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jueves, 13 de febrero de 2014

Alcaldes movidos y alcaldes tullidos

Con la retahíla de promesas que los candidatos a alcaldes hicieron en el breve tiempo de sus campañas podría escribirse una nueva Biblia. 

Los más audaces para ofrecer el cielo y las estrellas fueron los que tenían menos oportunidad de lograr el puesto, sea porque querían echar toda la carne al asador para ver si convencían a los votantes y revertían las tendencias, o porque sabían que no estarían obligados a cumplir sus desmedidas ofertas ante un escenario que no les era favorable.

Lo cierto es que el tiempo ha llegado y, aunque apenas se cumplirán dos meses de estar en el puesto, la mayoría de quienes sí triunfaron en los comicios andan de capa caída porque ya son presidentes municipales pero no hay recursos en sus tesorerías o no tienen imaginación ni capacidad de gestión para atraer programas federales en lo que llegan los recursos propios.

Ya sabemos que la situación financiera del gobierno estatal anda tan crítica que lo mejor es acudir, al menos en estos primeros meses, a las dependencias federales que tienen presupuesto para invertir en estados y municipios.

Desgraciadamente, la mayoría de nuestros alcaldes se la pasan renegando de las malas herencias legadas por sus predecesores y perdiendo el tiempo en antesalas en la Secretaría de Finanzas y Planeación o, peor aún, en las demás dependencias estatales, convertidas en verdaderos páramos.

Grandes municipios avanzan

Los alcaldes de Xalapa y Veracruz han reaccionado positivamente.

Américo Zúñiga Martínez ha comenzado a moverse para realizar obra pública remedial en calles de la capital y ha dado visos de audacia para impulsar proyectos innovadores, de esos que nunca se les ocurren a quienes solo llegan para administrar el tiempo de su gestión y nadar de a muertito. Es cierto que el problema de los servicios públicos, como la recolección de basura, sigue latente y como que no le encuentra el modo de resolverlo.

Ramón Poo Gil, por su parte, está en una posición de privilegio por dos razones: de la conurbación, será el suyo el municipio que más inversión estatal reciba puesto que el de Boca del Río tendrá al menos tres años de satanización por ser gobernado por Miguel Ángel Yunes Márquez, hijo del político más odiado del régimen y, por otra parte, el proceso de recuperación del centro histórico y su proyección como importante polo turístico atraerá una fuerte derrama por inversión privada.

Solo baste recordar que en su territorio se aplicará una de las más fuertes inversiones del gobierno federal en materia portuaria, y que es una de las mecas el negocio inmobiliario de Carlos Slim. Además, es posible que se logre dinamizar el sector hotelero, tradicionalmente orientado a las zonas de playa de Boca del Río, y arribe inversión privada para la construcción de más cuartos de hotel.

A Joaquín Caballero Rosiñol, alcalde de Coatzacoalcos, Marcos Theurel le heredó fuertes conflictos laborales y debe lidiar con actos de corrupción en el gobierno estatal que están entorpeciendo el desarrollo de su municipio, como el desfalco por más de 400 millones de pesos detectado en la construcción del túnel sumergido que debía estar enlazando a la ciudad con la congregación Allende hace ya varios meses, así como en el fideicomiso del puente Coatzacoalcos I.

Además de la gestión de apoyos de Sedesol para pescadores, en fecha que ni los brujos de Catemaco podrían precisar darán inicio las obras para la ampliación a seis carriles de la carretera a Barrillas, con un presupuesto de 44 millones de pesos provenientes del gobierno federal. Como en los demás municipios de este pobre estado, ha debido postergar para marzo el anuncio de su programa de obras.

Martínez de la Torre marca la diferencia

Rolando Olivares Ahumada ha pasado de ser un exitoso empresario agroindustrial, exportador de cítricos, a convertirse en un alcalde incansable. La población martinense encuentra respuesta a viejos reclamos y es escuchada con enorme paciencia, al grado de que en el Palacio Municipal hay atención hasta muy avanzada la noche. Pero su mayor atributo es la gestión de obras y recursos para su municipio.

No solo ha logrado que los apoyos para agricultores, ganaderos y pobladores afectados por fenómenos meteorológicos lleguen y que los programas sociales, estatales y federales, se cumplan a favor de los más necesitados, sino que ha logrado que su municipio sea incorporado, en algunos casos de último momento, a las acciones de las dependencias federales.

Como ejemplo indiscutible resalta la incorporación de su municipio al Programa de Empleo Temporal de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) que, según la directora adjunta de programas sociales de esa dependencia, Virginia Colín Castro, significará invertir una buena parte de los 70 millones de pesos (orientados a beneficiar a 13 mil veracruzanos) en ese municipio.

El martes mismo, cuando se dio el banderazo de inicio, la funcionaria federal reconoció que este municipio no tenía presupuesto asignado, pero las gestiones del alcalde martinense permitieron destinar parte del paquete financiero, lo que inicialmente permitirá reconstruir el camino El Diamante-Balsas de Agua, con mano de obra local, lo que significará un doble beneficio.

Los que se están durmiendo

Raúl Alberto Ruiz Díaz, heredero de terrible deuda en el municipio de Tuxpan (gracias a los oficios del actual titular de la Sedesol estatal, el exalcalde tuxpeño Alberto Silva Ramos), tendrá poca capacidad de maniobra, a no ser que pronto el gobierno federal cumpla con su promesa de construir la autopista a Tampico.

En Coatepec, el alcalde Roberto Pérez Moreno enfrenta graves problemas, que en los últimos días se manifiestan en el paro de labores del personal de limpia pública, lo que ha provocado que por diversos rumbos de la ciudad se observen montañas de basura. Desde su entrada, el popular Juanelo no ha hecho más que quejarse por la forma en que encontró las arcas municipales y la deuda heredada por su antecesor panista.

En San Rafael, donde ganó con una gran ventaja sobre el priista Felipe Romagnoli, el alcalde perredista Héctor Lagunes Reyes comienza con serias dificultades su gestión ante la necesidad de incorporar a gente afín a su causa. Ha confrontado, por cuestiones ambientales y de protección civil a la única factoría que ofrece empleo en el municipio por la contaminación de afluentes y ha puesto el candado a la construcción de un gasoducto.

No se puede negar que sus reacciones tienen razones poderosas, sin embargo, uno de los mayores problemas de San Rafael es la grave escasez de fuentes de empleo, lo que ha ido deprimiendo la economía local, afectada continuamente por los fenómenos meteorológicos que afectan su producción agrícola y ganadera.


Ya iremos comentando los casos de otros ayuntamientos. Lo cierto es que muy difícilmente tendrán un primer año productivo cuando el estado mismo se enfrenta a una grave escasez en sus finanzas públicas.

lunes, 20 de enero de 2014

Juanelo, de capa caída en Coatepec

HORA LIBRE
Álvaro Belin Andrade

Juanelo, de capa caída en Coatepec

Famoso por su sobrenombre de Juanelo, el actual alcalde de Coatepec, Roberto Pérez Moreno, ha comenzado su gestión con quejumbres y medidas desesperadas.

Ya se había hecho famoso cuando, luego de ganar la elección para ser alcalde de su pueblo, regresó como diputado local, puesto al que había solicitado licencia, como si hubiera perdido los comicios, y estuvo a punto de ver revocada su constancia de mayoría de no ser porque el Tribunal Electoral del Estado de Veracruz (TEEV) lo salvó con el argumento de que no había renunciado al cargo de presidente municipal, porque no lo había asumido.

Cuando vio la que se le venía, el mismo 16 de julio en que, orondo, se presentó en el Congreso local para seguir cobrando sus dietas, decidió separarse definitivamente del cargo de diputado. Los panistas se le fueron encima, y es que había sido el causante de la derrota blanquiazul en un ayuntamiento en que por años habían dejado su impronta.

Pero Juanelo muy pronto mostró su modorra.

Su principal discurso ha sido en torno a la enorme deuda heredada de la anterior comuna panista por un monto superior a los 37 millones de pesos, una abultada nómina y un problema de recolección de basura sin resolver.

Como si estuviera amarrándose el dedo (emulando a su vecino Américo Zúñiga, alcalde de Xalapa), Pérez Moreno ha mandado el mensaje de que poco podrá hacer porque la deuda pública le impide, al menos en los primeros meses antes de recibir los montos recaudados por impuesto predial y los provenientes de la bursatilización, mejorar cualquier aspecto de la gestión municipal.

Y así se ha comportado.

Durante los primeros 15 días de su administración, el popular Juanelo solo ha participado en actos cívicos, ha declarado que tiene muchos adeudos con proveedores y que al municipio los asfixian los empréstitos contratados y una nómina heredada que significa una sangría cercana a los 200 mil pesos mensuales.

La ciudad, mientras tanto, muestra los estragos del tiempo. Muchas calles céntricas de este Pueblo Mágico se encuentran destruidas, con baches profundos y descargas de agua. No hace falta emprender obras espectaculares como aplicar concreto hidráulico, sino disponer de grava y chapopote para rellenar los hoyancos.

Pero don Juanelo anda muy deprimido por la falta de recursos.


Duro contra los jóvenes

Eso podría explicar que, junto con el director de Seguridad Pública municipal, haya decidido criminalizar a los menores de edad y prever la aplicación de una especie de toque de queda contra todos aquellos que, no contando con credencial del IFE (es decir, sin mayoría de edad), deambulen por las calles coatepecanas a deshoras de la noche.

La peculiar medida está por aplicarse ante la incapacidad de los cuerpos policiacos de combatir los diversos casos de asaltos en las calles que, según las víctimas, son protagonizadas por jóvenes delincuentes.

El jefe policíaco Juan Carlos Novoa ha explicado que los jóvenes serían detenidos e interrogados por elementos policíacos con el objetivo de llevarlos a sus domicilios y entregarlos a sus padres, para inhibir los niveles delictivos.

Y el alcalde parece complacido con tan genial ocurrencia.

Cuando ser joven empieza a ser sinónimo de delincuente, las cosas andan muy mal, y ya tendremos que exigir a la Comisión Estatal de Derechos Humanos que envíe a sus visitadores para que acompañen a los jenízaros en su peculiar cruzada “contra el hampa infantil”.

Se violarán los derechos humanos

La propia Constitución, en el párrafo quinto del artículo primero, establece que “queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el género, la edad, las opiniones, las preferencias sexuales, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas”.

Lo que pretende la policía municipal de Coatepec viola estas garantías al discriminar por la edad. Pero otras garantías también serán afectadas por esta medida avalada por el plácido Juanelo.

El artículo 14 de la Carta Magna establece que “nadie podrá ser privado de la libertad o de sus propiedades, posesiones o derechos, sino mediante juicio seguido ante los tribunales previamente establecidos, en el que se cumplan las formalidades esenciales del procedimiento y conforme a las Leyes expedidas con anterioridad al hecho”.

Por ello, el que se quiera detener e interrogar a los jóvenes por el simple hecho de transitar por las calles a horas consideradas como inapropiadas, constituirá una flagrante violación a los derechos humanos.

El didáctico jefe policíaco señaló que, con ello, además, se pretende hacer un llamado de atención a los padres de familia “porque los menores de edad no deben andar deambulando  en las calles durante la madrugada”. Menudo argumento.

Por supuesto, el poderoso educador se ha tentado el corazón con los prestadores de servicios turísticos, porque anunció que habrá una excepción los fines de semana por fiestas y las actividades en las que participan los jóvenes. Eso sí, entre semana, el operativo se aplicará.

¿Qué lo ha llevado a tal decisión? Pues señala que, recientemente, dos jóvenes de 17 años “fueron localizados caminando y durante la revisión se dijeron originarios de Michoacán y cargaban armas punzocortantes”.

Y, claro, si encuentran a unos ancianos con pistola deambulando por las calles en horas avanzadas de la noche, entonces se aplicará la medida de detener a todas las personas de la tercera edad, se les detendrán y se les preguntará qué hacen, además de pasarlos por la báscula.


Así las cosas en el paraíso de Juanelo.