Mostrando entradas con la etiqueta Elba Esther Gordillo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Elba Esther Gordillo. Mostrar todas las entradas

martes, 25 de febrero de 2014

Toca base el azaroso Gustavo Souza

Con una nada envidiable recaudación de recursos que rebasa los dos mil millones de pesos al año, el Fideicomiso Público de Administración del Impuesto sobre Erogaciones por Remuneraciones (popularmente conocido como del 2% a la nómina) estrenó este lunes nuevo Vocal Ejecutivo, Gustavo Sousa Escamilla, quien entró al relevo de Juan Manuel del Castillo González, su segundo y fugaz administrador, con solo seis meses en el cargo.

Mientras Del Castillo González ha regresado a la secretaría particular del gobernador Javier Duarte de Ochoa, a Sousa Escamilla parece hacerle justicia la revolución, luego del desaire que le hizo el exgobernador Fidel Herrera Beltrán, quien lo elevó a titular de la entonces recién creada Secretaría de Turismo y Cultura, para soltarlo poco tiempo después, a raíz de haber estado en el lugar y momento equivocados (Villarín) y haber sido herido de una pierna.

En efecto, tras inaugurar la nueva dependencia fidelista (que quitó a la secretaría de Educación el área de cultura), y estar a la espera de una mejor situación, dado el apoyo que le brindó al entonces Senador de la República, Souza Escamilla se fue a la banca, no sin haber obtenido la titularidad de la Notaría Pública número 1 en el Puerto de Veracruz.

En 2007, le sustituyó en la Secturc el cachorro sureño Iván Hillman Chapoy, exalcalde de Coatzacoalcos que, tras un breve periodo, dejó la encomienda al exalcalde de Tuxpan, Gerónimo Folgueras Gordillo. Pero unos cuantos meses después fue relevado por el inteligente publirrelacionista en el sexenio del presidente José  López Portillo, Ángel Álvaro Peña, compadre del “tícher”, Joaquín López Dóriga. Por cierto que don Ángel abandonó la barca cuando se dio cuenta que su presupuesto lo manejaba a discreción el propio Fidel Herrera.

El abogado Gustavo Souza, sin embargo, ha visto la hiel en el terreno político. Cuantas veces se ha movido para obtener la candidatura priista a la presidencia municipal de Veracruz, ha regresado a su despacho con la derrota al hombro; las más recientes, cuando hace tres años la candidatura la obtuvo Carolina Gudiño Corro, y el año pasado, cuando la jugada se la ganó el empresario Ramón Poo Gil, actual alcalde porteño.

De manera que, luego de tres años y dos vocales ejecutivos, Gustavo Sousa Escamilla ha logrado una posición de confianza en el gabinete al frente del fideicomiso al 2% a la nómina, que le puede permitir un desempeño destacado si logra orientar los cuantiosos recursos hacia obra pública de relevancia, y siempre que esos recursos no queden entrampados en los pasillos de la Secretaría de Finanzas y Planeación.

Antes, durante las reuniones del fideicomiso, presididas por el gobernador del estado, se anunciaban las obras que serían financiadas con este impuesto estatal. Habrá que esperar los detalles al respecto.

Un Ferrari muy oneroso

El primero que logró esa posición en el actual gobierno, luego de picar piedra a nivel de calle en las organizaciones priistas, fue Alfredo Ferrari Saavedra. Y mire usted, nunca se le debió dar esa responsabilidad a un político de Boca del Río cuya mayor pasión es el activismo priista.

Fue tan fuerte el desbarajuste que armó con los recursos del fideicomiso que, finalmente, se le pidió replegarse y el 13 de mayo de 2013 pidió licencia para dedicarse a sus tareas proselitistas en el municipio boqueño como coordinador del PRI, con tan mala fortuna que no logró entregar buenas cuentas en la elección municipal, donde ganó el PAN con Miguel Ángel Yunes Márquez.

Ahora la suerte le ha dado la oportunidad de ponerse en un alto cargo partidista, la Secretaría General del CDE del PRI, al lado de la exalcaldesa xalapeña Elízabeth Morales, donde seguirá como picapiedra porque en cargos públicos ha mostrado mucha elasticidad en el manejo de los recursos.

Dos meses después de ser mandado de patitas a la calle, lo sustituyó el entonces y ahora secretario particular del Gobernador, Juan Manuel del Castillo González, quien parece que es lo mejor que sabe hacer, dada su trayectoria.

¿Contraloría en Comunicación Social?

Todo parece indicar que la Contraloría General del Estado revisará las cuentas de la gestión de Gina Domínguez Colío al frente de la Coordinación General de Comunicación Social del Gobierno del Estado, debido a información que –oculta durante su gestión– ha aparecido en la forma de sospechosos movimientos de recursos que no llegaron a donde debían aterrizar.

La situación de la ahora Secretaria Técnica del gobernador no parece sencilla. Ciertos movimientos financieros que debían orientarse al pago de servicios informativos de algunos medios de comunicación sorpresivamente desaparecieron entre la Sefiplan y las áreas administrativas de las empresas periodísticas contratadas.

Este hecho, que solo es manejado tras bambalinas, pero que debe esclarecerse para que el nuevo titular no cargue con culpas ajenas, se suma a diversas acciones que, desgraciadamente, afectaron más la imagen de quien ella debía resguardar como vocera gubernamental. Ojalá que todo ello se aclare.

Febrero me gustó para entambarlos

Cero y van dos golpes judiciales que le han redituado al presidente Enrique Peña Nieto y a su gobierno una mejora sustancial en su imagen, y no solo en el ámbito nacional sino en el internacional inclusive. Y ambos se han asestado en el mes de febrero, con diferencia de un año.

En efecto, el 26 de febrero de 2013 (este miércoles cumple un año), la poderosa dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo Morales, fue detenida en el aeropuerto de Toluca, cuando llegaba en su aeronave Cessna Citation proveniente de San Diego, California.

Este sábado 22 de febrero, el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto dio un golpe magnífico que le redituó una resonancia internacional extraordinaria: en Mazatlán, el Ejército y la Marina, con apoyo de las autoridades norteamericanas, recapturó al jefe de jefes, el líder del Cartel de Sinaloa, Joaquín El Chapo Guzmán, quien llevaba 13 años prófugo tras su evasión de la cárcel de máxima seguridad de Puente Grande (rebautizado como Puerta Grande), durante el gobierno de Vicente Fox.

¿Qué pasará con las detenciones más allá del impacto mediático mundial? Muy poco. En el SNTE sigue vigente la estructura corrupta creada por la maestra Elba Esther Gordillo Morales, con Juan Díaz de la Torre (uno de sus cómplices) al frente de una organización sindical que obtiene cuotas de más de un millón 200 mil afiliados, y poco se ha hecho para derrumbar el imperio de corrupción que sigue en funcionamiento.

El Cartel de Sinaloa y sus operaciones de narcotráfico seguirán prácticamente inmutables, pues obedece a una estructura de múltiples mandos que seguramente ya tomaron provisiones para enfrentar la ausencia de quien era su máximo líder.

Qué bien y qué mal.

jueves, 3 de octubre de 2013

Un gobierno fatídico para la economía

No fue necesario el fin de la administración de Enrique Peña Nieto en 2018, el primer gobierno priista luego de 12 años de presidencias panistas, para caer en un desastre económico, como había sido la tónica en los gobiernos tricolores desde el fin del sexenio de José López Portillo, atenazado por la fuga de capitales, la devaluación del peso a grados superlativos y una inflación galopante que puso a todos los mexicanos al borde de la peor miseria.

Ya era costumbre que, al final de los sexenios priistas, la devaluación del peso y la inflación rompiera la posibilidad de lograr un desarrollo sostenido; millones de familias se hundían prácticamente en la mendicidad y se empezó a leer la historia de México por décadas perdidas.

El terremoto de 1985, previo al último año de Miguel de la Madrid, puso en jaque la economía mexicana. Toda la inversión pública federal programada para diversas regiones del país fue cortada de tajo para enfrentar la enorme tragedia que representó para la capital mexicana un fenómeno natural que enlutó al país.

Carlos Salinas de Gortari, electo en medio del más claro y monstruoso fraude electoral, palió en sus primeros años la profunda crisis económica no solo con golpes políticos, como el encarcelamiento del líder petrolero Joaquín Hernández Galicia, La Quina, sino con un endeudamiento considerable que permitió un déficit presupuestal de 3.7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), aunque al año siguiente lo redujo a 1.9 por ciento.

Con él, la venta de todas las empresas en manos del Estado permitió que fueran a parar a individuos que hoy lucran incluso a costa del Estado que les dio posibilidad de incrustarse en las listas de Forbes.

El advenimiento de Ernesto Zedillo Ponce de León, quien sustituyó en plena campaña presidencial al asesinado Luis Donaldo Colosio Murrieta, puso de inmediato en jaque el castillo de naipes con el que Salinas hizo creer a todos los mexicanos sobre nuestra duradera estancia en el grupo de países en desarrollo. Economista duro, Zedillo hizo malabares, luego del denominado “error de diciembre” de 1994, con medidas que nos abrieron las puertas al infierno del desastre económico y logró, con un déficit promedio de 0.6 por ciento durante su gobierno, recuperar la estabilidad.

Tanto Vicente Fox Quesada como Felipe Calderón Hinojosa, los dos presidentes panistas, promediaron 0.4 y 1.7% del PIB del déficit presupuestal, si bien solo se interesaron en mantener estables las cuentas públicas y la macroeconomía, sin que ello se expresara en una mejor condición de vida para millones de mexicanos que se mantuvieron en la línea de flotación, lo que quiere decir que muchos sobrevivieron pero otros tuvieron que pasar a mejor vida.

La noticia en el mundo era la estabilidad económica de México y las enormes posibilidades de crecimiento que, con reformas estructurales, harían detonar la economía a grado tal que el nombre de nuestra nación se ubicaría entre las BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) como parte de las economías emergentes que estaban llamadas a sustituir a las tradicionales potencias económicas del mundo o, al menos, a igualarse con ellas.

CRECERÁ EL DÉFICIT PÚBLICO

Pero nones para los comelones. Según un estudio del Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados, las cosas se podrían poner color de hormiga y promediar para el sexenio peñista el más alto déficit presupuestal de las últimas tres décadas. En efecto, según las previsiones del propio gabinete, si en 2014 se programa incurrir en un déficit del 3.5% del PIB, la tendencia en los siguientes años no apuntan a recuperar un endeudamiento público sano, pues para 2015 se calcula un déficit de 3.0% y en 2016, de 2.5%. Y a ello habrá que agregar el déficit calculado para el año que corre, que será de 2.4%.

Contra lo previsto por el equipo económico del gobierno federal, 2013 ha sido fatídico. En primer lugar, las expectativas de crecimiento han descendido en caída libre, al grado de estar hablando en estos días de que México ha entrado en periodo de recesión.

Las inversiones extranjeras directas no llegan en la medida en que estaban sentadas las expectativas no bien se difundieran las reformas estructurales; la inflación, sobre todo en el sector primario, ha hundido las posibilidades para que el sector emprendedor permita dinamizar la economía; la recaudación fiscal irá a la baja, sobre todo a partir de la enorme catástrofe natural que representa el paso de Ingrid y Manuel por territorio nacional y, encima, los países en desarrollo ven con la ceja levantada las dificultades para que se apruebe una reforma energética que incluso ven tibia para lo que esperaban.

En los Criterios Generales de Política Económica, el gobierno federal considera que gastar más allá de los ingresos presupuestarios puede ser útil para hacer crecer la economía. “El nivel de déficit propuesto contribuirá a mitigar el efecto recesivo de corto plazo sobre diversos sectores de la economía mexicana”.

Y agrega el documento: “Este déficit permitirá un estímulo contracíclico para apoyar a la economía y al empleo, al tiempo que permitirá invertir de manera decidida desde ahora para alcanzar los frutos de las reformas estructurales lo antes posible”.

Las desgracias no vienen solas. El país está prácticamente en crispación social. Las protestas del magisterio dañan severamente las economías de escala; los fenómenos meteorológicos, según análisis de la propia Secretaría de Gobernación, han provocado un desastre mayor que el terremoto de 1985, y no solo habrá una merma importante en el universo de contribuyentes (muchos de los cuales han quedado en la ruina y sin negocio), sino que además durará un buen tiempo lograr la recuperación de las economías regionales afectadas.

Si las declaraciones hechas a favor de la reconstrucción nacional son ciertas, se requerirá una inversión mayúscula para permitir a millones de damnificados recuperar sus viviendas o sus negocios. Ya hemos visto que si esos recursos no son bien vigilados en su aplicación, a quienes ayudan es a nuestros voraces políticos estatales y municipales.

Por eso, no debe sorprender que el presidente más criticado en materia de formación académica y cultura general haya dado visos de dónde sacará recursos para afrontar los compromisos. De entrada, restarle a la cultura y las artes una buena tajada de 4 mil millones de pesos en 2014, que no se recuperará. Habrá que ver cómo le va a ciencia, tecnología e innovación, pero es casi segura que no se cumpla la previsión de dotarle de al menos el 1 por ciento del PIB.
               
CORRUPCIÓN Y NEGOCIOS PÚBLICOS

Dice la izquierda mexicana (y dice bien) que lo que no tocará Enrique Peña Nieto es la enorme corrupción que merma todo intento por lograr el crecimiento económico.

Tras la detención de Elba Esther Gordillo Morales por diversos delitos, lo que permitió tener de aliado al SNTE en la denominada reforma educativa, no ha habido una señal que permita, ya no digamos la detención del corrupto líder petrolero Carlos Romero Deschamps, actual senador priista, sino incluso romper con las multimillonarias transferencias financieras al sindicato desde Pemex.

La propuesta de reforma energética no toca con el pétalo de una flor el poderío de una organización criminal, disfrazada de organismo gremial, que sigue succionando alegremente los ingresos del país por las exportaciones petroleras.


Lo más grave es que el propio Poder Legislativo, que incluye a todos los partidos políticos, es partícipe de la corrupción, lo que hace que los contribuyentes cautivos estemos en desacuerdo con los nuevos impuestos que se afinan en la reforma hacendaria.

martes, 22 de noviembre de 2011

El PAN se ha quedado solo

Conforme se acerca el inicio de la batalla por la obtención de votos en los comicios federales de 2012, las alianzas políticas se han fraguado; con ello, se han concretado acuerdos y las corrientes han tomado sus respectivos cauces. En medio de todo ese fragor de complicidades y afinidades políticas, ¡oh, calamidad!, el Partido Acción Nacional se ha quedado solo y se ve difícil que refrende su lugar en Los Pinos, luego de 12 años en el poder, sobre todo porque el presidente Felipe Calderón sigue apostando por Ernesto Cordero, cuyos momios están más salados que el calcetín de un pescador en altamar.


La semana pasada, la izquierda dio el primer paso para lograr que Andrés Manuel López Obrador alcance lo que hace seis años estuvo a punto de lograr pero que se le escamoteó por diversas vías, desde la campaña negra que lo ubicó como un peligro para el país hasta que no fue capaz de echar atrás múltiples operaciones para hacerlo sucumbir en la intimidad de las casillas electorales.

Apenas la semana pasada, luego de que la consulta armada por el colectivo de izquierda para dirimir la candidatura presidencial entre Marcelo Ebrard y AMLO ubicó a este último como el más fuerte postulante y Ebrard aceptó los resultados para evitar divisionismos, las fuerzas de izquierda encarriladas en el Movimiento de Renovación Nacional formalizaron el acuerdo de coalición con las siglas del Partido de la Revolución Democrática, el Partido del Trabajo y el Movimiento Ciudadano.

La gran coalición Movimiento Progresista incluye, por supuesto, organizaciones sociales, redes ciudadanas, organismos comunitarios, agrupaciones civiles y de profesionistas, además de personalidades de las artes, la cultura y el sector empresarial, que ven en AMLO una gran solidez moral, necesaria para acabar con la galopante corrupción que campea en el país. Es posible que Marcelo Ebrard se sume como coordinador de campaña.

Frente a esta corriente de izquierda con candidato, la que encabeza el Partido Revolucionario Institucional (PRI) ha generado su propia dinámica para la coalición electoral y, aunque por artimañas que tienen que ver con el uso de los medios de comunicación y demás espacios públicos, ya prohibidos a AMLO, no ha puesto el nombre del que ya se sabe quién será, es decir, Enrique Peña Nieto, lo cierto es que junto al PRI ya se han subido al tren el Partido Nueva Alianza (Panal), propiedad de Elba Esther Gordillo Morales, y el Partido Verde Ecologista (PVEM).

El jueves pasado, Luis Castro (PVEM), el señor de las deudas Humberto Moreira (PRI) y Arturo Escobar (Panal) formalizaron la coalición Compromiso por México, para enfrentar en unidad la contienda presidencial de 2012. Esta alianza, beneficiada por el exgobernador mexiquense con las mayores preferencias en encuestas electorales, de las que no ha bajado mayor ápice, prácticamente se pavonea de tener el triunfo asegurado en 2012, lo que les ha llevado a decir que esta alianza será oposición solo por 10 meses pues prácticamente tienen asegurado su ingreso a Palacio Nacional.

El llanero solitario en problemas

Frente al optimismo de los verdes y la esperanza que generan los amarillos, los blanquiazules parecen cada vez más desfigurados. No le ha ido bien a los panistas. En primer lugar, las medidas autoritarias para imponer candidaturas a diputados y senadores en todo el país, lo que hubiera fortalecido la opción de Ernesto Cordero, fueron echadas abajo por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).

Por otra parte, la muerte de su principal operador político, José Francisco Blake Mora, exsecretario de Gobernación, en un accidente cuyas causas han quedado dispersas en el imaginario colectivo como las propias piezas de la aeronave en que viajaba el 11 de noviembre, dejaron muchas dudas en el país sobre la solvencia de la Presidencia de la República para mantener no la paz sino el equilibrio político en medio de la guerra. Por último, la derrota sufrida por la hermana del Presidente en Michoacán profundizó la caída del partido gobernante y, por si fuera poco, su antigua aliada, la dirigente magisterial Elba Esther Gordillo, ha alquilado su partido a Enrique peña Nieto.

Solo y sin definición sobre quién puede sacar la elección, entrampado en el capricho del Presidente, el PAN irá débil y solo a los comicios del año próximo. Así las cosas.

martes, 23 de noviembre de 2010

El SNTE quiere cogobernar Veracruz

Los dirigentes magisteriales están tirando a mansalva; quieren tener una larga navidad, un festín de seis años para hacerse de más poder y dinero, aunque la educación en Veracruz quede tendida en el suelo, catatónica y en estado terminal.


Los opuestos, bendecidos por su hada madrina Elba Esther Gordillo Morales, se han unido en franca cruzada para hacerse de la titularidad de la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV) y, en el empeño, echan una andanada de disparos de artillería, presionan en lo oscurito y pregonan a los cuatro vientos que sus cuadros garantizan una mejor educación para los veracruzanos.

Quien fuera dirigente de la sección 32 del SNTE de 2002 a 2005, Fernando González Arroyo, apenas en julio pasado se defendía de las acusaciones por malos manejos como presidente de la Junta de Coordinación Política en la Legislatura recién concluida, que le hicieron sus colegas Gustavo Moreno Ramos (exdirigente de la misma sección) y Ernesto Callejas Briones (actual dirigente de la sección 56), hoy diputados locales del Partido Nueva Alianza (Panal), aunque el segundo se ha regresado a atender el pingüe negocio de las cuotas sindicales.

“No soy corrupto ni ladrón”, les respondió entonces González Arroyo. Ahora resulta que los mismos que le atacaban, hoy le brindan su cobijo político para que el gobernador electo Javier Duarte de Ochoa lo nombre titular de la secretaría con mayor presupuesto en la entidad.

¿De quién es la mano que mece la cuna de tan aparentemente dispares orientaciones políticas? Nada menos que de uno de los personajes políticos más influyentes del país, la maestra Gordillo, quien ha sabido reunir mayor poder que durante el régimen de partido único, por su postura discrecional que le permite aliarse con cualquier partido, según las circunstancias y sus intereses.

En Veracruz, por ejemplo, logró con su partido posiciones en el Congreso local y en ayuntamientos, apoyó al candidato panista Miguel Ángel Yunes Linares por medio de la sección 56 y, al mismo tiempo, desplegó la ya débil maquinaria de la sección 32 para apoyar al PRI. Por eso se siente con derecho a negociar la principal perla de la corona para sus huestes.

Para ello se han unido en la batalla, tirios y troyanos. El exdiputado priista Hugo Alberto Vázquez Zárate, exdirigente de la sección 56 del SNTE, también echó el carro antes que los bueyes, y le prendió su veladora a Fernández Arroyo, de quien dijo que debía incluirse en la “terna” por la SEV porque tiene perfil de educador, es una persona muy capaz, conoce la administración pública y tiene tacto para negociar con las organizaciones magisteriales.

Por si no nos habíamos dado cuenta, detrás de los partidos políticos registrados, incluso para el que administran directamente, no existe más fuerza y proyecto que los del grupo que gobierna el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.

La Iglesia, en manos de Lutero

Que los maestros sepan de educación porque a ello se dedican, tiene sus matices. Según estudios hechos en el país, incluso por organismos internacionales como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), es claro que la situación formativa de los formadores deja mucho que desear.

Y buena parte de la culpa de ese letargo que presentan miles de profesores de educación básica en materia de actualización e, incluso, de formación, se lo debemos justamente al SNTE y, por extensión, a los cientos de pequeños sindicatos que han proliferado en el país.

El problema no es que un maestro destacado en aspectos docentes y de administración educativa ocupe los puestos directivos en los niveles federal y estatal. No sólo sería deseable, sino necesario.


Lo que está en juego es que quienes buscan ocupar esos puestos, más que docentes involucrados en los procesos educativos, con amplia experiencia y formación, son los dirigentes magisteriales, y particularmente del sindicato creado en 1943 como brazo corporativo del PRI y que afilia a más de millón y medio de trabajadores, lo que lo ha convertido en el más rico y poderoso de México.

Y el punto aquí no es un interés genuino por elevar los niveles de calidad educativa en el país sino de una mayor concentración del poder que permita a los dirigentes magisteriales, no a los maestros a quienes mal representan, amasar fortunas, desplegar sin control sus mecanismos de corrupción y, sobre todo, ser factor político-electoral en el país. Nada de eso tiene que ver con la misión del magisterio y, menos, con la calidad educativa.


Ya Aurora Loyo Brambila, del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, en un estudio sobre el papel histórico del SNTE, apunta que esta organización cogobierna el sistema de educación básica de México, ha formado su propio partido político, los secretarios de educación de varios estados son exdirigentes magisteriales; varios de sus miembros han obtenidos gubernaturas, diputaciones federales y locales y senadurías, y su apoyo es factor decisivo en los procesos electorales.

Y señala entre sus debilidades, su desinterés por los aspectos profesionales, débil participación de las bases, falta de transparencia en manejo de recursos e imbricación con la autoridad educativa.

El yerno cómodo de Elba Esther Gordillo, Fernando González Sánchez, subsecretario de Educación Básica de la SEP, es apenas uno de los más notorios miembros del SNTE enquistado en la administración educativa de México, porque en casi todos los estados del país, incluido Veracruz, controlan hace tiempo las decisiones tomadas en este nivel de educación.

Recientemente, la OCDE presentó 15 acciones para mejorar el sistema educativo nacional, entre las que destaco las siguientes: definir la enseñanza eficaz de un maestro, atraer a los mejores aspirantes a profesores, fortalecer la formación inicial docente y la selección de maestros, abrir todas las plazas a concurso, crear periodos de inducción y de prueba para nuevos maestros, mejorar el desarrollo profesional y evaluar para ayudar a mejorar.


¿Qué le respondió el SNTE? En primera, que muchas de las propuestas fueron ya hechas por la organización y están plasmadas en la Alianza por la Calidad de la Educación, firmada en mayo de 2008, y luego expían sus culpas repartiéndolas: no hay suficiente financiamiento para la mejora de la calidad en puntos como infraestructura y equipamiento escolar ni para la formación y actualización de los maestros.

En un singular comunicado publicado en su portal en internet, añade: “En materia de recursos, el SNTE plantea generar una sinergia que permita no sólo invertir, sino invertir mejor y con trasparencia (sic), que las entidades utilicen totalmente en la educación los recursos aprobados para este fin en la Cámara de Diputados”. Queda claro que no conocen lo que es transparencia si ni siquiera saben escribirla correctamente.

Se van contra la evaluación de profesores si de ella se deriva separar a quienes no obtengan resultados satisfactorios, porque “no puede haber este tipo de acciones mientras alguna de las partes involucradas en el sistema educativo incumpla con su obligación”.


Y añade: “no se puede cargar toda la responsabilidad de los resultados de las evaluaciones a los docentes, si estos no cuentan con instrumentos de capacitación y un acompañamiento técnico pedagógico pertinente y oportuno así como con la infraestructura y equipamiento que requieren los planteles en este Siglo XXI (sic). Hay que reflexionar siempre en los procesos y no únicamente en los resultados”.

Ni un pequeño asomo de autocrítica. Y son estos dirigentes quienes quiere tomar en sus manos la educación de Veracruz.

Fotos:
1. Elba Esther Gordillo Morales
2. Gustavo Moreno Ramos y Miguel Ángel Yunes
3. Ernesto Callejas Briones
4. Hugo Alberto Vázquez Zárate
5. Fernando González Sánchez

miércoles, 18 de agosto de 2010

La maestra sí tiene quien le escriba


Durante los últimos meses, los previos a los comicios locales del 4 de julio, en que el partido de su propiedad tuvo tanto éxito en el país, la presidenta del SNTE (y propietaria del Partido Nueva Alianza, Panal), Elba Esther Gordillo Morales, se mantuvo alejada de los reflectores, operando desde lo oscurito, aflojando y estirando los hilos de la política electoral y tratando de que su desprestigio no afectara a sus candidatos y a sus aliados.

Pero las cosas, mientras tanto, se le pusieron color de hormiga, sobre todo a raíz de las fuertes críticas realizadas por influyentes personajes del sector empresarial, como Claudio X. González, presidente de la Fundación Televisa, y por diversas organizaciones civiles que urgieron al gobierno federal a liberar a la Secretaría de Educación Pública (SEP) de la co-rectoría ejercida por el SNTE y su lideresa.

La visión de los organismos empresariales sobre la influencia del SNTE en las decisiones oficiales sobre política educativa ha salido a la luz pública de manera contundente. Para el directivo de la mayor empresa de comunicación del país, el SNTE tiene incluso capacidad de veto sobre los programas que en el tema propone la SEP, cuyas autoridades exhiben una clara situación de fragilidad que los obliga a negociar todo con el sindicato.

Desde principios de mayo, los sectores empresariales han insistido en el tema. Sin que aparentemente viniera al caso, durante los diálogos sobre la estrategia de seguridad, convocados por el presidente Felipe Calderón en días recientes, el tema educativo fue puesto en el centro del debate por una maestra, Isabel Miranda de Wallace, quien dejó su trabajo frente a grupo para dedicar sus días a la búsqueda de su hijo secuestrado.

Para Isabel Miranda, el SNTE tiene secuestrado al país. Ahí, en el Campo Marte, en presencia del principal aliado de Gordillo, dijo que los últimos lugares que ocupa México en las evaluaciones educativas internacionales abonan para que mantengamos los niveles de violencia que ahora sufrimos. Mucha violencia y poca preparación debida a la intervención sindical, no hacen una buena combinación.

Pero estos nuevos episodios con personajes inéditos no hacen sino reforzar la visión que, en similar sentido, han hecho pública académicos, pedagogos, incluso miles de maestros que en el interior del SNTE luchan por deshacerse de la dictadura impuesta por la poderosa chiapaneca.

Ya sabemos que a esa apreciación se han sumado –con juicios fundados en datos inequívocos– expertos internacionales y representantes de la ONU y la OCDE: no puede avanzar la educación en México si el SNTE sigue torpedeando toda iniciativa que busque mejorar la calidad educativa, sin importar las tenues sugestiones de la denominada Alianza por la Calidad de la Educación (ACE).

Elba Esther: la defensa fallida

¿Qué fue lo primero que se le ocurrió a la dueña del Panal para responder a los cuestionamientos? Siguiendo una máxima ajedrecista (la mejor defensa es el ataque), Elba Esther Gordillo se enfundó su uniforme de crítica para tratar de socavar la credibilidad de uno de las más fuertes iniciativas de la Fundación Televisa: el programa Bécalos.

En los primeros días de agosto, en la turística Los Cabos, Baja California Sur, donde por cierto resiste una fuerte oposición magisterial, la más opaca operadora sindical, la que maneja a placer cuotas de más de un millón 250 mil mentores, pidió a la SEP investigar a fondo el programa Bécalos, buque insignia de los programas filantrópicos de la televisora e instituciones bancarias.

Los empresarios habían pedido un censo real de los maestros federales y estatales para saber dónde laboran, cuáles son sus virtudes académicas, cuánto cobran y si están abocados a su tarea educativa, en medio de fugas informativas que han puesto en evidencia la gigantesca nómina de destacados sindicalistas que cobran sin ejercer su magisterio, así como la impreparación de muchos para detentar el puesto que ocupan.

Y es que no le parece oneroso el pago de la cara nómina que representa su ejército de operadores sindicales y políticos. Para ella, los cerca de 10 mil comisionados que tiene el SNTE no son nada frente al millón 250 mil profesores que integran el sindicato. Y en eso coincide el titular de la SEP, Alonso Lujambio, según ella.

Por eso, pese a las dudas de quien esto escribe sobre la bondad de los empresarios por becar a niños y jóvenes con necesidades económicas, Gordillo escupió para arriba, si bien alguien detendrá la saliva para que no le caiga en el rostro.

Luego de varios años de funcionar Bécalos, apenas en Los Cabos se le ocurrió la sospecha sobre su posible inconstitucionalidad, por lo que pidió a la SEP detallar si existe o no convenio con la asociación de banqueros para la operación del programa.

Incluso, revolucionaria aunque institucional como siempre, pidió revisar si con dicho programa no se estaba abonando a favor de una educación no ajustada al carácter laico que dictan nuestras leyes o de corrientes políticas determinadas.

Por supuesto que Televisa representa un poder fáctico de grandes proporciones. A la profesora no le conviene chocar con una parte importante de su estructura.

Al seminario “La nueva sociedad, una nueva educación y una nueva política”, celebrado en Los Cabos, invitó al mismísimo Claudio X. González para que expusiera sus puntos de vista y pudiera tenerlo a buena distancia para desarmarlo ante sus correligionarios.

Ahí, el también integrante de la organización Mexicanos Primero expuso los indicadores educativos y se refirió a los retos del sistema.

Le dijo a Elba Esther que la preeminencia de los intereses políticos sobre la necesidad de mejora educativa lastima a la sociedad y que es una lástima que muchos políticos y funcionarios consideren que en lo que resta del gobierno de Felipe Calderón ya no se pueda hacer nada al respecto, cuando lo que requiere el sistema educativo nacional son cambios urgentes.

Por eso, Gordillo pidió “una tregua de mutuas consideraciones de confianza”, luego de despotricar amenamente contra el programa de comedia “La Escuelita”, con una construcción sintáctica que le reclamaría incluso el maestro rural enclaustrado en la más remota comunidad:

“¿Estarían dispuestos a mejorar programas televisivos? ¿A que fuéramos juntos y dijéramos que ya no más ‘escuelita’? Que los alumnos no son los de las piernas descubiertas, ni de los senos exuberantes, porque estamos hartos de esas cosas, o de la maestra fea, fodongona, que pega y dice malas palabras. ¿Estarían dispuestos también?”.

Nunca tan fallida la maestra, digo yo…

viernes, 23 de julio de 2010

La mala educación: calidad educativa, entrampada



Mientras cerca de 146 mil aspirantes se entrampaban en la resolución del Examen Nacional de Conocimientos y Habilidades Docentes, aplicado por la SEP en 314 sedes del territorio nacional, un reportaje publicado por el periódico El Universal tendió un ominoso velo de duda sobre los efectos que este proceso selectivo acordado con el SNTE puede tener en la mejora de la calidad de la educación que se imparte en las escuelas públicas de educación básica.

Sí, el marginado aspirante a la presidencia de la República por el PAN en 2012, Alonso Lujambio, dijo esta misma semana frente a su reticente jefe Felipe Calderón que “los nuevos maestros tienen que demostrar, en un examen, que tienen los méritos para sumarse al magisterio”.

Lo que no dijo es cómo va a enfrentar la negociación con el sindicato para que casi un cuarto de millón de maestros y directores de primaria y secundaria, en servicio, logren los estándares académicos de rigor para desempeñar sus labores.

Y es que seguramente ni se lo ha propuesto él ni el gobierno federal, pese a la excitativa calderonista de que “hoy se requiere más calidad en la educación, pero también mayor corresponsabilidad”.

A estos discursos, el reportaje publicado por la periodista Nurit Martínez, de El Universal, los ha despojado del más mínimo beneficio de credibilidad:

“Del millón 46 mil 347 mentores registrados en esos niveles [primaria y secundaria], 23.3% son pasantes de licenciatura, de la normal, tienen apenas estudios de bachillerato o nivel técnico e incluso están en situación de rezago educativo al no haber terminado la educación básica”.

Y va más allá: 191 profesores que ejercen cargos, incluso de directores (30), no concluyeron la primaria. Entre los estados con mayor número de casos, por desgracia, se encuentra Veracruz, además de México, Guanajuato y Sonora.

Una larga historia de corrupción y componendas políticas con el SNTE y otros sindicatos menores, que se vieron suspendidas en Veracruz hace ya cinco años, cuando se instauró la modalidad del examen como único medio para obtener una plaza magisterial, ha permitido que niños y jóvenes que cursan su educación básica estén en manos de personal sin preparación para realizar tareas docentes.

¿Cómo exorcizar al sistema educativo nacional de esos espíritus chocarreros, insuflados por inescrupulosos líderes magisteriales? ¿Cómo hacerlo en un escenario de concupiscencia política en que se han trabado el PAN y el partido creado por la lideresa nacional del SNTE, Elba Esther Gordillo, y que tantos dividendos le redituó al partido gobernante en los comicios del 4 de julio pasado?

Ha sido importante la aplicación del examen nacional como vía para obtener una plaza magisterial. El problema es que también hay que barrer para atrás, lo que difícilmente hará un gobierno que tiene tan medida su capacidad de maniobra, cuando se acerca una elección presidencial en la que puede perder su posición en Los Pinos.