domingo, 18 de marzo de 2012

SEP: Un cartucho quemado para una carabina descompuesta


Mientras Alonso Lujambio pasa con premura de la cama de un hospital a la candidatura al Senado por el PAN por la vía plurinominal, en un pago de marcha por los servicios prestados y un blindaje vía fuero constitucional por su desaseado manejo de los recursos públicos, cuyas aristas son el derroche en la conmemoración de los centenarios y las transferencias multimillonarias al SNTE, ha llegado a la Secretaría de Educación Pública un verdadero cartucho quemado: José Ángel Córdova Villalobos.

El exsecretario de Salud que hizo famoso al país y a los mexicanos en todo el orbe y puntos circunvecinos por la famosa epidemia del cólera AH1N1, en septiembre renunció a la dependencia federal para irse a hacer pinitos político-electorales a su natal Guanajuato, donde quería convertirse en candidato del PAN y ser el cuarto gobernador blanquiazul al hilo. No lo logró. Ni el enorme apoyo calderonista logró que venciera a Miguel Márquez Márquez, quien con el 53% le ganó la consulta interna gracias al respaldo del todavía gobernador guanajuatense Juan Manuel Oliva Ramírez.

Todavía se recuerda cómo, a partir de esta derrota, Córdova Villalobos generó un terremoto político cuando se le vinculaba a una posible candidatura bajo los colores del PRI, que le hizo recibir cientos de llamadas desde Los Pinos y desde la dirigencia nacional del PAN. Ya hemos visto en qué ha acabado todo.

La SEP, decimos, es una escopeta descompuesta.

Sin proyecto nacionalista, agobiada por los vaivenes de la corrupción, claudicante frente a una malograda reforma educativa, desatendida por un secretario que en los últimos meses pasó más tiempo en hospitales que en su oficina, señalada por organismos internacionales de ser, junto con el SNTE, la causante de la debacle formativa de los mexicanos, ¿qué podemos esperar de la gestión del oriundo de León?

Prácticamente, nada. Que el funcionario tenga un salario para resarcir los daños infligidos a sus cuentas bancarias con su aventura electoral, pase en buenas condiciones su amarga experiencia política y se le quite de la cabeza ondear una bandera distinta de aquella que pinta tan claramente su ideología ultraconservadora.

¿Y la educación? Bien, gracias. ¿A quién puede interesarle estando tan cercana la elección?

miércoles, 15 de febrero de 2012

Elecciones, la batalla en las pantallas



Sin regulación específica en el Código Federal de Instituciones y Procesos Electorales (Cofipe), las comunicaciones en las redes sociales han cobrado una creciente fuerza en las estratagemas de comunicación de los candidatos presidenciales en México. 

La elección ganada por el candidato demócrata norteamericano Barack Obama hace casi cuatro años, influenciada por un manejo extraordinario de la Internet 2.0, que permite procesos de comunicación e interacción en ambientes totalmente libres, se constituyó en el parte aguas del uso de estas nuevas herramientas de comunicación en procesos electorales.

Aunque por el momento, el nivel de participación se mantiene en el primer escalón, el de información (los siguientes son comunicación, consulta, deliberación y participación en decisiones y elecciones), es claro que los tres precandidatos visibles (falta el del Panal) han fortalecido su presencia en las redes sociales, según un estudio realizado por el Observatorio Electoral 2.012, de la UNAM.

Todavía no se nota una interacción directa entre presidenciables y seguidores, simpatizantes u opositores, como sí ocurrió en el caso norteamericano, pero los equipos de Andrés Manuel López Obrador, Enrique Peña Nieto y Josefina Vázquez Mota están incrementando la venta de imagen de sus candidatos en redes sociales como Facebook, Twitter y Youtube, entre otros.

Enrique Peña Nieto, el rey del
Facebook; AMLO, de Youtube

Aunque se nota una desproporción entre el número de seguidores y el número de mensajes emitidos por los precandidatos presidenciales, la prensa nacional ya pone como un aspecto a informar en esta contienda quién está mejor posicionado en las redes sociales.

Según el estudio de la UNAM, con último corte el 14 de febrero, el rey del Facebook es el priista Enrique Peña Nieto, quien acumula el 56.32 por ciento del número de suscriptores que suman los tres. Le siguen Josefina Vázquez Mota, con el 39.04% y, al fondo, López Obrador, con el 4.64%. Sin embargo, al contabilizar las menciones, quien se lleva las palmas es Josefina (60.02%) frente a Peña Nieto (34.98%). 

En el caso del Twitter ocurre algo parecido: la ventaja en cuanto a suscriptores se la lleva el priista con el 41.02 por ciento, frente al 31.32% de la panista y el 27.67% del candidato de izquierda. Sin embargo, Peña Nieto es flojo para usar esta red social, con apenas el 7.98% del total de mensajes emitidos por los tres, mientras que Josefina se la pasa escribiendo en su smartphone (emite el 48.75%), y Andrés Manuel no se queda atrás (43.28%).

En Youtube, AMLO es el rey absoluto: tiene al 70.87% del total de suscriptores y en cuanto a reproducción de videos ostenta el 47.97%; le siguen: EPN, con el 21.41% de suscriptores y el 37.28 de reproducciones, y JVM, con el 7.72% y 14.76%, respectivamente. Aquí hay que considerar la estrategia seguida por los partidos de izquierda que han sido marginados por las dos cadenas televisivas del país (Televisa y TV Azteca), por lo que han debido buscar canales abiertos para manejar su discurso.

El estudio hecho desde el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM maneja, por supuesto, datos generales. Un análisis más minucioso arrojaría el sesgo de las menciones en Facebook y Twitter, así como del contenido de los videos socializados. No todos son favorables. Podríamos incluso intuir que buena parte está orientada a deteriorar la imagen del candidato de que se trate. 

Habría que recordar el linchamiento contra Peña Nieto principalmente en Twitter por sus resbalones en torno a los libros que había leído, el salario mínimo en México y el precio de la tortilla (“no soy la señora de la casa”). Igual que la difusión de la confusión de Ernesto Cordero sobre el nombre del Presidente (“Vicente Calderón”) y la supuesta intervención de una Josefina ebria en una entrevista radiofónica.

Ya veremos qué resultados tienen estas redes sociales. Hay que recordar que Twitter impacta más a un cierto sector económico de la población, el que cuenta con un celular conectado a Internet, mientras que Facebook y Youtube tiene fuerte influencia entre quienes simplemente tienen una computadora conectada a la red.

jueves, 1 de diciembre de 2011

En el mundo del arte, un tsunami en marcha: Joan Fontcuberta


Fotógrafo, ensayista, crítico, Joan Fontcuberta (Barcelona, 1955) alerta de las grandes transformaciones que trae consigo la revolución digital y pone en entredicho los valores que habían estado vigentes en la fotografía con la aparición del homo fotograficus.


Por: Álvaro Belin Andrade
Periodista independiente


Apacible, con una mirada que quiere aprehender lo que le rodea sin que la realidad se percate, el artista catalán Joan Fontcuberta nos recibe en una posada en Coatepec. Fotógrafo, crítico, profesor y difusor del arte de la fotografía, Fontcuberta hace ya tiempo que dejó las estructuras catedralicias para predicar como un luterano. En 2010 escandalizó a no pocos fotógrafos profesionales en Xalapa con su exposición “A través del espejo”, en que mostró imágenes tomadas por aficionados y subidas por ellos a internet, y en esta ocasión participó en un diálogo con el cubano Juan Antonio Molina sobre su más reciente proyecto, Obra-Colección, organizado como prefacio del festival “Mayo, mes de la fotografía en Xalapa 2012”.

“Ha habido -señala- una creencia hasta cierto punto dogmática de que la fotografía debía conducirnos a una transcripción literal de la realidad. Para empezar, podríamos objetar que es difícil ponerse de acuerdo en qué es la realidad. Yo parto de un principio filosófico o teórico que sostiene que la realidad no preexiste a la experiencia, es decir, la realidad es un efecto de nuestra propia experiencia, de nuestra propia percepción, de nuestro propio conocimiento, de nuestra cultura. Es decir, la realidad es una construcción intelectual, cognitiva”.

Sobre la atracción que ejerce Xalapa sobre él, comenta: “Mi primera visita fue como quien recibe una semilla, y esta semilla ha ido germinando y, bueno, ha creado unos lazos. La primera vez, por desgracia, estuve muy poco tiempo por razones de agenda laboral, pero detecté toda una serie de gentes, de lugares, de cosas que me interesaban; entonces, he aprovechado esta segunda oportunidad para volver y pasar más tiempo y satisfacer más mi curiosidad, recrearme con las personas, los contactos que ya hice”.
               
Violencia, imágenes, redes
sociales, realidad y ficción
Joan Fontcuberta y Álvaro Belin, durante la entrevista

Nuestra charla comenzó con un hecho espeluznante: las imágenes de cuerpos hacinados en la vía pública en Boca del Río, hombres y mujeres asesinados por el hampa y expuestos como una dura advertencia, tomadas por un fotógrafo aficionado con un teléfono celular y subidas a Twitter.

“En primer lugar, cuando yo afirmo que la fotografía lo que hace es privilegiar determinados momentos en detrimento de otros, para construir a lo mejor una cierta biografía familiar, es cierto que hay una voluntad escondida, solapada, de ficcionalización, orientada ideológicamente, afectivamente, sentimentalmente hacia la idea de que nos sentimos más felices rememorando aquellos instantes  de nuestra experiencia que nos han proporcionado placer.

“Pero, por otro lado, eso se conjuga con otro elemento y es que, irremediablemente, la imagen estetiza. Fotografiemos lo que fotografiemos, nos encaremos al horror, nos encaremos a cualquier situación espeluznante, la imagen dramatiza la representación y llega a hacérnosla parecer bella. Éste es un fenómeno del que los fotógrafos comprometidos y con una cierta ideología crítica no pueden prescindir, está en la misma naturaleza de la imagen.

“Estos dos fenómenos se conjugan y hacen que sea difícil afrontar determinadas temáticas, aquéllas que implican los aspectos más trágicos de la vida. Y esto hace que, justamente, cuando hay sucesos de estas características y de esta brutalidad o de esta intensidad, pues muchas veces sean aquellas imágenes que se desprenden completamente de cualquier cualidad más o menos institucionalizada, las imágenes sin calidad, hechas por los aficionados con un celular, las que tal vez pueden transmitir con la mayor fidelidad la crudeza de esos acontecimientos.

“Y luego sucede otra cosa que es que hoy vivimos en un mundo dominado por internet, por las redes sociales, por la cultura digital; a mí me gusta llamarlo la era del espejo, porque internet es tal vez como una especie de doble universo que bifurca nuestra experiencia, nuestra actividad, podemos vivir en el mundo tangible o podemos vivir en el ciberespacio, y pasamos tal vez más tiempo frente a la pantalla que no frente a las personas y a las cosas tangibles.

“En esa situación, la información se disemina con mucha mayor facilidad, con mucha mayor velocidad y sin las cortapisas de los sistemas piramidales de los medios de comunicación, a través de este tipo de plataformas, lo cual hace que la alianza, el maridaje de estos sistemas de fotografía digital con esos caminos, esas plataformas de difusión, permita el acceso a un nuevo estadio de información y de sensibilidad”.

Los valores que se buscan en
la fotografía han cambiado

En mayo de 2010, Fontcuberta presentó en Xalapa su exposición “A través del espejo”, un conjunto de imágenes pegadas a las paredes y mostradas en una pantalla como en un desaforado carrusel, tomadas por miles de aficionados y colgadas a páginas de internet. Mientras el bullicio iba creciendo en la sala, sobre la calle algunos fotógrafos profesionales mostraban su desaprobación. Se sentían acaso humillados porque el espacio había sido tomado por fotógrafos accidentales de la mano del artista catalán, justo en el festival Mayo, Mes de la fotografía en Xalapa.

“Hay que estar atento a las transformaciones que vivimos. El mundo en que yo empecé mi andadura como artista visual es muy distinto al actual. Desde los años setenta, cuando la fotografía tenía una autoridad carismática como documento, al descrédito que sufre ahora, inmersa en la cultura virtual, han pasado cuatro décadas de cambios no solo tecnológicos, que a la postre tal vez son los menos cruciales, sino en el paisaje cultural, ideológico, sociológico, político, económico, etcétera, es decir, hoy somos distintos y, por lo tanto, los valores que antes buscábamos en la fotografía son también diferentes.

“En internet, y en esa serie concretamente que yo llamo 'A través del espejo', lo que me interesa es un cúmulo de rasgos que nos permiten hacer una radiografía de nuestro mundo hoy; rasgos que pueden ser estéticos, es decir, cómo esas fotografías tomadas por no profesionales, por no expertos, por simples operarios de la cámara, introducen una serie de accidentes, de errores, de elementos no previstos, por lo tanto, acaecidos por azar, que son justamente los que pueden introducir una serie de innovaciones en el lenguaje expresivo del fotógrafo.

“Pero, por otro lado, en su conjunto, también dan un corte antropológico de lo que hoy es nuestra sociedad y el uso que se espera que la imagen cumpla en la actualidad. Esas imágenes, esos autorretratos que la gente se hace dicen mucho sobre la construcción actual de la identidad, sobre esa voluntad de disfraz, esa voluntad de vestir unas máscaras frente al público, las formas como la dialéctica entre lo público y lo privado se barajan, las tensiones que había entre el narcisismo y el exhibicionismo que también tienden a desaparecer; cómo esas imágenes muchas veces provocativas, a veces incluso obscenas o, en fin, que hasta hace poco han estado relegadas al ámbito de lo íntimo, hoy estallan, se detonan, rompiendo esas fronteras, esos filtrajes, esas censuras. Para mí, el ímpetu, la furia con que esto sucede, casi tiene un análogo con el gesto de los revolucionarios, de los manifestantes que rompían los escaparates de los establecimientos comerciales en un deseo justamente de abolir la propiedad privada, es decir, de romper esa barrera que había entre lo público y lo privado. En esas imágenes, a mi juicio, subyace toda una serie de cualidades que las hace un tesoro material particularmente significativo de nuestra época. Hace 40 años, los fotógrafos tal vez habrían salido a la calle rastreando los miedos, las esperanzas de la gente. Hoy creo que esas fotografías dan cuenta de esos miedos y de esas esperanzas con mucha mayor transparencia que cualquier otro intento documental hoy en día”.

La realidad es una construcción intelectual, cognitiva

Dices que la fotografía no es realidad, que es una ficción. Incluso, la pequeña porción de realidad que aparece en una fotografía puede tener muchas interpretaciones por parte del espectador. ¿Hay fotógrafos por un lado y, por la otra, esta fotografía que prolifera en las redes sociales, de manera separada, o hay un discurso, un hilo conductor entre ambos, que pueda marcar el trabajo de los fotógrafos y convertir su producto en un arte anónimo?

Fotografías: Alejandro Caballero
“Ha habido una creencia hasta cierto punto dogmática de que la fotografía por su propia naturaleza debía conducirnos a una transcripción literal de la realidad, y para empezar podríamos objetar que es difícil ponerse de acuerdo en qué es la realidad, qué es lo real. Yo parto de un principio filosófico o teórico que sostiene que la realidad no preexiste a la experiencia, es decir, la realidad es un efecto de nuestra propia experiencia, de nuestra propia percepción, de nuestro propio conocimiento, de nuestra cultura. Es decir, la realidad es una construcción intelectual, cognitiva.

“Hace poco estuve con unos neurocirujanos que decían que la noción de realidad la forjan unas determinadas neuronas que tenemos alojadas en no sé qué parte de nuestro cerebro, o sea que, mecánicamente, podríamos incluso precisar dónde está nuestra fábrica de realidad. Entonces, las imágenes necesariamente son construcciones, son ficciones, son representaciones que aluden a la realidad que nos convienen, nos son útiles en la medida en que nos permiten relacionarnos con la realidad y con los demás para hablar de la realidad, pero no son la realidad o son una realidad otra.

“Cada vez más me doy cuenta de que vivimos en un mundo en el que las cosas y las imágenes interactúan; dicho de otra manera, realidad y ficción se autonecesitan porque en el fondo la ficción estructura nuestra noción de realidad y si eliminásemos las ficciones que regulan la realidad, la misma realidad desaparecería. Por tanto, siendo un fotógrafo uno tiene que entender este proceso. Sería absolutamente ingenuo pretender que la mirada nos aporta la única realidad posible cuando nos aporta tan solo un punto de vista.

“Esto entronca con otra problemática filosófica que es la de la verdad, que sería justamente la correlación entre la representación y lo real, pero para mí la verdad no es más que un punto de vista, tal vez el punto de vista impuesto desde una posición de autoridad o de poder”.

Debería enseñarse la fotografía
en escuelas de filosofía o política

Sobre la fotografía que inunda el mundo de internet y sobre la reacción de los fotógrafos tradicionales, Joan Fontcuberta pinta su raya:

“Yo creo que los fotógrafos tienen una gran responsabilidad. Incluso a veces con mis colegas bromeo y digo que la fotografía más que enseñarse en las escuelas de arte debería enseñarse en las escuelas de filosofía o de política, porque las imágenes hoy en día constituyen el caldo primordial, la sustancia, la materia tanto de la realidad como de su aprehensión por la política. Bill Gates decía: ‘quien controle las imágenes controlará los espíritus’. En el fondo, la política no es más que la generación de opinión pública, el control justamente de esa opinión pública y su traducción en administración. Por lo tanto, todo lo que competa a la imagen tiene una repercusión que va mucho más allá, y en ese sentido, los que producimos imágenes, los que gestionamos las imágenes, como somos los fotógrafos, tenemos una gran responsabilidad.

“En un momento en que esas imágenes se escapan de las manos de los profesionales, de los expertos, y todos nos convertimos en homo fotograficus, es decir, todos hacemos fotos con nuestro celular, todos tenemos cámaras digitales, todos consumimos imágenes, diseminamos imágenes, nos volvemos productores y consumidores a la vez y, además, con unas cantidades masivas absolutamente impensables hace tan solo unos años, pues eso nos traslada a un mundo completamente distinto que nos obliga ya no solo a nutrirnos de imágenes sino a vivir en la imagen y a desafiarnos a cómo sobrevivir en las imágenes”.

Sus proyectos nunca se cierran

Le pedí que nos hablara de sus proyectos. Me impresionó esa ficción sobre el astronauta ruso en la serie Sputnik, la manera en que la gente empezó a creerla como cierta. ¿Cómo es que vas, no a fotografiar una realidad sino a crear a través de la fotografía una realidad que no es real, que es una ficción? ¿Qué proyectos vienen?

“Ahora mismo estoy continuando un proyecto que inicié hace años, porque –déjame explicarte– para mí los proyectos nunca se cierran, siempre están abiertos. Era Picasso quien decía ‘nunca termino una obra, simplemente la abandono’. La dejo olvidada durante un tiempo pero a lo mejor, al cabo de un tiempo, la retomo y la prosigo.

“En mi caso, sucede lo mismo, y ahora estoy recuperando una idea que empecé hace diez años que es la historia de un supuesto paleontólogo francés que encuentra, en las estribaciones de los Alpes, fósiles de sirenas. Entonces esto, claro, es una gran conmoción en la comunidad científica internacional porque se desconocía la existencia de esta especie que, además, trastoca completamente todas las nociones de la teoría de la evolución, con lo cual se trata también de introducir unas trampas a través de la imagen, a través de otros dispositivos y hacer que la ciencia, que muchas veces arroga el monopolio de la verdad y el monopolio de la interpretación de la naturaleza, se vea cuestionada y se entienda que la ciencia es un montón de verdades provisionales."

En toda transformación hay pérdidas y ganancias

Casi todas las artes han sido trastocadas por las nuevas tecnologías, incluso la política en algunas áreas se ha ciudadanizado. Egipto, Túnez y Libia han vivido procesos de derrocamiento de regímenes políticos en procesos generados o facilitados por las redes sociales. Hay combinaciones de diferentes artes y en la fotografía las hay más. Los medios de comunicación no tienen el poder y, en algunas ocasiones, los lectores les dan la espalda otorgando mayor credibilidad por cuestiones de oportunidad a las redes sociales. ¿Cómo sientes que va a evolucionar todo este proceso en todos los aspectos?

“En toda transformación hay pérdidas y ganancias. Sacrificamos ciertos valores a cambio de otros. En el caso, por ejemplo, de la comunicación es obvio que tendemos hacia nuevos modelos. Las estructuras piramidales de los medios de comunicación tienden a democratizarse en esos sistemas más abiertos de internet pero, por el contrario, lo que podría ser la calidad informativa, las garantías de una cierta veracidad o de un rigor periodístico también se diluyen, por lo tanto habrá que encontrar unos equilibrios.

“Creo que nos falta tal vez un poco de perspectiva para poder darnos cuenta de cómo se entablan estos ajustes y regulamos un sistema que implique mejoras básicamente para los ciudadanos. Frente a la crisis del periodismo en general o de la centralización de los grandes grupos editoriales, no sé si en México pero en Europa hay ahora un gran debate por la prensa gratuita, la que se autofinancia a través de la publicidad y se distribuye gratuitamente o el hecho de que a través de internet, muchos periódicos cuelguen sus versiones electrónicas también de manera gratuita, es decir, hay un debate sobre cómo pagar el trabajo del periodista, qué valor tiene la información para el usuario, y todo eso va a condicionar lógicamente el tipo de producto periodístico final.

“Hay una anécdota que a mí me parece para los fotoperiodistas muy significativa: un periódico de Hong Kong, hace unos años, despidió a una plantilla de media docena de fotógrafos profesionales, de reporteros que les daban la información local y, a cambio, repartió cámaras digitales baratas entre los repartidores de pizzas. La razón era muy sencilla y es que era más fácil enseñar a tomar fotos a los repartidores de pizzas que, con su habilidad, sorteando el tráfico infernal de Hong Kong, podían llegar a la noticia en el momento, que enseñar a los fotógrafos profesionales a manejar una motocicleta. Ante situaciones así, los fotógrafos nos rasgamos las vestiduras y decimos ‘cómo puede ser que se renuncie a la experiencia, a la capacidad, al aprendizaje de estos profesionales’, pero a lo mejor para los editores de este periódico era mucho más sensato una fotografía de calidad regular pero de un hecho que aconteció, que no la hipotética maravillosa fotografía que nunca se llegó a realizar porque el fotógrafo nunca llegó a tiempo.

“Casos así hay muchos. Por ejemplo, en la guerra de Irak, la agencia Associated Press despidió a fotógrafos de plantilla y repartió cámaras entre los muchachos árabes que podían pasar al frente enemigo a hacer fotos desde el otro lado y con mucha más facilidad y regresar con imágenes que eran testimonios directos y muy auténticos que no esos fotógrafos corresponsales con todas sus credenciales, premios y reconocimientos, que no podían acceder simplemente por ser occidentales o por ser profesionales de unos medios ideológicamente contrarios. Hay toda una serie de cambios hoy en día con la sociedad digital que hay que tomar en cuenta".

Más que fabricar obras, lo 
importante es prescribir sentidos

“En el mundo del arte evidentemente hay unas revoluciones, yo digo que hay un tsunami en marcha y ay del que no se dé cuenta de que nos viene esa ola gigante porque habrá unas transformaciones fundamentales. Por ejemplo, cada vez la realización física, lo que podría ser la artesanía de la obra, es menos importante. Todos tomamos fotos y, por lo tanto, la realización, la producción no tiene tanta importancia como el sentido que otorguemos a lo que hagamos. Por lo tanto, más que fabricar obras, imágenes, lo que sea, lo importante hoy en día es prescribir sentidos, dar sentido a las cosas, y eso hace que ya ni tan siquiera sea necesario tomar fotografías. Podemos enfrentarnos a esa acumulación de imágenes que ya existen y plantearnos una actitud de reciclaje, de desbrozar, de elegir el grano de lo que es la paja, y dar unos significados, armar con esas imágenes ya existentes un tipo de trabajo novedoso.

“No hay ninguna parcela de la actividad humana que no se haya visto afectada en profundidad por la revolución digital: las comunicaciones, la sanidad, en fin, el mundo es distinto…"

Un agradecimiento a Rosa María López
El libro, por ejemplo…

“…efectivamente, la cultura, los viajes, el turismo, la arquitectura. Hoy la experiencia de la realidad virtual se está cada vez más implantando como algo natural, incluso a nivel doméstico. Nosotros conectamos nuestras computadoras con Google Street View o Google Earth; podemos tener una noción de cualquier punto del planeta con un grado de detalle y de resolución absolutamente impensable. Hay todo este tipo de tecnologías, muchas de ellas de origen militar o científico que cada vez más se ponen al alcance del público y proporcionan una experiencia de espacio, de tiempo, de todo, completamente distinta”.

¿Crees que en el futuro puede haber una convivencia entre las formas tradicional y digital?

“Creo que, normalmente, los medios lo que hacen es acomodarse, es decir, aparece un nuevo medio y los antiguos no desaparecen, pero tienen que reconocer la presencia de este nuevo inquilino y esto hace que deban buscar sus espacios donde su actividad seguirá teniendo sentido.

“A veces me preguntan: ¿ha muerto la fotografía analógica? Mi respuesta es no, siempre habrá quien la siga practicando. Es simplemente que, por ejemplo, en términos de locomoción, si yo tengo que ir a Veracruz pues tomaré un automóvil, no iré a caballo; iré a caballo cuando quiera hacer deporte, el automóvil no ha aniquilado la posibilidad del caballo, aquellos que quieran seguir practicando la equitación o la hípica pueden seguirlo haciendo. O sea que será una minoría en función a lo mejor no del tema de la locomoción, del viaje, sino del tema del deporte, del placer o de lo que sea.

“En función de determinadas necesidades, utilizaremos una tecnología u otra. Esto no quiere decir que las tecnologías que nos han precedido vayan a desaparecer. En el ámbito de la fotografía, por ejemplo, sigue habiendo algunos fotógrafos, poquísimos, que siguen practicando daguerrotipo, una técnica complicada y tal, la primera en la historia de la fotografía, pero, bueno, por qué no recuperar esa técnica aplicándola con conceptos contemporáneos, es una posibilidad. Se trata de saber utilizarla cuando los valores del proceso la hagan útil, la hagan conveniente”.

martes, 29 de noviembre de 2011

Un debilitado secretario de Gobierno

Gerardo Buganza Salmerón, secretario de Gobierno.

Gerardo Buganza Salmerón, un trasterrado del PAN, partido que lo postuló candidato a la gubernatura de Veracruz hace siete años, fue importante en el triunfo del gobernador Javier Duarte de Ochoa, no porque hubiera permitido la derivación de muchos votos de sus hipotéticos seguidores hacia la fórmula priista en julio de 2010 sino porque sirvió de señuelo para una campaña negra en contra de Miguel Ángel Yunes Linares, candidato panista y acérrimo enemigo del exgobernador Fidel Herrera, al evidenciar la forma antidemocrática con que el hombre de Soledad de Doblado y antaño líder priista se había hecho con la postulación panista.

Junto con la ayuda de quien fuera dirigente nacional blanquiazul en la transición de los presidentes Vicente Fox Quezada y Felipe Calderón Hinojosa,  Manuel Espino Barrientos, cuyo libro contra el abandono de su partido de sus postulados fundacionales fue repartido masivamente con costo al erario veracruzano, Buganza Salmerón apoyó a su joven paisano y seguramente hizo un extraordinario trabajo de zapa entre su anteriores camaradas para castigar el dedazo calderonista en la persona de quien fuera su director del ISSSTE.

Por ello, aunque muchos priistas pusieron cara de alarma y quisieron insurreccionarse, la inclusión de su nombre en la lista del gabinete duartista, justo en la dependencia que siempre había ejercido el control político en el estado, la secretaría de Gobierno, llamó poderosamente la atención.

Pero, ¡oh, sorpresa!, unas semanas antes de dejar el cargo, una reforma a la estructura político-administrativa del gobierno estatal promovida por Fidel Herrera le había quitado no sólo el adjetivo de “general” y ahora ya ostentaba la simple denominación de secretaría de gobierno, sino que le había despojado de toda influencia en el tema político, para otorgárselo a quien todavía lo detenta: Érick Lagos Hernández, pieza de la fidelidad enquistada como lastre en el actual gobierno.

Sin los 40 años cumplidos, este personaje formado, armado y horneado por Fidel Herrera Beltrán le habría quitado el peso a una secretaría de gobierno light que, entre otras cosas, solo podría manejar asuntos relacionados con transporte y vialidad, además de algunas tareas de representación gubernamental.

Así fue como llegó Buganza el cordobés al sitio que antes se consideraba el número dos en la estructura del poder gubernamental. Para colmo, Héctor Yunes Landa, dirigente estatal del PRI, le pasó la factura por ocupar un cargo que siempre han ocupado priistas, al obligarlo a depositar su óbolo para apoyar las maltrechas finanzas con que cuenta para operar su precandidatura al Senado, perdón, para dirigir al partido.

…y parió la abuela

El acotado poder del secretario está por sufrir un nuevo y definitivo debilitamiento con la iniciativa del gobernador Javier Duarte de Ochoa para que las funciones de vigilancia que Tránsito del Estado ejerce, bajo la estructura de la Secretaría de Gobierno, sean transferidas a la Secretaría de Seguridad Pública.

Escindidas las funciones de tránsito y transporte, a la dependencia a cargo de quien luce las mejores corbatas del gabinete, don Gerardo Buganza, solo le corresponderá las que tienen que ver con transporte, de manera que en su estructura se crearía –en el seguro caso de que se apruebe una iniciativa que el jueves pasado fue remitida a comisiones– la Dirección General de Transporte, para hacerse cargo del control, dirección y vigilancia del transporte público y su reglamentación. Ya hemos visto, por cierto, que en ese tema Buganza ha tenido varios descalabros, el más reciente la abolición de sus programas Un día sin taxi y Un día sin autobús.

En contrapartida, las funciones relacionadas con tránsito se transferirán a una dirección general de nueva creación en la dependencia a cargo de Arturo Bermúdez Zurita, secretario de Seguridad Pública.

Amén de múltiples ajustes y reformas para llevar a buen fin los objetivos de la iniciativa del ejecutivo estatal, lo cierto es que hay puntos que los veracruzanos empezaremos a resentir no bien la SSP se haga cargo de las labores de vigilancia en áreas públicas y privadas de circulación, que le permitirán intervenir vehículos so pretexto de faltas de tránsito aunque su mira sea revisar otro tipo de comportamientos aparentemente fuera de la ley. Pero no nos espantemos, eso ocurre hace décadas en el DF y, en el ámbito federal, desde que la policía de caminos se subsumió en la Policía Federal. 

martes, 22 de noviembre de 2011

El PAN se ha quedado solo

Conforme se acerca el inicio de la batalla por la obtención de votos en los comicios federales de 2012, las alianzas políticas se han fraguado; con ello, se han concretado acuerdos y las corrientes han tomado sus respectivos cauces. En medio de todo ese fragor de complicidades y afinidades políticas, ¡oh, calamidad!, el Partido Acción Nacional se ha quedado solo y se ve difícil que refrende su lugar en Los Pinos, luego de 12 años en el poder, sobre todo porque el presidente Felipe Calderón sigue apostando por Ernesto Cordero, cuyos momios están más salados que el calcetín de un pescador en altamar.


La semana pasada, la izquierda dio el primer paso para lograr que Andrés Manuel López Obrador alcance lo que hace seis años estuvo a punto de lograr pero que se le escamoteó por diversas vías, desde la campaña negra que lo ubicó como un peligro para el país hasta que no fue capaz de echar atrás múltiples operaciones para hacerlo sucumbir en la intimidad de las casillas electorales.

Apenas la semana pasada, luego de que la consulta armada por el colectivo de izquierda para dirimir la candidatura presidencial entre Marcelo Ebrard y AMLO ubicó a este último como el más fuerte postulante y Ebrard aceptó los resultados para evitar divisionismos, las fuerzas de izquierda encarriladas en el Movimiento de Renovación Nacional formalizaron el acuerdo de coalición con las siglas del Partido de la Revolución Democrática, el Partido del Trabajo y el Movimiento Ciudadano.

La gran coalición Movimiento Progresista incluye, por supuesto, organizaciones sociales, redes ciudadanas, organismos comunitarios, agrupaciones civiles y de profesionistas, además de personalidades de las artes, la cultura y el sector empresarial, que ven en AMLO una gran solidez moral, necesaria para acabar con la galopante corrupción que campea en el país. Es posible que Marcelo Ebrard se sume como coordinador de campaña.

Frente a esta corriente de izquierda con candidato, la que encabeza el Partido Revolucionario Institucional (PRI) ha generado su propia dinámica para la coalición electoral y, aunque por artimañas que tienen que ver con el uso de los medios de comunicación y demás espacios públicos, ya prohibidos a AMLO, no ha puesto el nombre del que ya se sabe quién será, es decir, Enrique Peña Nieto, lo cierto es que junto al PRI ya se han subido al tren el Partido Nueva Alianza (Panal), propiedad de Elba Esther Gordillo Morales, y el Partido Verde Ecologista (PVEM).

El jueves pasado, Luis Castro (PVEM), el señor de las deudas Humberto Moreira (PRI) y Arturo Escobar (Panal) formalizaron la coalición Compromiso por México, para enfrentar en unidad la contienda presidencial de 2012. Esta alianza, beneficiada por el exgobernador mexiquense con las mayores preferencias en encuestas electorales, de las que no ha bajado mayor ápice, prácticamente se pavonea de tener el triunfo asegurado en 2012, lo que les ha llevado a decir que esta alianza será oposición solo por 10 meses pues prácticamente tienen asegurado su ingreso a Palacio Nacional.

El llanero solitario en problemas

Frente al optimismo de los verdes y la esperanza que generan los amarillos, los blanquiazules parecen cada vez más desfigurados. No le ha ido bien a los panistas. En primer lugar, las medidas autoritarias para imponer candidaturas a diputados y senadores en todo el país, lo que hubiera fortalecido la opción de Ernesto Cordero, fueron echadas abajo por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).

Por otra parte, la muerte de su principal operador político, José Francisco Blake Mora, exsecretario de Gobernación, en un accidente cuyas causas han quedado dispersas en el imaginario colectivo como las propias piezas de la aeronave en que viajaba el 11 de noviembre, dejaron muchas dudas en el país sobre la solvencia de la Presidencia de la República para mantener no la paz sino el equilibrio político en medio de la guerra. Por último, la derrota sufrida por la hermana del Presidente en Michoacán profundizó la caída del partido gobernante y, por si fuera poco, su antigua aliada, la dirigente magisterial Elba Esther Gordillo, ha alquilado su partido a Enrique peña Nieto.

Solo y sin definición sobre quién puede sacar la elección, entrampado en el capricho del Presidente, el PAN irá débil y solo a los comicios del año próximo. Así las cosas.

lunes, 14 de noviembre de 2011

La muerte ronda a Calderón


Es posible que nunca sepamos las causas reales por las que el fatídico viernes 11 se desplomó el helicóptero en que viajaba de la Ciudad de México a Cuernavaca el secretario de Gobernación, José Francisco Blake Mora, causando la muerte de quien ocupó la misma dependencia que Juan Camilo Mouriño Terrazo, también fallecido en el mes de noviembre, pero el día 4, cuando se desplomó en el DF el avión en que regresaba de una gira por San Luis Potosí, en 2008, sin haber cumplido 10 meses en el cargo, luego de sustituir a Francisco Ramírez Acuña.



Blake tuvo la misma suerte que el político campechano, quien hoy se hubiera perfilado como el candidato presidencial panista en lugar de Josefina Vázquez Mota; sin embargo, a diferencia de él, el tijuanense logró estar al frente de la Segob seis meses más.
                
Que las aeronaves del gobierno federal estén tan averiadas que puedan ser recurrentes los accidentes aéreos, da en qué pensar. Independientemente de la opinión que merezcan los funcionarios federales, incluidos el presidente Felipe Calderón, es una desgracia que los mexicanos sintamos la zozobra de que en cualquier momento los desperfectos en esos aparatos puedan poner en riesgo a quienes en ellos viajan, sobre todo cuando se ha informado que el helicóptero caído lo usaría el Presidente de la República.
                
¿Qué está pasando con el mantenimiento de la flota de las fuerzas armadas? Algo deberá explicar el gobierno federal.

Porque no solo han fallecido dos secretarios de Gobernación y sus colaboradores cercanos, lo que de suyo constituye una desgracia para el país y, sobre todo, para sus familias. En el ambiente, estos accidentes frecuentes en que pierden la vida cuadros de primera línea de un Presidente que no ha sido muy favorecido por contar con un equipo grande de colaboradores del cual echar mano, lo que genera es rumores, versiones hasta descabelladas, una de las cuales identifica en todos los casos la mano del crimen organizado.

              
Raúl Benítez Manaut, investigador del Centro de Estudios para América del Norte de la UNAM, según lo publicado en Excélsior, dijo algo que no tiene desperdicio: “El gobierno tendrá que dar un informe técnico muy bien hecho y preciso, con credibilidad, y si fue un atentado, tendría que reconocerlo para evitar rumores”. El accidente “genera una gran incertidumbre política porque genera dudas sobre la capacidad del presidente para dar seguridad a sus funcionarios, genera dudas de una capacidad operativa de algún cártel del narcotráfico que pudiera ser responsable”.

Duda que algo queda

Lo más posible es que el peritaje de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, ahora al mando del joven Dionisio Pérez-Jácome Friscione, a través de la Dirección General de Aeronáutica Civil, señale como causa del accidente la poca visibilidad que había en el Estado de México y que, por supuesto, fue provocado por una falla humana, no del piloto sino de quienes autorizaron la salida de la aeronave pese a supuestamente tener conocimiento de malas condiciones climáticas.
                
Y es que las condiciones meteorológicas siempre son un factor que se considera antes de emprender un vuelo. La duda estriba en que la aeronave se desplomó, no chocó contra algún cerro, como ocurrió el 21 de septiembre de 2005, cuando murió en un percance aéreo el secretario de Seguridad Pública de Vicente Fox Quesada, Ramón Martín Huerta, al estrellarse el helicóptero en que viajaba contra la parte superior del cerro conocido como La Cima, en el estado de México.

El propio presidente Felipe Calderón consideró horas después del desplome del helicóptero del Estado Mayor Presidencial, sin esperar la versión de los expertos, que la nubosidad pudo ser la causa, porque los pilotos de la Fuerza Aérea Mexicana tenían probada experiencia, lo que fue corroborado por la Secretaría de la Defensa Nacional.

Lo extraño del asunto es que personal del servicio meteorológico nacional, en especial Javier Albarrán, había declarado a W Radio, pasadas las 12:00 horas, que las condiciones eran propicias para el vuelo (no había nubosidad y las ráfagas de viento eran sumamente débiles en la zona). Pese a contar con esa información, el presidente Calderón dijo dos horas después que la nubosidad habría provocado el accidente.
                
Para nadie es un secreto que, en casi todos los casos, los funcionarios que han fallecido en accidentes aéreos han estado ligados a acciones relacionadas con el combate al crimen organizado. Tan ha causado conmoción el hecho de que el principal impulsor de los operativos conjuntos como el que se aplica en nuestra entidad haya fallecido en similares circunstancias que uno de sus antecesores, que la Bolsa Mexicana de Valores mostró un ajuste al conocerse la desgracia, aunque después volvió a su tendencia alcista.

Juan Marcos Gutiérrez, subsecretario de Gobierno, quedó a cargo de la dependencia. Luego de los días de luto, Felipe Calderón deberá nombrar a su quinto inquilino del Palacio de Cobián en la calle de Bucareli, luego que dos han fallecido en trágicos accidentes. Y lo deberá hacer con mucha calma, primero, porque cualquiera lo pensaría dos veces para aceptar el cargo, y segundo, porque el país necesita a un experto en dos materias: seguridad pública y procesos electorales.

Una estela de desgracias

A la muerte de su cuarto secretario de Gobernación, el gabinete parece estar marcado por la desgracia. A las más de 40 mil personas fallecidas en la guerra emprendida contra el crimen organizado, cuya cifra crece con desmesura con el paso de los días, no solo de delincuentes sino también de ciudadanos pacíficos, Felipe Calderón enfrenta la gravedad de su secretario de Educación Pública y exaspirante a la candidatura presidencial panista, Alonso Lujambio.

En su tránsito por tres hospitales, donde ha estado internado, el mismo viernes la Presidencia de la República tuvo que reconocer que el titular de la SEP padece cáncer de médula ósea, lo que ha agravado un cuadro de insuficiencia renal.

Habría que ver si, además de Gobernación, Calderón no deberá nombrar a un nuevo secretario de Educación, habida cuenta de que Lujambio lleva varias semanas sin operar esa importante dependencia y no se ve que pronto pueda regresar a sus oficinas.

Para colmo, su hermana Cocoa habría perdido las elecciones en Michoacán, con lo que Felipe Calderón podría considerarse como el sepulturero del Partido Acción Nacional.

lunes, 7 de noviembre de 2011

La deuda con Xalapa

A quienes vivimos en la capital de Veracruz, cada vez nos queda más claro que Xalapa es el patito feo de la entidad.

Mientras Boca del Río se ornamenta con obras de gran calado, que permiten identificarla como una urbe moderna en materia de infraestructura urbana (hablo de su zona turística), y Coatzacoalcos presume de avenidas espaciosas y un teatro que ya quisiéramos un día prestado, Xalapa se hunde en el ambiente de ciudades orientales, anárquicas y convulsas, donde el tráfico parece una pesadilla que solo la noche resuelve medianamente.

Como ha dicho el exalcalde Armando Méndez de la Luz, Xalapa requiere urgentemente de una cirugía mayor. Tiene razón. Las grandes avenidas, abiertas a punta de decretos expropiatorios con grave costo para el erario, invariablemente semejan embudos de decantación de laboratorio, que se ensanchan por el medio pero se cierran en sus extremos creando verdaderos nudos gordianos.

La mayoría del tráfico vehicular fatiga las estrechas rúas del centro histórico y, cuando los automovilistas se aventuran por avenidas alternas, tardíamente se percatan de que han ingresado en un laberinto más tortuoso.

Pese a que 2011 ha sido un año para el olvido en materia de obra pública, al menos en lo que se refiere a la capital, los xalapeños (de nacimiento o avecindados) debiéramos unirnos con una sola voz para demandar las obras que ya urgen y la infraestructura urbana que nos siguen debiendo los últimos cuatro gobiernos estatales.

La alcaldesa Elízabeth Morales García, una experta en materia de mercadotecnia de la miseria, dada a promoverse con la entrega de limosnas que le han redituado votos y popularidad, apenas pavimenta una avenida que no llega a los 400 metros de longitud y se avienta la broma de que su mandato será “la administración de las avenidas”, mientras su equipo de prensa señala en boletines que es “la administración municipal que ha ejercido la mayor inversión en obra pública en la historia de la ciudad en beneficio de los ciudadanos”.

Habituada a cortar listones, la locutora de televisión parece vivir en un mundo de caramelo, cuando todo mundo sabe que las inversiones estatales más fuertes se han destinado a Tuxpan y Boca del Río, que no a Xalapa, donde ni el problema de la basura se ha resuelto en el muy cercano Parque Juárez.

La administración del gobernador Javier Duarte debiera tomar como suyas las demandas y llamadas de auxilio de los habitantes de esta ciudad. En vano serán las acciones de promoción turística para ella si nuestros visitantes, cualquiera sea el número de los que convenzamos, juran no volver a una ciudad caótica que está hecha para todo, menos para atender al turismo.

De sobra sabemos que este año no ha habido recursos públicos, pero es tiempo de poner en el tintero de nuestros planeadores urbanos proyectos definitivos que recuperen para Xalapa su carácter de ciudad.


Un Ebrard para la ciudad

Ha sido costumbre que cada gobernador deje su impronta en la ciudad. Sin embargo, luego de don Agustín Acosta Lagunes, los que le siguieron solo hicieron obras para que los recordáramos pero ninguno ha hecho la tarea a fondo para resolver el grave problema urbano que presenta la ciudad.

Por desgracia, en el ayuntamiento no hay una autoridad con propuestas de envergadura. Xalapa necesita no a un político que base su gestión medrando con las dádivas y la filantropía al más decantado estilo populista sino uno de gran visión que busque, hasta por debajo de las piedras, los recursos necesarios para hacer obras viales que resuelvan los problemas, así sean túneles o segundos pisos, como lo ha hecho Marcelo Ebrard en la Ciudad de México.

Un alcalde o alcaldesa que convenza a las autoridades federales y estatales, incluso a la iniciativa privada y a los ciudadanos, de que es necesario pagar la enorme deuda que se tiene con Xalapa, una capital miserable para un “estado próspero”.

Mientras el problema vial se agrava en el centro histórico, los habitantes de decenas de asentamientos humanos, la mayoría de ellos irregulares, viven en la ciudad como si formaran parte de reservaciones marginadas de los servicios públicos más indispensables. En otro horizonte, miles de casas se construyen en diferentes rumbos, sin que las autoridades estatales y municipales diseñen las vías de comunicación que requerirán miles de familias que deben transitar por la ciudad.

Ya es hora de que Xalapa sea considerada en la prosperidad que tanto se pregona.