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miércoles, 6 de febrero de 2013

En Martínez, los demonios andan sueltos

El registro de las dos coaliciones que participarán en los comicios del próximo 7 de julio no solo ha provocado que corra mucha tinta para hablar de una o de otra, a favor o en contra, sino que está poniendo en serios aprietos a los operadores políticos y a los aspirantes a las candidaturas a una alcaldía o a una diputación local... En el caso de Martínez de la Torre, la suma de partidos y agrupaciones políticas que se congregan en torno al Partido Revolucionario Institucional ha hecho que algunos operadores sin cartas credenciales naufraguen en sus intereses personales y alegren los ojos codiciosos de ciertos personajes que ya creíamos gozando de una merecida jubilación política, sea porque la Revolución les ha hecho suficiente justicia o porque la edad y sus achaques les aconsejan un reposo impostergable... Ante la ausencia de un procedimiento claro en manos del PRI estatal, ha entrado al quite el delegado regional de la subsecretaría de Gobierno, Guillermo Zorrilla Fernández, cuya necesaria tarea oficial, se supone, sería atender la conflictividad social en la región para traer cara a cara con la ciudadanía al gobierno estatal y, de paso, evitar que asuntos que puedan resolverse in situ sean motivo de desquiciamiento del ya de por sí endemoniado tráfico de Xalapa.... Pero quien fuera poderoso cacique político en la zona de Tecolutla y Gutiérrez Zamora, náufrago de banderas disímbolas como las del PRI y el PAN en sus años de intensidad política, ha hecho y deshecho no solo en Martínez de la Torre sino en todos los municipios que atiende. ¿Quién es la mano que mueve la cuna de Guillermo? ¡Oh, sorpresa!, nada menos que el imponderable Gonzalo Morgado Huesca... El tenebroso persdonaje, que ya veía el final de su cacicazgo por el enorme empuje de la figura del empresario Eduardo Sánchez Macías, ha puesto en serios aprietos al mismo dirigente estatal del PRI, Erick Lagos Hernández, al armar una planilla de abusados y perdedores, encabezados por el diputado local Ernesto Callejas Briones, muy conocido por los profesores de la sección 56 del SNTE, pues durante su gestión como secretario general nunca se apareció por sus oficinas de la calle de Pino Suárez, en Xalapa... Con una demanda de profesores por un serio desfalco en las finanzas de la sección magisterial, que el mismo SNTE vigiló para que no prosperara, el oriundo de Independencia verá con regocijo el regalo de los inconformes que poco han hecho por el PRI, en un municipio en que nació pero en el que solo pasa el tiempo suficiente para hacer ruido político, pues o vive en Xalapa o en su lujoso rancho cerca de Tuxpan, de donde salió en diciembre para ser atendido de un derrame cerebral del que no se repone... Por eso, tal vez, los maquiavélicos integrantes de la cofradía de Morgado Huesca han propuesto a Efraín Martínez Cossío (perdedor en la anterior contienda) como candidato suplente, a la espera de que los problemas de salud del profesor se acrecienten y entre uno de su equipo... Ya veremos cómo se dan las cosas en los próximos 10 días.

martes, 25 de enero de 2011

Educación, a la deriva

El sector educativo de Veracruz parece fuera de control. En la efervescencia de los últimos dos meses, lo mismo intervienen funcionarios que líderes sindicales, políticos que descansaban en la banca y mecenas a contratiempo.

Todos se suben a la tribuna para mostrar sus malquerencias, estropear la investidura de contrarios, exigir que las autoridades nombren jefes a modo, demandar el pago de deudas añejas, poner en entredicho la calidad de instituciones educativas, rearmar equipos políticos, salir del obligado ostracismo para decir su palabra, ventilar en los medios asuntos que podrían dirimirse en privado si tuvieran una cabeza que pudiera sentarlos y remediar sinsabores.

Ante la falta de liderazgo político que ha mostrado el secretario de Educación, Adolfo Mota Hernández, los funcionarios educativos y los dirigentes sindicales han optado por llevar sus riñas al escenario mediático, donde se están dando con todo, en detrimento de sus propias figuras, instituciones y organizaciones.

Lo grave es que la educación parece poco importar a los que se han subido al ring de las recriminaciones políticas y no parece que en lo inmediato pueda apaciguarse el borlote. No hay quien lo haga, ciertamente, y sería políticamente negativo para la SEV que el gobernador Javier Duarte de Ochoa tuviera que intervenir para apagar las hogueras.

Luego de la decembrina ofensiva orquestada por el ahora rector de la Universidad Popular Autónoma de Veracruz, Guillermo Zúñiga Martínez, en contra de instituciones educativas, incluida la máxima Casa de Estudios de Veracruz, en su afán de presionar al Congreso para la obtención de un buen presupuesto para su proyecto, las reacciones no han parado de estremecer las bocinas de los medios electrónicos y de gastar tinta en los impresos.

¿Fue una estrategia del más alto nivel o simple calentura de quien se considera padrino político del actual titular de la SEV? Todo parece indicar que esto último lo explica todo.

Lo cierto es que, cada día, los veracruzanos amanecemos con noticia de nuevas escaramuzas. Este martes, por ejemplo, el dirigente de la sección 56 del SNTE, Ernesto Callejas Briones, ordenó a sus huestes tomar las instalaciones de la Dirección General de Bachillerato, porque en lo personal le parece una mala decisión encomendar el rumbo de esa oficina a Daniel Lugo Carrasco, como lo instruyó el secretario Adolfo Mota, con el previsible visto bueno de su superior inmediato.

Por lo visto, ni el titular de la SEV creyó conveniente cabildear una decisión que por supuesto le compete, ni al diputado local con licencia le interesa respetar el papel que le corresponde jugar en el sistema educativo, y es que su movimiento sorpresivo nada tiene que ver con la defensa de los derechos de sus agremiados.

Cuando la rueda gira, no hay manera de evitar su huella. En torno al tema de la UPAV, las cosas se han puesto color de hormiga, un escenario que ni en las previsiones más oscuras hubiera imaginado el gobernador Duarte, porque su intención ha sido contribuir a multiplicar los espacios en educación superior, no generar escenarios de incertidumbre y confrontación.

Y el primero en saltar, y ha mantenido su contraofensiva, es el rector Raúl Arias Lovillo, quien lo menos que ha dicho del nuevo proyecto es que carece de los elementos que le permitan asegurar la calidad educativa. ¿Cómo puede asegurar este elemento una institución que ni a presupuesto llega?, se ha preguntado el coatepecano. Estos diferendos innecesarios están poniendo muy caliente el debate, que es lo menos que debiera haber en el inicio mismo de una gestión administrativa.

¿Cuándo pondrá orden el titular de la SEV? Esperemos que pronto.

martes, 23 de noviembre de 2010

El SNTE quiere cogobernar Veracruz

Los dirigentes magisteriales están tirando a mansalva; quieren tener una larga navidad, un festín de seis años para hacerse de más poder y dinero, aunque la educación en Veracruz quede tendida en el suelo, catatónica y en estado terminal.


Los opuestos, bendecidos por su hada madrina Elba Esther Gordillo Morales, se han unido en franca cruzada para hacerse de la titularidad de la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV) y, en el empeño, echan una andanada de disparos de artillería, presionan en lo oscurito y pregonan a los cuatro vientos que sus cuadros garantizan una mejor educación para los veracruzanos.

Quien fuera dirigente de la sección 32 del SNTE de 2002 a 2005, Fernando González Arroyo, apenas en julio pasado se defendía de las acusaciones por malos manejos como presidente de la Junta de Coordinación Política en la Legislatura recién concluida, que le hicieron sus colegas Gustavo Moreno Ramos (exdirigente de la misma sección) y Ernesto Callejas Briones (actual dirigente de la sección 56), hoy diputados locales del Partido Nueva Alianza (Panal), aunque el segundo se ha regresado a atender el pingüe negocio de las cuotas sindicales.

“No soy corrupto ni ladrón”, les respondió entonces González Arroyo. Ahora resulta que los mismos que le atacaban, hoy le brindan su cobijo político para que el gobernador electo Javier Duarte de Ochoa lo nombre titular de la secretaría con mayor presupuesto en la entidad.

¿De quién es la mano que mece la cuna de tan aparentemente dispares orientaciones políticas? Nada menos que de uno de los personajes políticos más influyentes del país, la maestra Gordillo, quien ha sabido reunir mayor poder que durante el régimen de partido único, por su postura discrecional que le permite aliarse con cualquier partido, según las circunstancias y sus intereses.

En Veracruz, por ejemplo, logró con su partido posiciones en el Congreso local y en ayuntamientos, apoyó al candidato panista Miguel Ángel Yunes Linares por medio de la sección 56 y, al mismo tiempo, desplegó la ya débil maquinaria de la sección 32 para apoyar al PRI. Por eso se siente con derecho a negociar la principal perla de la corona para sus huestes.

Para ello se han unido en la batalla, tirios y troyanos. El exdiputado priista Hugo Alberto Vázquez Zárate, exdirigente de la sección 56 del SNTE, también echó el carro antes que los bueyes, y le prendió su veladora a Fernández Arroyo, de quien dijo que debía incluirse en la “terna” por la SEV porque tiene perfil de educador, es una persona muy capaz, conoce la administración pública y tiene tacto para negociar con las organizaciones magisteriales.

Por si no nos habíamos dado cuenta, detrás de los partidos políticos registrados, incluso para el que administran directamente, no existe más fuerza y proyecto que los del grupo que gobierna el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.

La Iglesia, en manos de Lutero

Que los maestros sepan de educación porque a ello se dedican, tiene sus matices. Según estudios hechos en el país, incluso por organismos internacionales como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), es claro que la situación formativa de los formadores deja mucho que desear.

Y buena parte de la culpa de ese letargo que presentan miles de profesores de educación básica en materia de actualización e, incluso, de formación, se lo debemos justamente al SNTE y, por extensión, a los cientos de pequeños sindicatos que han proliferado en el país.

El problema no es que un maestro destacado en aspectos docentes y de administración educativa ocupe los puestos directivos en los niveles federal y estatal. No sólo sería deseable, sino necesario.


Lo que está en juego es que quienes buscan ocupar esos puestos, más que docentes involucrados en los procesos educativos, con amplia experiencia y formación, son los dirigentes magisteriales, y particularmente del sindicato creado en 1943 como brazo corporativo del PRI y que afilia a más de millón y medio de trabajadores, lo que lo ha convertido en el más rico y poderoso de México.

Y el punto aquí no es un interés genuino por elevar los niveles de calidad educativa en el país sino de una mayor concentración del poder que permita a los dirigentes magisteriales, no a los maestros a quienes mal representan, amasar fortunas, desplegar sin control sus mecanismos de corrupción y, sobre todo, ser factor político-electoral en el país. Nada de eso tiene que ver con la misión del magisterio y, menos, con la calidad educativa.


Ya Aurora Loyo Brambila, del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, en un estudio sobre el papel histórico del SNTE, apunta que esta organización cogobierna el sistema de educación básica de México, ha formado su propio partido político, los secretarios de educación de varios estados son exdirigentes magisteriales; varios de sus miembros han obtenidos gubernaturas, diputaciones federales y locales y senadurías, y su apoyo es factor decisivo en los procesos electorales.

Y señala entre sus debilidades, su desinterés por los aspectos profesionales, débil participación de las bases, falta de transparencia en manejo de recursos e imbricación con la autoridad educativa.

El yerno cómodo de Elba Esther Gordillo, Fernando González Sánchez, subsecretario de Educación Básica de la SEP, es apenas uno de los más notorios miembros del SNTE enquistado en la administración educativa de México, porque en casi todos los estados del país, incluido Veracruz, controlan hace tiempo las decisiones tomadas en este nivel de educación.

Recientemente, la OCDE presentó 15 acciones para mejorar el sistema educativo nacional, entre las que destaco las siguientes: definir la enseñanza eficaz de un maestro, atraer a los mejores aspirantes a profesores, fortalecer la formación inicial docente y la selección de maestros, abrir todas las plazas a concurso, crear periodos de inducción y de prueba para nuevos maestros, mejorar el desarrollo profesional y evaluar para ayudar a mejorar.


¿Qué le respondió el SNTE? En primera, que muchas de las propuestas fueron ya hechas por la organización y están plasmadas en la Alianza por la Calidad de la Educación, firmada en mayo de 2008, y luego expían sus culpas repartiéndolas: no hay suficiente financiamiento para la mejora de la calidad en puntos como infraestructura y equipamiento escolar ni para la formación y actualización de los maestros.

En un singular comunicado publicado en su portal en internet, añade: “En materia de recursos, el SNTE plantea generar una sinergia que permita no sólo invertir, sino invertir mejor y con trasparencia (sic), que las entidades utilicen totalmente en la educación los recursos aprobados para este fin en la Cámara de Diputados”. Queda claro que no conocen lo que es transparencia si ni siquiera saben escribirla correctamente.

Se van contra la evaluación de profesores si de ella se deriva separar a quienes no obtengan resultados satisfactorios, porque “no puede haber este tipo de acciones mientras alguna de las partes involucradas en el sistema educativo incumpla con su obligación”.


Y añade: “no se puede cargar toda la responsabilidad de los resultados de las evaluaciones a los docentes, si estos no cuentan con instrumentos de capacitación y un acompañamiento técnico pedagógico pertinente y oportuno así como con la infraestructura y equipamiento que requieren los planteles en este Siglo XXI (sic). Hay que reflexionar siempre en los procesos y no únicamente en los resultados”.

Ni un pequeño asomo de autocrítica. Y son estos dirigentes quienes quiere tomar en sus manos la educación de Veracruz.

Fotos:
1. Elba Esther Gordillo Morales
2. Gustavo Moreno Ramos y Miguel Ángel Yunes
3. Ernesto Callejas Briones
4. Hugo Alberto Vázquez Zárate
5. Fernando González Sánchez

miércoles, 28 de abril de 2010

Sindicatos magisteriales, mal y de malas


Aquejados de una pesada penumbra en estos electorales días, algunos sindicatos magisteriales andan buscando su pequeña cuota de protagonismo, así sea afectando a quien se le ponga enfrente: los estudiantes, por ejemplo, o los propios agremiados.

Salvo la sección 32 del SNTE, que agremia a los maestros federales y cuyo poder está fuera de toda duda, los demás buscan con verdadero dramatismo formar parte de alguno de los buques insignia en la ya próxima elección estatal, aunque para ello se olviden para qué vinieron al mundo.

Vean ustedes el caso del oscuro dirigente de la sección 56 del SNTE (me refiero a su actuación, no al color de piel), Ernesto Callejas Briones, la más abominable muestra del cinismo y la precariedad ética.

Impuesto directamente por Elba Esther Gordillo en una asamblea sumamente agitada y cuestionada, Callejas Briones no ha hecho otra cosa que agradecer infinitamente a la madrina.

Sabe que el puesto se lo debe a ella y no a los sufridos maestros que lo mantienen con sus cuotas; por ello, sólo pensar en acudir a las oficinas de la calle Mata le provoca largos bostezos y gestos de mohín.

Decenas de maestros han sufrido en carne propia la actitud malandrina de Callejas Briones. Su papel es en el frente de guerra (el suyo y de la profe): la campaña electoral del candidato Miguel Ángel Yunes Linares a la gubernatura. Por eso sus agremiados no lo ven ni en foto.

Los maestros agremiados que llevan trámites para su autorización, ven pasar los días y los meses sin que ocurra el simple milagro de su firma, a pesar de que no debe poner ni en el más mínimo riesgo su aristocrática apostura. Él está ocupado en apoyar la precampaña de la alianza PAN-Panal y en ver cómo recupera el vehículo que acaban de robarle.

Otro caso, más reciente aún, es el del Sindicato Único de Trabajadores al Servicio del Estado y el Magisterio (SUTSEM), quien no halló mejor forma de salir en los medios informativos que postulando un desacuerdo con la SEV en un tema que no es de su incumbencia: la designación de un directivo escolar.