martes, 27 de agosto de 2013

Mujer que sabe latín


Sara Ladrón de Guevara, primera Rectora de la UV.

La designación de la doctora Sara Ladrón de Guevara González como la próxima rectora de la Universidad Veracruzana marca varios hitos. Será la primera mujer al frente de una institución que, ya en su rectorado, cumplirá 69 años el próximo 11 de septiembre, es decir, casi siete décadas gobernada por hombres. 

Aunque el insigne tlacotalpeño Gonzalo Aguirre Beltrán, rector de la UV de 1956 a 1963, es reconocido mundialmente como un estudioso de la antropología (no hay que olvidar que, a partir de su trabajo, empezó a tomarse como tema de estudio la negritud en México, la interculturalidad y las primeras políticas públicas en materia de educación indígena), en sentido estricto, Sara será la primera egresada de Antropología que toma las riendas de la casa de estudios. Aguirre Beltrán se recibió de médico cirujano y hasta trabajó como biólogo, mientras desarrollaba sus preocupaciones intelectuales más sentidas: el estudio de los pueblos negros e indígenas.

Sara, en efecto, pasará de la dirección del Museo de Antropología de Xalapa (MAX) a la rectoría, y sus estudios han sido la licenciatura en Antropología con especialidad en Arqueología en la UV, maestría en Historia del Arte y Arqueología en la Universidad de París I La Sorbona y doctorado en Antropología en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Desde mi punto de vista, otro hito ha generado la decisión de la Junta de Gobierno: ha nombrado a una universitaria cabal que nunca se mezcló en los grupos de poder que dominan el horizonte de su casa de estudios y fue respaldada por muchos académicos de a pie, esos que hacen posible la cátedra y, sobre todo, la investigación en la UV.

Sara Ladrón de Guevara, por tanto, podrá disponer libremente de su equipo de trabajo y todos esperan que lo haga pensando en el futuro académico de la Universidad Veracruzana.

¿POR QUÉ SARA LADRÓN DE GUEVARA?

En mis comentarios publicados el pasado 12 de agosto, cometí unas pifias pero rescaté un acierto. Al exponer cuál era mi previsión sobre a quiénes elegiría la Junta de Gobierno para la terna (si bien precisé que podrían ser cuatro o más, y fue quintilla), señalé:

“Según mi humilde pronóstico, la terna estaría conformada, además de (Víctor) Arredondo y (Porfirio) Carrillo, por una de las tres mujeres inscritas. Aunque muchos opinarían que esta sería la maestra Leticia Rodríguez Audirac, en lo personal considero que, por más méritos académicos, la elegida podría ser la doctora Sara Ladrón de Guevara, quien ya fue Secretaria Académica y goza de enorme prestigio en la antropología nacional.”

Hasta ahí mi comentario de aquella fecha. Una pifia se refiere a la inclusión de Víctor Arredondo, quien fuera descartado por la junta de Gobierno en medio de un gran escándalo mediático en el ámbito estatal. El acierto, considerar en esa lista a Sara Ladrón de Guevara (también a Porfirio Carrillo, pero no tenía mérito porque era natural que así fuera). Lo hice pensando en el grupo de los ocho restantes. Fallé también al descartar a la maestra Leticia Rodríguez Audirac, amén de Francisco Monfort Guillén y Manlio Fabio Casarín León. Así es esto del abarrote. 

Que la doctora xalapeña sea la primera rectora, además de incorporar a la UV a una tendencia de la que había estado alejada por décadas, permitirá un enfoque eminentemente académico al desarrollo universitario. Eso no quiere decir que la todavía directora del MAX no tenga capacidad política, sino que su desarrollo profesional se ha caracterizado por dedicarse a la investigación y a la administración académica.

La vida está llena de paralelismos. Tanto el rector que sale como la que viene tienen en común haber sido secretarios académicos en el rectorado de Víctor Arredondo. Fue Sara secretaria académica en el primer período y le dio paso a Raúl Arias Lovillo para la segunda gestión. Ahora le corresponderá a Raúl regresar la cortesía: le entregará la estafeta en la rectoría.

En la propuesta presentada ante la Junta de Gobierno, Sara plantea apegarse al Plan General de Desarrollo 2025, aprobado en 2008 por el Consejo Universitario General, y que considera como ejes un sistema universitario en red, innovación educativa, construcción de un sistema universitario de gestión por calidad, internacionalización como cultura académica, orientarse hacia una universidad sostenible, planeación y desarrollo sustentado en la academia, fortalecimiento de la planta académica, atención integral de los estudiantes y una gestión democrática y con transparencia.

Creo que la antropóloga tiene una gran oportunidad en sus manos y que sabrá aprovecharla. Por otra parte, con esta decisión, la UV puede vivir una transición de confort, lo que difícilmente hubiera ocurrido si la Junta de Gobierno se hubiera enfocado por quienes eran identificados como los respaldados por el rector.

LAS RELACIONES DE LA UV CON EL GOBIERNO

Un punto que, sin afectar la autonomía universitaria, ha sido mencionado con mucha insistencia por el gobernador Javier Duarte es el de la estrecha colaboración entre la estructura estatal y la universitaria. 

Ya lo comentaron quienes lo oyeron que el gobernador se ha referido a la colaboración que hubo entre el Gobierno del Estado y la UV, cuando estaban Miguel Alemán y Víctor Arredondo, y que al parecer no ha sido muy posible durante el rectorado de Raúl Arias Lovillo, quien convirtió a la casa de estudios en su Isla de Gilligan.

El mismo martes 27, desde San Rafael (a donde acudió con su esposa Karime Macías a evaluar los daños e instruir para atenuarlos), el gobernador Duarte se enteró de la decisión de la Junta de Gobierno y envió su pública felicitación a Sara Ladrón de Guevara.
 
Según el comunicado oficial, Duarte “dijo tener la certeza de que la doctora Ladrón de Guevara González hará un gran papel al frente de la Universidad Veracruzana, pues cuenta con una destacada trayectoria académica y profesional, y ha participado de forma activa en el desarrollo de la vida institucional de la UV en los últimos años. Señaló que en esta nueva etapa, el Gobierno de Veracruz y la Universidad Veracruzana mantendrán “una estrecha relación de trabajo y de éxitos” para que la UV se posicione como una universidad de excelencia”. 

Ambas instancias se necesitan, y la doctora Ladrón de Guevara seguramente lo sabe y lo sabrá potenciar, manteniendo a salvo la autonomía universitaria.

lunes, 12 de agosto de 2013

¿A quién quieren engañar en la UV?



 Es una verdadera lástima que el proceso de selección de rector de la Universidad Veracruzana esté marcado con una ominosa sombra de duda sobre la honestidad y la transparencia con que las autoridades universitarias se han comportado, en aras de imponer a un predilecto del grupo.

Me extraña del doctor Porfirio Carrillo Castilla, a quien conocí hace varios años, y cuya honestidad no dejaba lugar a suspicacias, cuando como científico estaba muy interesado en impulsar la difusión de la ciencia y la tecnología, no solo a través de los medios de comunicación universitaria, sino de aquellos que llegaban al gran púbico, con lo que se buscaba coadyuvar a la distribución social del conocimiento. 

Pero el cenáculo enrarece. 

El grupo de poder del que es cofrade, ya se ha visto, se empecina en colocarlo a como dé lugar, así se apliquen en su favor las estrategias del más torpe proselitismo, sin argumentos para convencer sino haciendo gala de procedimientos de coerción o de desvergonzada compra de conciencias, mediante el inefable recurso de otorgar prebendas académicas.

Que en el impulso de ese mecanismo haya sido identificado hace varios meses al diputado Enrique Levet Gorozpe, líder a su vez del sindicato del personal académico, no es cosa que sorprenda ni al más despistado analista. Con 16 años en las mieles del poder sindical, Papo Levet no ha sufrido siquiera una cuarta parte del repudio que, por eternizarse del mismo modo, recibió Eloína Vargas, quien falleciera con las bridas del SETSUV fuertemente jaladas por su mano poderosa.

En el proceso de auscultación que la Junta de Gobierno concluye esta semana, no ha faltado la cargada. Es deseable que los miembros de la Junta identifiquen maniobra tan burda y la neutralicen. 

Lo realmente lastimoso para la universidad y los universitarios (que nadie deja de serlo incluso después de partir de sus aulas) es que las actuales autoridades universitarias se prodiguen con un cinismo de antología y que en sus declaraciones no solo confirmen la especie sino traten como inocencias párvulas a las mentes brillantes que forman o son formadas en la casa de estudios.

Está por definirse la terna para rector

El viernes de esta semana, la comunidad universitaria y la opinión pública sabrán quiénes componen la terna que hará más adecuada la designación de rector. Y digo terna, si bien pueden ser dos  o cuatro. Lo cierto es que se estila que sea una terna.

¿Quiénes, de entre los 10 académicos que se registraron, tienen realmente posibilidades para ser rector? En principio, todos tienen derecho y posibilidades, pese a que se orquesta una ruidosa campaña en contra de Víctor Arredondo por el supuesto de que legalmente no tendría derecho, habida cuenta de que ya fue rector y fue reelecto, argumento jurídico que ya ha sido desechado pues, de otra manera, ni siquiera habría sido aceptado como candidato. 

Pero como se dice en toda competencia, habrá que elegir primero a tres y, al final, a uno.

Según mi humilde pronóstico, la terna estaría conformada, además de Arredondo y Carrillo, por una de las tres mujeres inscritas. Aunque muchos opinarían que esta sería la maestra Leticia Rodríguez Audirac, en lo personal considero que, por más méritos académicos, la elegida podría ser la doctora Sara Ladrón de Guevara, quien ya fue Secretaria Académica y goza de enorme prestigio en la antropología nacional.

Ya hablaremos después quién tendría más méritos entre aquellos por los que se decante la Junta de Gobierno.

jueves, 18 de julio de 2013

Los diez para la Universidad Veracruzana

Dr. Raúl Arias Lovillo
Está en marcha la primera fase del proceso de selección del rector que estará al frente de la máxima casa de estudios de Veracruz entre septiembre de 2013 y agosto de 2017, en sustitución del doctor Raúl Arias Lovillo, quien a finales de agosto prácticamente cumplirá nueve años en el puesto.

Diez académicos se han inscrito para estar en posición de ser evaluados por los ocho integrantes de la Junta de Gobierno de la UV (luego de la renuncia de la doctora Julia Tagüeña Parga), quienes definirán de entre ellos a una terna. Los elegidos para la última fase de designación podrán presentar in extenso los planteamientos que ya presentaron al momento de inscribirse, muchos de los cuales huelen a raudos esbozos escritos de prisa y sin mucho análisis de la realidad universitaria.

Por orden alfabético, los que buscan gobernar a la UV son Rafael Arias Hernández, Víctor A. Arredondo Álvarez, Porfirio Carrillo Castilla, Manlio Fabio Casarín León, Sergio Natan González Rocha, Sara Ladrón de Guevara González, Clara Celina Medina Sagahón, Marcelo Francisco Monfort Guillén, Homero Vladimir Ríos Figueroa y Leticia Rodríguez Audirac.

Siete hombres y tres mujeres buscarán convencer no solo a los integrantes de la Junta de Gobierno para cruzar la línea y estar en el paso previo a lograr ser rector o rectora; también buscarán respaldos en cuerpos académicos, investigadores y estudiantes.

De ellos, el 20 por ciento tiene solo estudios de maestría (un hombre y una mujer) mientras que el 80 por ciento restante tiene estudios de doctorado (2 mujeres y 6 hombres).

De los que ostentan el máximo grado académico, solo uno realizó sus estudios en un programa de posgrado impartido por la Universidad Veracruzana; tres lo hicieron en la UNAM y tres en universidades del extranjero (de Estados Unidos, Francia e Inglaterra). Los dos restantes lo hicieron, una, en una universidad privada del país, y el otro, nada menos que en la Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV), con las dudas que se ciernen sobre ese proyecto inflado por el profesor y licenciado Guillermo Zúñiga Martínez.

Hay al menos tres que se han presentado en al menos uno de los anteriores procesos de selección de rector. Destacan, por supuesto, la odontóloga pozarricense y exdiputada local Clara Celina Medina Sagahón, quien si no mal recuerdo se ha presentado a todos los procesos, y el maestro Rafael Arias Hernández, quien en el documento de sus planteamientos señala, en un tono casi poético: “Por tercera vez en casi ocho años, es necesario participar para hacer presentes puntos de vista no escuchados, propuestas no atendidas e ideas ignoradas, total o parcialmente, en un ámbito en donde se supone, se respeta y alienta razón y derecho, libertad y creatividad”. El otro es Francisco Montfort Guillén, si mi memoria no me falla.

¿Qué plantean los candidatos a la rectoría?

Dr. Porfirio Carrillo Castilla
Los documentos presentados muestran una marcada asimetría en cuanto al conocimiento de la realidad universitaria. Los enfoques se multiplican: varios dan como prioridad los aspectos políticos, la democratización de la universidad, el énfasis en los temas de transparencia.

Otros se ven opacados por una larga permanencia en las aulas y en cargos medios de la administración universitaria o en la dirección de centros docentes y de investigación, lo que les impide ver el bosque en su conjunto. Hay quienes solo arrojan ideas sueltas, luego de señalar a otros grupos universitarios de tener controlado el poder en la casa de estudios, sin ofrecer una ruta clara e innovadora que permita a la UV seguir creciendo o recuperar el crecimiento, según se considere la situación por la que atraviesa la casa de estudios.

Por último, al menos dos de los documentos consultados presentan elementos de evaluación no solo respecto de la universidad sino de la realidad de la educación superior en el país y en el mundo.

Y estos dos pueden ser los más fuertes contendientes. Por un lado, el actual secretario Académico, Porfirio Carrillo Castilla, quien tiene el problema de no poder ir al fondo de su proceso de análisis crítico porque forma parte del problema, y por el otro, el exrector Víctor Arredondo Álvarez, quien por el contrario presenta datos muy severos de la situación actual de la UV, a la luz de un fuerte contraste entre los datos duros arrojados por la UV y los indicadores nacionales.

Desde mi punto de vista, son ellos los que pueden atraer la atención de la comunidad universitaria, en los que se centre incluso una batalla entre el grupo del actual rector Raúl Arias Lovillo, quien recientemente se calificó como el mejor rector, el que más ha dado lustre a la casa de estudios (un poco en la tesitura de Vicente Fox Quezada, quien se ve mejor presidente incluso que Benito Juárez), y el grupo que le precedió, el de Víctor Arredondo, al que por cierto perteneció y ello le valió ser rector.

¿Avanzó o se estancó la UV?

Dice el dicho que alabanza en boca propia es vituperio, y eso parece que le ha ocurrido al rector Raúl Arias Lovillo, quien se mandó diciendo que su administración había superado a todas las anteriores, incluyendo la de dos reconocidos rectores como Roberto Bravo Garzón y Víctor Arredondo.

¿Qué observa este último, experto en educación superior y estudioso del fenómeno educativo desde una perspectiva internacional? Con su diagnóstico, no solo echa por tierra los decires de Arias Lovillo, sino pone en entredicho al doctor Porfirio Carrillo Castilla, su más fuerte rival, porque señala datos que no ayudan mucho a suponer como ciertos los supuestos logros de la gestión que fenece, ni en docencia ni en investigación.

En el primer tema, pese al reconocido crecimiento de la matrícula y la ampliación de la oferta académica, para Arredondo ello “no repercutió favorablemente en sus indicadores de desempeño escolar: el índice promedio de eficiencia terminal en la UV muestra una tendencia lineal a la baja (actualmente es sólo del 40%, 30 puntos abajo del promedio nacional)”.

Dr. Víctor A. Arredondo Álvarez
Agrega que el 30% de los alumnos del Área de Formación Básica del Modelo Educativo Integral y Flexible (MEIF) “se encuentra en situación de riesgo académico porque se han reinscrito en su segunda, tercera y última oportunidad, al no aprobar sus asignaturas correspondientes”.

La oferta académica se multiplicó pero sigue concentrada en estudios de licenciatura, que representa el 80% del total. “Además, a diferencia de la mayoría de las universidades, sólo el 53% de sus programas de licenciatura (90) tienen un nivel de calidad reconocida, el 49% de sus programas de posgrado se encuentran en el Padrón Nacional de Calidad del CONACYT (66 de 132) y sólo el 14.9% de sus cuerpos académicos (26 de 182) se encuentran registrados como consolidados”. Ello, señala, “ha significado una pérdida de competitividad y, por consiguiente, una reducción en su generación de fondos basados en el desempeño institucional”.

Contra el optimismo ariaslovillista, Arredondo pondera a la UV en el ámbito nacional, entre 2003 y 2011, justo el periodo del actual rector, y señala lo siguiente: en cuanto al porcentaje de programas en el nivel 1 de los CIEES, pasó de la posición 12 a la 21; en el de programas acreditados por COPAES, pasó del lugar 14 al 29; en el de programas de calidad, pasó del 9 al 25; y en el de la matrícula asociada a programas de calidad, del lugar 17 al 33”.

Universidades de su tamaño, agrega, “han superado a la UV en su competitividad académica y, en consecuencia, en la obtención de recursos. A tal grado, que logran recibir entre un 25% y un 120% más de recursos PIFI que la UV, cuya captación ha ido a la baja en los últimos años”.

Arredondo reconoce que, en el tema de la investigación, el crecimiento de miembros del SNI ha redituado beneficios indiscutibles en la consistencia y calidad de la investigación realizada, sin embargo, la obtención de fondos provenientes de otros sectores es marginal mientras que la canalización de fondos propios para esta función se ha reducido notablemente.

No hace falta escudriñar los datos presupuestales para darnos cuenta del súbito freno que en los últimos 8 años ha tenido la construcción de nuevos espacios. “Actualmente, menos del 5% del presupuesto total se canaliza a infraestructura, equipamiento e inversión estratégica”.

Pero si los bajos recursos extraordinarios obtenidos por la UV han limitado su potencial hacia una mayor calidad, competitividad e impacto, para Arredondo hay otras causas: “Se percibe que ha habido un declive en el énfasis dado a: el monitoreo institucional, sustentado en indicadores de desempeño; la planeación horizontal colaborativa; el uso de un sistema integral y estandarizado de información que proporcione realimentación en tiempo real para la toma de decisiones; la gestión consistente de subsidios públicos crecientes y la multiplicación de fuentes de financiamiento alterno; así como a la realización periódica, en toda la UV, de reuniones ejecutivas de staff orientadas a la capacitación y focalización del esfuerzo institucional hacia el logro de metas comunes”.


Con ese acento se analiza la situación actual de la UV.

viernes, 28 de junio de 2013

Proceso electoral, en el sprint final / Distrito VIII



Contando hoy viernes, seis días le restan a las campañas electorales. El miércoles 3 de julio, todos los candidatos a la diputación local y a las presidencias municipales realizarán sus actos de cierre de campaña para que del jueves 4 al domingo 7 los ciudadanos tengamos un obligado silencio para cavilar sobre la orientación que le daremos a nuestro voto.
                Casi todas las campañas electorales han sido intensas en esta región. Tanto las que se orientan a promover a los candidatos que buscan la representación parlamentaria del octavo distrito con cabecera en Martínez de la Torre como las de los candidatos que buscan ser alcaldes de Tecolutla, Gutiérrez Zamora, Nautla, San Rafael, Tlapacoyan o Martínez, han revestido un carácter perentorio, salvo excepciones.
A los candidatos no les ha importado si la percepción es positiva y tienen grandes lauros para obtener la victoria, tampoco les ha medrado el hecho de tener un respaldo débil y unas siglas de poco lustre. Nadie ha dado por sentado que obtendrá el triunfo en las urnas y, por ello, no han descansado de recorrer comunidades y colonias, impulsar el trabajo de sus estructuras territoriales, dialogar con líderes y seguidores, presentar sus propuestas de gobierno, alimentar las redes sociales,
Ha sido tal la intensidad en las campañas que, si bien se pueden ver tendencias generales, como la ventaja del candidato a la diputación local por la coalición Veracruz para Adelante, Eduardo Sánchez Macías, y de algún candidato municipal, como Felipe Romagnoli en San Rafael, en los demás la moneda está en el aire.

EN MARTÍNEZ DE LA TORRE NADIE QUIERE APOSTAR

En Martínez de la Torre, pese a una dilatada campaña de promoción que trae consigo y mantiene desde su trabajo en la Junta de Mejoras, a Cenobio de la Torre Sánchez no se le puede calificar como el seguro triunfador el próximo 7 de julio.
Contra los análisis que veían una candidatura débil por el lado del PRI, al menos por cuestiones de salud de quien ya se prefiguraba para obtenerla, salió de último momento Rolando Olivares Ahumada, víctima en 2012 de una mala jugada del PAN, partido que lo postuló como candidato a la diputación federal pero cuyos dirigentes de facto, señaladamente el alcalde José de la Torre y su grupo, hicieron todo lo necesario para que mordiera el polvo.
La añeja riña entre el grupo De la Torre y la camada de panistas que apostaron por el agroexportador tiene en la elección local un escenario abierto, sin dobleces, para confrontarse agriamente (por decirlo de una cítrica manera) y disponer de las urnas para establecer cuál de los dos grupos tiene la primacía. Se confrontan la continuidad y el cambio, y tras de ambos supuestos batallan con denuedo dos partidos (PAN y PRI) con una amplia experiencia electoral, lo que coloca a estos comicios como de pronóstico reservado.
En torno a ellos, los candidatos que más se han movido son, en ese orden, Fernando Zermeño, del Partido Cardenista (PC), y Hugo Bigurra Armida, de Alternativa Veracruzana (AVE). Particularmente Zermeño ha dado una dura batalla, si bien nadie prevé que obtenga una abundante cosecha de votos.
Es tal el equilibrio de fuerzas entre panistas y priistas, que ambos candidatos se han acercado al cardenista para que se convierta en el fiel de la balanza. El propio Zermeño reveló que Polo Huerta, suplente a la alcaldía por el PAN, se había acercado a él por instrucciones de Cenobio de la Torre para que declinara a favor del ferretero y, a cambio, la promesa de nombrarlo director de Obras Públicas a partir de enero, si lograba el triunfo. También, que Pedro Manterola Sáinz le había invitado a unirse a la campaña de Rolando Olivares Ahumada, deshaciendo el compromiso adquirido por el arquitecto con el PC. A ambos les dijo que no, que él seguiría su campaña.
Es cierto que a Rolando se le han unido militantes y dirigentes del PAN, del PRD y otros partidos, que han visto en sus institutos la imposición de candidatos que no son de su agrado; por ello, ha aprovechado el descontento de varios grupos políticos que ven en la continuidad del grupo De la Torre el riesgo de seguir fuera de la participación política municipal, para fortalecer su propuesta.
Diez días más, y podremos ver en qué termina esta batalla.

¿QUÉ SUCEDE EN SAN RAFAEL Y TLAPACOYAN?

Voy a referirme a estos dos municipios colindantes con Martínez, pues en ellos los ojos de nuestros lectores están más que puestos, tienen negocios, familiares, amigos, colegas o hasta correligionarios.
Ya he comentado mi personal visión sobre lo que sucede en San Rafael, donde se observa una batalla centrada en el candidato del PRD, Héctor Lagunes Reyes, y el de la coalición del PRI, PVEM y Nueva Alianza, Felipe Romagnoli Capitaine. Y digo centrada en ellos porque Anselmo Sánchez, del PAN, no logró levantar el vuelo. No quiero decir que la contienda sea cerrada, lo que sí ocurre en Martínez de la Torre. Según he podido percibir, Pipo Romagnoli muestra una amplia ventaja sobre su oponente, por lo que si me pidieran un pronóstico podría arriesgar que saldrán Pipo en primer lugar (y alcalde), Héctor Lagunes en segundo lugar y Anselmo Sánchez en tercero.
Si las cosas, como se intuye, van a repetir el esquema de la elección federal del año pasado en Martínez de la Torre, la de Tlapacoyan será una elección difícil de pronosticar. Ya sabemos que no hubo mucha alegría en torno a la postulación por el PRI de Salomé Caro Galindo, quien por otra parte es una magnífica candidata por el trabajo social que ha desarrollado durante más de una década (no puede decirse lo mismo sobre que sería una buena alcaldesa). Esta circunstancia puede llevar a que, como ha ocurrido siempre en ese municipio, la oposición se beneficie de la falta de unanimidad dentro del partido en el poder.
Y ahí estarán candidatos como Jeu Márquez Cerezo, de AVE, o Víctor Apolinar Barrios, del Movimiento Ciudadano, para capitalizar el descontento generado durante el proceso de selección del candidato priista, habida cuenta de que ambos participaron en dicho proceso.
Ya confirmaremos o desecharemos nuestra hipótesis. No vaya a ser que salgan con su domingo 7.

miércoles, 12 de junio de 2013

Las ocurrencias de Papo Levet




De pena ajena, las recientes declaraciones del diputado local Enrique Levet Gorozpe, el popular Papo, quien llegó a la Legislatura local como plurinominal (¿quién le hubiera dado un voto?) y dirige desde hace casi dos décadas el sindicato del personal académico de la Universidad Veracruzana (Fesapauv).
                Con micrófono enfrente, Papo no se tienta el corazón para decir lo primero que se le ocurre, aunque sean tarugadas.
                El martes 11 de junio, sin ir muy lejos, aprovechando que la UV está en el proceso de ingreso de estudiantes, se aventó la puntada de criticar, a toro pasado, al exrector Víctor Arredondo, de quien recibió el apoyo para hacerse de la dirigencia sindical que no ha dejado de disfrutar desde entonces.
                ¿El fondo de la crítica? Sin considerar que se ha aventado la puntada de ser candidato a la rectoría y que su comentario busca congraciarse con un gran sector social y universitario que siente la frustración por el enorme porcentaje de aspirantes que no pueden ingresar a sus aulas, Papo se fue contra la supuesta reducción de la matrícula en el anterior rectorado.
                Se refirió, en particular, a las carreras del área de ciencias de la salud, donde efectivamente se contuvo el crecimiento de los espacios para evitar la formación de nuevos profesionales de la medicina que, al momento de solicitar al sector Salud un lugar para realizar sus residencias médicas, fueran rechazados; también, porque son las dependencias públicas de salud las que establecen cuotas por universidad para evitar que muchos sean ignorados a la hora de buscar trabajo en esas áreas públicas.
                Por supuesto que esto no lo sabe Papo. Como pudiera estar en campaña, cualquier cosa puede ser aprovechada para atraer la mirada pública. El problema es que su desparpajo e ignorancia le van a cobrar la factura.
                Formar a un médico, una enfermera, un odontólogo, créanme, no es lo mismo que formar a un abogado o a un periodista (o a un ingeniero que nunca se dedique a su profesión). Su formación requiere no solo maestros, aulas y libros. Necesita, además de aulas y buenos maestros, de equipo médico, instrumental, laboratorios, acceso a áreas experimentales en que adquiera poco a poco habilidades quirúrgicas, de observación.
                Como no es rector (ni lo ha sido y tampoco lo será), puede decir que en lugar de los 100 admitidos en la Unidad de Ciencias de la Salud de la UV en Xalapa, ingresen también los mil que no tuvieron cupo; gracias a ello, el sindicato resentiría un incremento descomunal de afiliados dispuestos obligatoriamente a pagar sus cuotas sindicales. 
                Y así, pues, qué maravilla.

miércoles, 15 de mayo de 2013

En la mira, selección de nuevo rector



Si nos atenemos a la lista que los medios han manejado como posibles sustitutos del rector Raúl Arias Lovillo, bien podemos concluir que quien en agosto deja la rectoría de la Universidad Veracruzana no supo rodearse de cuadros administrativos fogueados más allá de los asuntos meramente locales, hogareños en algunos casos, lo que explica la visión endogámica con que se ha administrado a la casa de estudios en casi ocho años.

No podemos decir que sean cuadros sin mérito en sus áreas. Resalta el doctor Porfirio Carrillo Castilla, secretario Académico, quien supo impulsar, en el área de investigaciones, la promoción de la ciencia. Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores desde 1996 y ha sido parte de organismos como la Sociedad Internacional de Neurociencias, la Academia de Ciencias de Nueva York y la Academia Mexicana de Ciencias.

Empero, no ha logrado imprimir una dinámica innovadora que hubiera permitido superar los escollos que ha cruzado el modelo educativo integral y flexible (MEIF), llamado a ser la aportación más significativa a escala nacional de la UV y en grave riesgo por la falta de decisiones más audaces y la casi nula gestión de recursos extraordinarios para apuntalar la infraestructura que requiere para su operación. Es posible que no se le haya permitido.

Se menciona a Leticia Rodríguez Audirac, secretaria de Rectoría, y es cierto que, tras ser auxiliar del actual rector cuando éste era director del área Económico-Administrativa y, luego, secretario Académico, el propio Arias Lovillo la elevó y la hizo caer, al menos en el escalafón de confianza; en efecto, la nombró directora general de Desarrollo Académico, una dependencia que tenía a su cargo la buena operación del MEIF y, por alguna razón, la destituyó ofreciéndole el cargo que todavía tiene. La percepción general ha sido que no dio el ancho en una dependencia crucial para la buena marcha del MEIF, que antes comandaba la querida maestra Jenny Beltrán Casanova, por desgracia ya fallecida.


Otro personaje que se menciona y se considera parte del equipo que pronto habrá de abandonar las oficinas de Lomas de Rectoría es el actual director de la Facultad de Derecho, Manlio Fabio Casarín, quien como varios académicos de la UV ha sobresalido por elocuentes discursos y proyectos académicos que solo repercuten en el ámbito de la dependencia académica de origen.

Por cierto, tanto él como Papo Levet, diputado, sempiterno líder del Fesapauv y ¡aspirante a rector!, organizaron en los últimos días eventos académicos de corte internacional como para avisar que son docentes de altos vuelos, aunque ya sabemos que Papo pocas veces dio clases allá en la Facultad de Ingeniería de Boca del Río.

Falta muy poco para que la Junta de Gobierno inicie el proceso de selección para el nombramiento del rector que tomará posesión el 2 de septiembre. De hecho, todo empezará el 1 de julio, justo cuando hay periodo vacacional, de manera que se abrirán mecanismos para que los grupos puedan manifestarse y, con ello, disfrutar el descanso intersemestral sin la preocupación de no haber sido factor en el futuro de su casa de estudios.

lunes, 6 de mayo de 2013

Los berrinches fallidos de Gustavo Moreno

Gustavo Moreno Ramos chilló, pataleó, amenazó con ponerse las alas del AVE y, al final, concluyó su licencia y regresó a disfrutar las últimas mieles del poder legislativo. La semana pasada, cuando inició el último periodo ordinario de sesiones del Congreso local, se apareció como si nada, dejando en vilo a quienes en Misantla habían creído que optaría por el partido estatal para cumplir su sueño de ser nuevamente candidato. +++ ¿Qué habrá pedido (y le habrán dado) para desistir de sus vuelos opositores? Solo él lo sabe y no nos lo va a decir. Lo cierto es que, aunque no encabezará la planilla de AVE, ha dejado a uno de los suyos a quien, en lo oscurito, le hará la chamba fuerte con tal de que su doble compañero (de gremio y de curul), Ricardo Calleja y Arroyo, no la tenga muy divertida a la hora de que busque el triunfo por la alianza Veracruz para Adelante. +++ Otro que se le cayó al AVE es Felipe Capitaine Rivera, a quien ya se le veía alado y defendiendo los colores del partido estatal. Aunque él y Eugenio Agüera Díaz fueron tentados por Alfredo Tress Jiménez, el exalcalde de Nautla ha preferido defender el color naranja e irá como candidato a alcalde por Movimiento Ciudadano, lo que le complicará las cosas a Gumaro Ochoa Artezán. Quienes acuden a refrescarse al parque del ribereño municipio, dicen que podría ponerse más complicado si Agüera se pone las alas. +++ Quien ya hasta se tomó las fotos con la camiseta verde-morada es Jeu Márquez Cerezo, exaspirante priista por Tlapacoyan, con lo que ha sellado su temporal salida de las filas priistas. Hay malpensados que quieren llevar a las urnas del 7 de julio a los contendientes del proceso de selección interna del PRI en ese municipio y, para ello, imaginan siglas para la candidatura de Gustavo Tronco Quevedo, lo que permitiría someter al escrutinio ciudadano quién tenía la razón al decir que marcaba la diferencia. +++ En tanto, en Gutiérrez Zamora, el profesor Juan Carlos Trejo Flores, un priista que no ha tenido empacho en apoyar a candidatos panistas, decidió sumarse al proyecto del AVE, con el que será candidato a la presidencia municipal y se enfrentará a Leticia Delón Capellini, candidata de Veracruz para Adelante.