alguien que logre darle continuidad y lustre a la educación en Veracruz.

Y es que vienen momentos tan importantes como difíciles, como la implantación de la reforma educativa, en que se hace necesaria la presencia de un personaje que tenga no solo experiencia administrativa y de mando (que no la tiene Mota), sino además suficientes argumentos para negociar con tirios y troyanos.


Lo necesita el gobernador Javier Duarte de Ochoa y lo necesita el pueblo de Veracruz.

martes, 7 de junio de 2011

¿Educación o juego electoral?

Año de muchas precauciones, preocupaciones e imprecaciones, 2011 ha marcado el accionar de las autoridades educativas del país, quienes se han despojado de la imaginaria toga y el birrete para colocarse el inconfundible traje de la grilla política, comenzando por el titular de la SEP, Alonso Lujambio.

El extraviado secretario de Educación no ha perdido oportunidad en la búsqueda de elevar sus bonos políticos con miras a la candidatura panista a la Presidencia de la República, insistiendo en protagonizar un inusual combate de cabelleras relamidas con el gobernador mexiquense Enrique Peña Nieto, a quien todos ven como el gigante a vencer en 2012 y para el que las autoridades federales ya preparan un coctel de filtraciones judiciales que le disminuyan presencia electoral.

Ya sea presentándose en la pasarela de los siete presidenciables en Guadalajara, en la que según el ocurrente dirigente nacional del PRI Humberto Moreira solo faltó Blanca Nieves, que aprovechando su cargo para ganar repercusión mediática, si algo debe reconocérsele al titular de la SEP es que trabaja horas extra, pero no en la atención de la educación.

Junto a él, la amiga incómoda de todos los regímenes, sea federal o estatal y del partido que sea, la maestra chiapaneca Elba Esther Gordillo engulle a todos los políticos que le coquetean tratando de ganar sus encantos a la hora de postularse a cualquier cargo.

Mientras los maestros disidentes de Oaxaca han emprendido de nueva cuenta su cruzada contra los niños y jóvenes de su estado, y muchos agremiados al SNTE insisten en que ser maestro y tener plaza es un premio por los años de estudiantes normalistas, la poderosa líder sindical se pasea por los pasillos del partido político que sea, mientras piensa en vender caro el respaldo de su Panal y del SNTE a quien ella observe con mayores ventajas.

En Veracruz no estamos muy alejados de estas trivialidades. Todo mundo apuesta a que el secretario de Educación de Veracruz, Adolfo Mota Hernández, labra su porvenir electoral con miras a la candidatura al Senado de la República, aprovechando la cobertura que le ofrece la dependencia a su cargo.

Ya lo hizo cuando fue subsecretario de Educación al inicio del sexenio fidelista, cuando se concentró en llevar beneficios de la SEV a escuelas de comunidades del distrito electoral de Coatepec, y usó el cargo para reunirse no solo con profesores y alumnos beneficiados, sino también con los padres de familia, las autoridades comunitarias, los jóvenes y las mujeres, lo que le permitió ser el mejor colocado a la hora de elegir al candidato priista a la diputación federal.

Con el apoyo de la entonces dirigente priista Beatriz Paredes, Mota logró enderezar la decisión del entonces gobernador Fidel Herrera, orientada hacia otros personajes, conocida como era la cruel indiferencia con que el cuenqueño prodigaba a un esforzado joven que ya había obtenido la gloria de colocar su retrato en la Sala de Presidentes del PRI veracruzano.

Desde delegados regionales hasta funcionarios del más alto nivel, desde dirigentes seccionales hasta nacionales, todos los actores de la educación están enfrascados en el tema electoral del momento: elección presidencial y renovación de las cámaras de diputados y senadores.

Y la educación, ¿cuándo?

A nadie se le puede quitar el gustito por la política. Mal haríamos en sugerir que se olviden de sus instintos. El problema es que la educación en el país, pese a que Elba Esther Gordillo le dijo a Felipe Calderón que era “el presidente de la educación”, se encuentra en grave picada.

Se inventan estrategias, se gasta en políticas que buscan mejorarla con medidas empresariales, se pagan lealtades sindicales, se gasta en onerosas campañas publicitarias, pero poco dinero y menos atención llegan a donde debe llegar para que la educación sea la punta de lanza de un país que, según el secretario de Hacienda Ernesto Cordero, no es pobre sino de mediana estatura.

El ilustre ungido por el dedo de Dios para lograr la candidatura panista en 2012 ha observado con delectación que México se apresta a jugar en las grandes ligas de la economía, pero ni así la Secretaría de Hacienda y Crédito Público ha hecho las asignaciones indispensables para que la educación ocupe lugar privilegiado para contar con el capital humano que el paraíso que él prevé necesitará para administrar nuestra riqueza y engrandecerla.

Y, así, pues ¿cómo?

sábado, 30 de abril de 2011

¿Se mueven para la foto?


Mientras los secretarios del Trabajo y Previsión Social, Javier Lozano, y de Educación Pública, Alonso Lujambio, descuidan sus despachos para lanzarse en abierto a la búsqueda de adhesiones y simpatías que los coloquen en mejor posición a la hora en que el PAN defina quién será su candidato a la Presidencia en 2012, en Veracruz ya empieza a oler a pólvora electoral.

Acostumbrados a adelantar vísperas, como les enseñó el huésped principal de la residencia oficial de Los Pinos, las principales figuras del panismo en el estado no desaprovechan la ocasión para ventanearse, así sea en supuestos actos oficiales en que –con el pretexto de informar sobre programas federales– reúnen a sus huestes, se dan palmaditas en la espalda, miden fuerzas en el interior de su partido y lanzan mensajes de consuelo para sus competidores.

Primero lo están haciendo quienes buscan la candidatura al Senado de la República; después, vendrán los forcejeos por titularidades y suplencias en las diputaciones federales. Lo cierto es que del lado blanquiazul, las fichas están muy expuestas, mientras que del lado del PRI están haciendo su trabajo más socarronamente, por lo bajo, formando estructuras y buscando adhesiones en Palacio de Gobierno de Xalapa y en algunos puntos clave de la capital mexiquense.

Así, en tanto que el PAN sigue desdibujado en su dura aventura por mantenerse en Los Pinos, con muchachos que quieren mostrarse como chicos pendencieros, deseosos de agarrarse a trompadas mediáticas con el gobernador Enrique Peña Nieto, o ya por lo menos con el púgil tricolor Humberto Moreira, en Veracruz han empezado a saltar quienes se sienten con suficientes agallas para contender por el Senado y atraer votos suficientes como para ayudar a quien quede como candidato a la Presidencia.

Julen se siente seguro

La semana pasada, el exalcalde de Veracruz y actual coordinador general de Centros SCT, Julen Rementería del Puerto, lanzó el pañuelo y lo recogió convencido de que él será no sólo candidato al Senado sino ganador en la contienda.

Al encabezar la Cuarta Jornada Regional “Consolidación de Infraestructura Carretera”, realizada en instalaciones de la Apiver, hiló fino para atraer a sus seguidores, en una reunión en que más de uno de los asistentes poco tenía que ver con el tema.

Luego de la reunión, Julen se soltó con enjundia ante cámaras y micrófonos. No sólo dijo que aspira a la candidatura panista sino que ya prácticamente la tiene amarrada porque cuenta con el apoyo de más del 80 por ciento de los consejeros estatales de su partido.

Por supuesto, aclaró que todavía no empieza a trabajar en su proyecto, y poco faltó para que pusiera cara de inocente ante el anticipado alud de adhesiones. “Esa carretera comienza después del proyecto ejecutivo que estamos elaborando y comenzará esa carretera en enero; el derecho de vía ya lo estamos consiguiendo”, dijo con su coloquial apostura.

Ahí le hicieron el caldo gordo exalcaldes como Francisco Gutiérrez de Velasco, de Boca del Río, y Maurilio Fernández Ovando, de Medellín, así como el consejero nacional del PAN, Antonio Remes Ojeda, quien poco pudo hacer para justificar su presencia en una reunión oficial.

¿Qué dirán sus adversarios?

Habrá que ver qué dicen de este acto anticipado protagonizado por el exalcalde porteño, competidores suyos a la Senaduría por el PAN como el exdirigente estatal panista Alejandro Pipo Vázquez Cuevas, quien hace tiempo que, bajo la sombra, realiza un trabajo fuerte en las estructuras territoriales del PAN, y qué opinión le merece al exalcalde boqueño Miguel Ángel Yunes Márquez.

Candela pura es lo que está avivando Julen, lo que en última instancia permitirá colocar los reflectores políticos y mediáticos en el partido en el poder.

Y es que los posibles candidatos priistas, con más oportunidad de obtener el triunfo en los comicios del próximo año, se están moviendo sin mostrar abiertamente su aspiración al segundo puesto político en importancia.

Los nombres del dirigente estatal priista Héctor Yunes Landa (quien se mueve con toda la infraestructura por el estado y a quien se le ha prometido la posición), el diputado José Yunes Zorrilla (presidente de la comisión camaral de Desarrollo Social), Adolfo Mota Hernández (titular de la SEV), Reynaldo Escobar Pérez, Juan Nicolás Callejas y Alejandro Montano, entre otros, suenan fuerte para el próximo año.

Ya veremos.

lunes, 21 de febrero de 2011

Escuelas de tiempo completo: ¿esconder la mano y luego tirar la piedra?

Posicionamiento público del Observatorio Veracruzano de la Educación

Analizar los dichos públicos de las autoridades y construir posicionamientos ante ellos, es una de las actividades estratégicas del Observatorio Veracruzano de la Educación, con ello, hacemos nuestra aportación como ciudadanos para la construcción de un estado y país donde vivir sea un orgullo.

Reconocemos que la actual gestión gubernamental está en proceso de ubicación en las nuevas responsabilidades, pero también, que muchos de los funcionarios ya estaban laborando en áreas de toma de decisión en el sexenio antecedente, por ello, creemos oportuno realizar un primer posicionamiento público ante algunos dichos que consideramos no son producto de la inexperiencia, sino de un enfoque de gestión y concepción de los problemas que de no corregirse, puede anticiparse, impactarán de manera negativa en la calidad de los servicios, así como en las políticas que se implementen en este periodo gubernamental.

Por la naturaleza del Observatorio Veracruzano de la Educación, este posicionamiento se circunscribe a los dichos del Secretario de Educación, Lic. Adolfo Mota, en relación con una decisión que financiará con recursos públicos.

El 1 de diciembre de 2010, el Dr. Javier Duarte dio a conocer su propuesta educativa, en ella delineó como una de sus acciones inmediatas la incorporación de “700 escuelas de educación básica al modelo de Escuelas de Tiempo Completo”. Iniciativa que suponemos, fue elaborada por el equipo del Secretario Mota.

Esta iniciativa generó diversas reacciones, por ejemplo: el dirigente estatal de la Sección 32 del SNTE, Gaudencio Hernández Burgos, declaró (10/12/2010) “que las escuelas primero deben de contar con cocina, con los maestros suficientes para atender a los niños todo el día ya que es un horario corrido de 8 de la mañana a las 4 de la tarde…”, incluso remarcó que los resultados que se tienen en la entidad no permiten contar con “un parámetro del que se pueda respaldar para saber si es viable o no la aplicación de una educación integral de tiempo completo ya que se han tenido muchas carencias y necesidades”.

Por otro lado, el “dirigente de la sección 56 del Sindicato Nacional de Trabajadores al Servicio de la Educación (SNTE), Ernesto Callejas Briones, informó que en el 2011 se echará a andar un programa piloto para que jardines de niños sean de tiempo completo” y puntualizó “que está en total acuerdo porque en Veracruz las escuelas sean de tiempo completo ya que las exigencias laborales de los padres de familia así lo demandan” (21/12/2010).

Ante la postura de cautela de la sección 32, de total apoyo de la 56 y en un contexto de graves vacíos en la información de la denominada fase piloto del citado programa, el Gobernador del estado y su Secretario de Educación ratificaron públicamente este compromiso (21/12/2010), incluso el Secretario de Educación “aseguró que en enero del 2011 se tendrán los resultados preliminares del programa piloto escuelas de tiempo completo, con lo que se logrará conocer los alcances y logros de este sistema de enseñanza.”

Como Observatorio Veracruzano de la Educación cuestionamos públicamente este estilo de toma de decisión y de uso de los recursos públicos, ya que no es posible que primero se tome la decisión y luego se busquen argumentos para justificarla.

Nos preguntamos ¿qué pasará si los “resultados preliminares” de los que habla el Secretario Mota, apuntan a que las escuelas de tiempo completo no son la mejor política para las condiciones de la entidad? o bien, ¿con qué información y con qué racionalidad está tomando decisiones el Secretario de Educación? Por otro lado, solicitamos se haga público a través del portal de la Secretaría, el informe de los resultados preliminares del citado programa (la cual se aseguró estaría disponible en enero), así como la estrategia metodológica utilizada.

Como ciudadanos organizados, nos declaramos listos para entregar de manera formal a la Secretaría de Educación las propuestas de líneas de política que diseñamos como Observatorio, estamos seguros que respetuosos de la Ley de Planeación del Estado de Veracruz, el ejercicio de construcción del Programa del sector educativo será mediante un proceso de planeación democrática y no mediante la imposición de intereses contrarios a la sociedad veracruzana.

martes, 25 de enero de 2011

Educación, a la deriva

El sector educativo de Veracruz parece fuera de control. En la efervescencia de los últimos dos meses, lo mismo intervienen funcionarios que líderes sindicales, políticos que descansaban en la banca y mecenas a contratiempo.

Todos se suben a la tribuna para mostrar sus malquerencias, estropear la investidura de contrarios, exigir que las autoridades nombren jefes a modo, demandar el pago de deudas añejas, poner en entredicho la calidad de instituciones educativas, rearmar equipos políticos, salir del obligado ostracismo para decir su palabra, ventilar en los medios asuntos que podrían dirimirse en privado si tuvieran una cabeza que pudiera sentarlos y remediar sinsabores.

Ante la falta de liderazgo político que ha mostrado el secretario de Educación, Adolfo Mota Hernández, los funcionarios educativos y los dirigentes sindicales han optado por llevar sus riñas al escenario mediático, donde se están dando con todo, en detrimento de sus propias figuras, instituciones y organizaciones.

Lo grave es que la educación parece poco importar a los que se han subido al ring de las recriminaciones políticas y no parece que en lo inmediato pueda apaciguarse el borlote. No hay quien lo haga, ciertamente, y sería políticamente negativo para la SEV que el gobernador Javier Duarte de Ochoa tuviera que intervenir para apagar las hogueras.

Luego de la decembrina ofensiva orquestada por el ahora rector de la Universidad Popular Autónoma de Veracruz, Guillermo Zúñiga Martínez, en contra de instituciones educativas, incluida la máxima Casa de Estudios de Veracruz, en su afán de presionar al Congreso para la obtención de un buen presupuesto para su proyecto, las reacciones no han parado de estremecer las bocinas de los medios electrónicos y de gastar tinta en los impresos.

¿Fue una estrategia del más alto nivel o simple calentura de quien se considera padrino político del actual titular de la SEV? Todo parece indicar que esto último lo explica todo.

Lo cierto es que, cada día, los veracruzanos amanecemos con noticia de nuevas escaramuzas. Este martes, por ejemplo, el dirigente de la sección 56 del SNTE, Ernesto Callejas Briones, ordenó a sus huestes tomar las instalaciones de la Dirección General de Bachillerato, porque en lo personal le parece una mala decisión encomendar el rumbo de esa oficina a Daniel Lugo Carrasco, como lo instruyó el secretario Adolfo Mota, con el previsible visto bueno de su superior inmediato.

Por lo visto, ni el titular de la SEV creyó conveniente cabildear una decisión que por supuesto le compete, ni al diputado local con licencia le interesa respetar el papel que le corresponde jugar en el sistema educativo, y es que su movimiento sorpresivo nada tiene que ver con la defensa de los derechos de sus agremiados.

Cuando la rueda gira, no hay manera de evitar su huella. En torno al tema de la UPAV, las cosas se han puesto color de hormiga, un escenario que ni en las previsiones más oscuras hubiera imaginado el gobernador Duarte, porque su intención ha sido contribuir a multiplicar los espacios en educación superior, no generar escenarios de incertidumbre y confrontación.

Y el primero en saltar, y ha mantenido su contraofensiva, es el rector Raúl Arias Lovillo, quien lo menos que ha dicho del nuevo proyecto es que carece de los elementos que le permitan asegurar la calidad educativa. ¿Cómo puede asegurar este elemento una institución que ni a presupuesto llega?, se ha preguntado el coatepecano. Estos diferendos innecesarios están poniendo muy caliente el debate, que es lo menos que debiera haber en el inicio mismo de una gestión administrativa.

¿Cuándo pondrá orden el titular de la SEV? Esperemos que pronto.

miércoles, 19 de enero de 2011

En la SEV no parece que calienten motores

Algo preocupante se observa en la comunicación educativa de Veracruz. Funcionario joven pero con enormes tablas políticas, el secretario Adolfo Mota Hernández ha mostrado ante los medios informativos un perfil más bien bajo. A preguntas simples formuladas por los reporteros, su desconocimiento de las cifras educativas de Veracruz lo ha hecho mostrarse titubeante, cuando no errático.

En su discurso, al menos en los primeros días del actual gobierno, ha dejado en el limbo muchos temas de la agenda estatal para educación, propiciando en la opinión pública la percepción de que lo no enunciado por él forma parte de los asuntos a revisión, lo que suele emparentarse con desaparición o, en el mejor de los casos, con congelamiento.

Aunque llega desde muy temprano a su oficina, una y hasta dos horas antes de que ingrese el grueso del personal de la SEV, bajo el argumento –político, no tanto de eficiencia administrativa– de que a esas mismas horas entran los maestros veracruzanos a sus escuelas, casi cumple dos meses y pocas iniciativas se le han visto.

Fuera de declaraciones relacionadas con la puesta en funcionamiento del programa Escuelas de Tiempo Completo en 100 planteles, la aplicación de medidas contra el consumo en escuelas de alimentos chatarra ricos en calorías y grasas, halagos desmedidos al SNTE y sus dirigentes, entre otros temas, no ha mostrado catadura del líder estratégico que demanda un proyecto de gran alcance como el que ha delineado el gobernador Javier Duarte de Ochoa para educación.

No decimos que no lo sea. Sabemos de su capacidad e inteligencia, de su facilidad para gestionar y convencer. Lo cierto es que en sus primeros 45 días en el puesto ha dejado que muchos temas sean abordados interesadamente por gente que debiera guardar respeto a su jerarquía y se ha pasado más tiempo en la penumbra para trabar asuntos con sus colaboradores.

Ya hemos visto cómo el único funcionario educativo que ha saltado a la palestra ha sido el director del IVE, Guillermo Zúñiga Martínez, dando palos de ciego.

Ahora que se ha conocido que el presupuesto para el proyecto de Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV) no llega ni a los 20 millones, el conspicuo político ha lanzado a su estructura política regional (perdón, académica) a proferir demandas insolentes a su propio jefe, como acaba de suceder en Orizaba la semana pasada.

Como lo relata La Jornada Veracruz, en nota publicada el viernes pasado, profesores y funcionarios de la UPAV increparon al secretario Adolfo Mota, pidiéndole revisar el esquema educativo del Instituto Consorcio Clavijero. Desde diciembre, Zúñiga Martínez soltó el borrego de que ese organismo pasaría a formar parte de la UPAV, donde incluso hay un sitio reservado en su portal en internet que no contiene más que el título: Educación en línea.

Mota les aclaró que todos los esquemas educativos, incluyendo la propia UPAV, continuarían

La cuestión es que le han estado marcando la agenda al titular de la SEV, y no precisamente con temas cómodos. Acaba de publicarse una respuesta dura por parte del rector de la Universidad Veracruzana, Raúl Arias Lovillo, contra la campaña zuñiguista, donde el secretario de Educación ha salido a relucir en no muy buenos términos.

Para colmo, la mayoría de los miembros de su equipo son miembros del SNTE y otros sindicatos magisteriales, y quienes están en puestos clave rinden cuentas, más bien, al gobernador o a otros funcionarios, como el secretario de Finanzas y Planeación; todo lo cual lo deja en una circunstancia sospechosamente homeopática.

Debemos suponer que los grandes proyectos, las grandes líneas de trabajo, las propuestas de mejora más allá de un simple tránsito administrativo, estarán contemplados en el capítulo del sector educativo del plan estatal de desarrollo. Sin embargo, algo debería observarse ya en términos del sello político de la naciente administración estatal.

A no ser que la SEV solo le represente un mero trampolín con miras a la candidatura al Senado de la República.

miércoles, 12 de enero de 2011

Reconstrucción y calidad educativa, los primeros compromisos en Veracruz

En Veracruz, 2 millones 337 mil 280 alumnos de educación básica regresaron del periodo vacacional (que dio inicio el 22 de diciembre, si bien muchas escuelas ya no laboraron desde el 20).

Para el gobernador Javier Duarte de Ochoa, la bienvenida a los estudiantes le significó su primer evento de cara al sistema educativo veracruzano, si bien la designación del titular de la Secretaría de Educación, en la persona del ex diputado federal Adolfo Mota Hernández, supuso muchos mensajes sobre lo que espera y le representa este importante sector.

Se ha referido, rodeado de todos los dirigentes de los sindicatos magisteriales, a dos puntos muy importantes: reconstrucción e impulso a la calidad.

Ya sabemos que muchos planteles educativos del centro y sur del estado fueron afectados por dos fenómenos meteorológicos (Mathew y Karl) que impactaron nuestro territorio en el ocaso del gobierno fidelista.

Sus efectos generan que cientos de niños que han regresado de sus vacaciones todavía encuentren sus aulas dañadas cuando no totalmente destruidas, lo que les está obligando a tomar sus clases en condiciones adversas e, incluso, en sitios alternos. De ahí que Duarte de Ochoa se haya comprometido a meter el acelerador en el proceso de reconstrucción de planteles dañados

Para reforzar su mensaje sobre la necesidad de mejorar significativamente la calidad de la educación, al menos en el nivel básico, Duarte reunió en el acto de reinicio de labores escolares a la representación de prácticamente todas las organizaciones gremiales de los trabajadores de la educación, sin cuyo concurso todo esfuerzo en este tenor es prácticamente vano.

En el inicio del actual gobierno, el SNTE quiso las posiciones más importantes, comenzando por la titularidad de la SEV, en cobro por el apoyo que brindaron al triunfo de la alianza que postuló a Javier Duarte de Ochoa. No lograron la perla de la corona, pero sí otros puntos muy importantes.

Y Duarte ha sabido hacer política en este sentido.

Ha otorgado puestos (no muy significativos por cierto), como el de secretario ejecutivo del Instituto Veracruzano para el Desarrollo Rural (Inveder), a Fernando González Arroyo, ex diputado local y ex dirigente del SNTE, quien era candidateado para la SEV, y el de directora del Instituto de Capacitación para el Trabajo (Icatver), a Zaira Ochoa Valdivia, ex alcaldesa de Huatusco, hija de Rafael Ochoa Guzmán, secretario general del SNTE, y esposa del diputado local por el Partido Nueva Alianza (Panal), Isaac González Contreras.

También ha ratificado las posiciones del magisterio en el organigrama de la SEV, como el de la subsecretaría de Educación Básica, donde se mantiene la maestra Xóchitl Osorio.

Pero, al parecer, el nuevo gobernador de Veracruz piensa que lo mejor es que cada quien se dedique a lo suyo: el gobierno a gobernar y los sindicatos magisteriales a defender los derechos de quienes se dedican a educar.

Por supuesto que el magisterio recibirá beneficios. Uno de ellos es el relacionado con el crecimiento en el número de escuelas de tiempo completo, que permitirá a los sindicatos fortalecer su membresía; otro, el de la mejora en la infraestructura de los espacios educativos.

Desde su toma de protesta, el gobernador Duarte anunció la creación de 700 planteles que funcionarán ocho horas seguidas, de las ocho de la mañana a las seis de la tarde, en este modelo implantado por la SEP en 2007 y que incluyó a Veracruz desde su primera etapa.

No obstante, Duarte insiste en elevar la calidad educativa y uno de los pasos necesarios es profesionalizar a los maestros, dotarles de herramientas, conocimientos y habilidades para que realicen mejor sus tareas en las aulas. Y ya se sabe que, siendo una decisión particular de cada mentor tomar cursos de actualización, aún eso sería imposible si existiera la oposición de los sindicatos.

Además de la ampliación del número de planteles en el programa de escuelas de tiempo completo, Duarte mantuvo su compromiso de fortalecer otros programas, como el de escuela multigrado, la red estatal del conocimiento y los consejos de participación social que ayudarán mucho en el tema que también entró en funcionamiento con el retorno a clases: los Lineamientos Generales para el Expendio y Distribución de Alimentos y Bebidas en los Establecimientos de Consumo Escolar, o lo que es lo mismo: las medidas contra alimentos chatarra en escuelas.

En fin, que la máquina educativa del nuevo gobierno ha empezado a moverse.

Fotos:

1. Javier Duarte de Ochoa, Gobernador de Veracruz.
2. Zaira Ochoa Valdivia toma posesión como directora del Icatver, ante el titular de la SEV, Adolfo Mota.
3. Xóchitl Osorio Martínez, subsecretaria de Educación Básica.

jueves, 2 de diciembre de 2010

SEV: Los nuevos rostros

Ya hemos dicho que Adolfo Mota Hernández, nuevo titular de la SEV deberá apuntalar su equipo cercano de colaboradores, con profesionistas capaces de dar golpes de timón en materia de innovación y calidad educativa, porque en los puestos formales de subsecretarios generalmente arriban personajes surgidos al calor de las negociaciones políticas.


Aunque al momento de escribir estas líneas no había confirmación oficial, prácticamente han sido definidos los funcionarios que estarán a cargo de las subsecretarías de la SEV.

En la subsecretaría de Educación Básica, era casi segura la incorporación del exdiputado local y exdirigente de la sección 32 del SNTE, profesor Fernando González Arroyo, quien había sido apuntalado para llegar al puesto que hoy ocupa quien durante su gestión como diputado federal propuso diversos puntos de acuerdo a favor de la educación en Veracruz.

Sin embargo, varios consideraban que era posible que se mantuviera en el puesto la maestra Xóchitl Osorio.

Para nadie en la SEV es un secreto que la de Educación Básica es la única subsecretaría que cuenta con poder y manejo presupuestal.

De ahí que las otras dos carteras constituyan meros escaparates políticos.


A la subsecretaría de Educación Media Superior y Superior, en sustitución de Rafael Ortiz Castañeda, arriba Denisse Uscanga Méndez, quien una vez en el cargo constatará que le iba mejor en su anterior puesto como directora general de Bachillerato, al menos en lo que a manejo presupuestal se refiere.

Lo mismo le sucederá a Nemesio Domínguez Domínguez, exdiputado federal con una larga trayectoria política en el PRI, y administrativa en el DIF estatal, quien sustituirá a Domingo Alberto Martínez Reséndiz en la subsecretaría de Desarrollo Educativo, donde poco podrá hacer si no negocia adecuadamente el destino de recursos a proyectos que tienen que ver con la labor editorial y cívica de la SEV.

En sustitución de Edgar Spinoso Carrera, quien se desempeñaba como Oficial Mayor de la SEV y ahora es subsecretario de la Secretaría de Finanzas y Planeación, ha empezado a operar Gabriel Deantes Ramos, un colaborador de muchos años del gobernador Javier Duarte.

Hasta donde sabemos, las tareas relacionadas con la difusión de las tareas que desarrolle la SEV estará en manos de un viejo conocido nuestro, el periodista Arturo Reyes Isidoro, con mucha experiencia en la brega de la comunicación, quien sustituye a Rogelio Marín, quien realizó un extraordinario trabajo al lado del exsecretario Víctor Arredondo.